Feria de goles en El Sardinero
Una segunda parte de infarto acerca al Racing a Europa y enclava a los bilbaínos en los puestos de descenso
Además, la afición del Racing no quiso perderse el homenaje a su técnico talismán, un Nando Yosu, quien salvó al equipo en cinco ocasiones del descenso. Yosu salió al campo para recibir la medalla de oro del club, a través de un pasillo que le hicieron los jugadores de los dos equipos, unánimemente aplaudido por toda la grada, incluidos los seguidores rojiblancos.
El ambiente festivo no tardó en empañarse porque el Athletic sólo tardó siete minutos en adelantarse, con un saque de falta botado por Prieto, que sorprendió a Toño al pasar el balón por el medio de la barrera. Tras el gol se vivieron unos minutos trepidantes. El Racing se volcó en busca del empate y dispuso de dos claras ocasiones a pies de Zigic y Balboa; además, Urzaiz pudo aumentar la ventaja del Athletic con un disparo desde la frontal del área que salió alto.
Y, por si esto fuera poco, los locales reclamaron varias faltas que no apreció el colegiado, lo que provocó dos tempraneras cartulinas amarillas para Munitis y Serran, ambas por protestar. Al Racing le costaba sobreponerse al gol y perdía la concentración al estar más preocupado de protestar al árbitro que de jugar sus bazas ofensivas y de ellos se aprovechaba el Athletic para defender su ventaja sin pasar muchos apuros.
Tras el descanso, una inmejorable ocasión para cada equipo. Primero, un centro de Expósito, desde banda derecha, fue rematado en plancha por Javi Martínez, ajustado a la base del poste; y, en la réplica, un contragolpe acabó con un servicio de Balboa, que remató de cabeza flojo Vitolo, para que atajara Aranzubía. Poco después, Mané sentaba a Urzaiz, el más incisivo del Athletic, y sacaba a Llorente, lo que coincidía con una nueva ocasión del Racing, en una volea de Balboa, ante la que se lució Aranzubía.
El Racing lo estaba buscando y tuvo su premio en un saque de esquina de Munitis que cabeceó a las mallas el lateral canterazo Cristian Fernández. Sin embargo, cuatro minutos después un error de marcaje de Pinillos propició que Etxeberría recibiera en el vértice del área para fusilar por bajo a Toño. Menos tiempo aún necesitó el Racing para establecer un nuevo empate, ya que una internada de Serrano fue cortada en claro penalti por Murillo, a quien el colegiado perdonó la segunda tarjeta amarilla, aunque sí decretó la pena máxima, que transformó el argentino Ezequiel Garay.
Sin tiempo para que amainara la fiesta que ocasionó en la grada el tanto del empate, el Racing marcó su tercer gol en un gran pase de Balboa, desde la banda derecha, que cabeceó el gigante Zigic, lejos del alcance de Aranzubía. También Zigic remató de cabeza poco después para que en el intento de rechace Iraola marcara en propia puerta. Un 4-2 que parecía la puntilla para el Athletic, pero en sus dos siguientes llegadas lograba empatar con sendos goles de Etxeberría e Iraola. En apenas 24 minutos, los que separaron el 0-1 del 4-4, siete goles. Y ahí no acabó la cosa porque todavía hubo tiempo para que Zigic marcara el quinto del Racing.