Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:Irlanda del Norte 3 - España 2 | Eurocopa 2008, Grupo F

Luis ya tiene su Chipre

Como Clemente tras el fiasco de Francia 98, Aragonés ya tiene un batacazo de los que dejan huella y duelen.- No se debe descartar nada

Una España lamentable se dejó remontar el 1-2 de Villa para confirmar un encuentro patético en Belfast. Decidió un 'hat-trick' de Healy. Y ganaron Suecia y Dinamarca. Irlanda del Norte entra en la historia negra, como Finlandia, Islandia o Chipre.

Bienvenidos a los que no temíamos, la cruda realidad del cutre-fútbol patrio, lejos de las loas que se llevan con merecimiento otras disciplinas deportivas. Es lo que hay y debemos apechugar con ello. No somos los mejores de Europa y ya está. No hay más debates. La crisis es de diván, pues aparentemente los futbolistas son multimillonarios y buenos. Curioso.

El comienzo del duelo fue relativamente esperanzador, con gol rápido de Xavi de volea a los 15 minutos. Eso sí, momentos antes se había lesionado el meta titular norirlandés, Taylor, reemplazado por Carroll. España, con el tanto 1.000 de la historia, se parecía (¡Qué menos!) a Islandia, que ganó en Windsor Park (bonito nombre, por cierto) como si tal cosa 0-3 la semana pasada. Pero la Roja es sinónimo de sufrimiento y poca personalidad. Si no, no se entiende como una mala selección como es la norirlandesa (ya no está, por supuesto, el mítico George Best) pusiera en aprietos serios a la Selección.

Tanto que a los 20 minutos llegó el empate, obra del listo Healy, tras un error de Xabi Alonso. El 1-1 de la infamia, del ridículo. Somos duros, porque esto es duro. Como el golpe que se llevó Albelda, sustituido por Cesc. Pero ni con el del Arsenal, jugón, se mejoró hasta el descanso. Patético 1-1 y pésima impresión. Recordaba a la España de Clemente post-Francia 98, con aquella derrota en Chipre. Amarilla, por cierto, a Antonio López. Para olvidar. Y pudo ser peor. En un cante considerable de Casillas, Lafferty perdonó de cabeza el 2-1 en la prolongación.

Pareja letal

En la segunda parte, con Míchel Salgado por Sergio Ramos, España se subió pronto al tren de la victoria. Que ya hacía falta. Cesc encontró un hueco entre la poblada campiña norirlandesa y le dio un pase de gol a Villa, que no suele fallar. El 1-2 (52') despejó a España, que sintió por vez primera superior. Irlanda del Norte, que no daba para mucho, aguantó atrás y la Selección exprimió las bandas. Más aún con Luis García por Torres (63').

Pero quedaba partido. Y tanto. De hecho, el árbitro belga (De Bleeckere) perdonó un penalti de Antonio López a Gillespie, cuya falta al borde del área dio paso al increíble 2-2. Centro al corazón de las tinieblas, nadie marcando a Healy (Puyol no se enteró de la película en todo el encuentro) y el empate que nadie esperaba.

La recta final de partido fue espesa, tortuosa. Amarilla a Puyol, tirado hacia la izquierda, e Irlanda del Norte bombeando, que para eso es británica. Raúl tuvo su segundo remate al palo, a los 73 minutos, y si la suerte no acompaña, todo empeora. Ocasiones finales para todos, en un ida y vuelta que dijo poco de la supuestamente superior, España. Y Healy marcó el 3-2 (80'), al superar a Salgado y a Casillas. Lo dicho. Luis Aragonés ya tiene su Chipre. Como Clemente. El futuro es impredecible, en especial para alguien con el orgullo del seleccionador. Por cierto, Alemania venció 0-11 en San Marino. Eso sí que es la élite.