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Crónica:

Alemania repite podio

El equipo germano remontó a balón parado ante Uruguay, flojo en defensa

No son los partidos del tercer y cuarto puesto del Mundial un bocado apetecible para jugadores y aficionados. Por eso se suelen convertir en escenarios ideales para que los jugadores que han disputado menos minutos gocen de la titularidad y de la gloria de debutar en una Copa del Mundo. Esta tendencia, más acusada en anteriores ediciones, también apareció en la consolación de Sudáfrica. Ganó Alemania, como casi siempre, y de esta forma el equipo que dirige Löw iguala lo realizado en el pasado torneo. El pupilo alcanza a su maestro, Klinsmann, después de que el conjunto germano superara en un encuentro algo alocado a Uruguay, por 3-2, por lo que Alemania repite podio.

Este triunfo ajustado hace justicia porque en líneas generales Alemania fue mejor, a pesar de no contar con Klose en la delantera. El punta se quedó con las ganas de igualar a Ronaldo, que tiene 15 goles en las fases finales, debido a un inoportuno resfriado. Müller, una de las sensaciones del torneo, adelantó a su equipo en el marcador al aprovechar un error del meta Muslera, bastante inseguro a lo largo de toda la noche.

Uruguay reaccionó con brío. Se trata de un equipo fuerte, poderoso en el centro del campo gracias a su infatigable presión. De un robo en la medular sacó un contragolpe mortal que Cavani convirtió en su primer gol del torneo. Alemania sintió el golpe, en especial su capitán Schweinsteiger, quien sin embargo tiró de orgullo en la reanudación.

Uruguay se inventó una jugada de fábula para que Diego Forlán, una vez más, anotara un tanto fantástico. Su golpeo de volea sorprendió a Butt, que gozó de la titularidad por aquello de la intrascendencia del duelo.

Con todo a favor para el equipo sudamericano, surgió entonces esa Alemania eterna, competitiva, que se lanzó a por el partido apelando a argumentos que durante el torneo quedaron desterrados. Primero fue un balón bombeado desde la banda derecha que el lateral Jansen, reconvertido en interior, cabeceó a la meta uruguaya ante la espantosa salida de Muslera. El gen alemán cobró toda su dimensión a falta de ocho minutos para la conclusión del encuentro. Khedira, uno de los mejores jugadores del torneo, remató tras un saque de esquina un balón que quedó suelto en el área. Hubo tiempo incluso para que Forlán, en la última jugada del partido, lanzara una falta a la escuadra. No pasó nada más. Uruguay ya estaba contenta con ser cuarta. Y Alemania, desbancada por España en las semifinales, se alegró con repetir podio.