Pacto de no agresión
Levante y Sporting igualan y se quedan cerca de la permanencia
Es lo que tienen los finales de Liga. Mientras unos equipos van con el cuchillo entre los dientes, otros echan el freno de mano. Y cuando en un partido se juntan dos con los mismos intereses, como el Levante y el Sporting, el resultado está claro: empate. Salvo un arranque explosivo del Levante y algún chispazo aislado, el desarrollo del juego dio la razón a los que apostaron por la x fija en la quiniela.
El primer cuarto de hora llamó a engaño. Caicedo estuvo a punto de marcar poco después del saque de centro; en el minuto 8 el ecuatoriano vio cómo se le anulaba un gol por fuera de juego; y en el minuto 13 un voleón de Xavi Torres obligó a Juan Pablo a estirarse para despejar. Punto final. A partir de ahí, los metas fueron lejanos testigos del intrascendente trasiego en el centro del campo.
LEVANTE, 0 - SPORTING, 0
Levante: Munúa, Javi Venta, Nano, Ballesteros, Juanfran; Xavi Torres, Valdo (Xisco Nadal, m.60), Jefferson Montero, Iborra; Rubén (Xisco Muñoz, m.79) y Caicedo (Stuani, m.84).
Sporting: Juan Pablo, Lora, Hernández, Botía, Jose Angel; Ayoze, Eguren, Rivera (Nacho Cases, m.86), De las Cuevas (Carmelo, m.68); Nacho Novo y Barral (Bilic, m.61).
Árbitro: Álvarez Izquierdo (C. Catalán). Amonestó por el Levante a Iborra y Xisco Nadal, y por el Sporting a Nacho Novo y Bilic.
12.190 espectadores en el Ciutat de Valencia.
Al descanso, los jugadores ya recibieron el aviso reprobatorio de los espectadores. Al final hubo una mezcla de indignación y pitorreo. La gente aplaudía con sorna las continuas entregas a los rivales, que en este caso fueron más amigos que nunca. En todo el segundo tiempo solo hubo un momento de incertidumbre, tras una mala cesión de Lora a su portero, que Caicedo, inesperadamente torpe, desperdició. Despreciable como juego colectivo, el partido solo dejó algún detalle individual estimable, como los de Valdo, Rubén Suárez y Xavi Torres al principio, por el Levante; o del joven lateral José Ángel y el veterano Rivera, por el Sporting. Poca cosa en un ambiente de confraternización futbolística.