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Entrevista:MARÍA JOSÉ BILBAO | Jueza internacional de natación sincronizada

"Lo automático es artístico, humano, no robótico"

María José Bilbao es la más célebre de las pioneras de la natación sincronizada en España. Siempre representando al Kalípolis fue campeona nacional entre 1967 y 1980. Desde hace años es jueza internacional de natación sincronizada de la FINA. En estos días participa de la supervisión de las pruebas en la piscina de Shanghái.

Pregunta. Muchas veces a los aficionados se les hace difícil determinar qué nadadora es mejor. ¿En qué medida la puntuación es el resultado de un criterio objetivo y en qué interviene la subjetividad del juez?

Respuesta. La subjetividad debe existir. Hay algunos aspectos que requieren un tipo de criterio que es difícilmente enseñable con los libros. Todo lo que se refiere a los aspectos técnicos puede objetivarse al 100%. En lo que se refiere a los criterios artísticos, algunas cosas pueden objetivarse al 70% como el aspecto coreográfico. Luego hay apartados como la forma de presentación y el uso e interpretación de la música que son los más subjetivos de la cuestión. Cómo tú crees que una música ha sido utilizada en cuanto al ritmo que contiene, en cuanto a la forma en que se ha usado y cómo se ha interpretado. La interpretación es la manera en que algo llega a tú sensibilidad. La música siempre conlleva una doble interpretación. No es una imagen. No es yo veo, yo interpreto. Es: alguien compuso, yo interpreto y yo reinterpreto. Seguro hay algo subjetivo. Luego hay otra cosa importante: tú recibes de cada ejercicio un impacto seguramente estético y probablemente artístico, con todo lo que eso conlleva. El bagaje cultural y la apreciación de la cultura estética pueden pesar mucho en los jueces y es bueno que sea así.

P. ¿Y usted no se encuentra a menudo con que puntuaría igual a varias nadadoras?

R. Sí. Porque este es un deporte multidisciplinar y hay nadadoras que tienen especial talento para una cosa, otras que tienen genéticamente una estructura corporal que les permite una extensión maravillosa de las piernas, una morfología que hace que visualmente las cosas vayan mejor, envergaduras importantes que les proporciona una potencia especial... Y luego están los talentos interpretativos, o artísticos. En el equilibrio de estas cosas puedes encontrar dos ejercicios que por una u otra razón puedes definir como iguales. Las pequeñas diferencias se establecen entre los 14 jueces.

P. Muchas veces se dice que las mejores nadadoras de sincronizada ocupan toda la piscina. ¿Esto tiene que ver con la sensibilidad innata para el agua o con el carisma?

R. Hacen falta dos cosas. En primer lugar una potencia física extraordinaria. Porque la piscina se ocupa si tú te propulsas bien, si tus piernas y tus brazos dan de sí lo que tienen que dar. Porque hay nadadoras que pueden tener un cierto carisma en cuanto al poder comunicativo, pero si falla la preparación física no tienen nada. Las mejores suelen tener las dos cosas. La potencia física se consigue con entrenamiento. De hecho, la puede tener cualquiera. Luego está la capacidad de captar la atención de una audiencia tan diversa como esta. Eso que se llama carisma.

P. ¿Qué es el carisma?

R. Lo mismo que tú encuentras en un actor, en un escenario, que no puedes dejar de mirar.

P. ¿Cuáles han sido las nadadoras más carismáticas que vio en su vida?

R. En mi vida, Sylvie Frechette, Olga Sharapova, Gemma Mengual, Virginie Dedieu y... ahora Natalia Ischenko.

P. Si usted pone a Natalia Ischenko junto a Andrea Fuentes, descubre que una parece una levantadora de pesas y la otra una chica menuda. ¿Cómo se compensa este desnivel físico?

R. En Rusia la preparación física es brutal. Cuando ves a Andrea no hay tanta cantidad de mujer. Andrea tiene una estructura física absolutamente diferente. Lo que ocurre es que Andrea tiene un estilo de nadar que puede mejorar mucho porque siempre ha trabajado para rutinas de equipo o para dúo y una solista necesita hacerse. En este año ella ha hecho milagros. Nadie se ha dedicado mucho a ella como solista. Hasta hace un año estaba claro que nadie más que Gemma Mengual hacía solos. Ahora Andrea está encontrando el camino para su físico que, en mi opinión, es muy Dedieu. Virginie Dedieu era una menudencia. ¡Y claro que lo compensaba! Ella y Andrea son menudas, con piernas muy finas, con una extensión perfecta... Son capaces de mover muy poca agua, y esto les da un punto de elegancia que es muy difícil de conseguir en gente que tiene mucho volumen y arrastra mucha agua, que es el caso de la china Huang.

P. Este deporte premia la sincronización. ¿La sincronización es natural o mecánica?

R. Es algo absolutamente entrenado. Los años de trabajo, de mirar continuamente, de recibir un feedback continuo de imágenes, hacen al final una semejanza como cuando los niños repiten gestos de sus padres. Es ver continuamente una cosa. Y al final hay procesos involuntarios de asimilación al movimiento de otros. Las correcciones se hacen durante los entrenamientos, continuamente, en un vídeo que las chicas ven desde el agua, y que es el vídeo de lo que acaban de practicar. Eso son horas, horas y horas...

P. ¿Durante los ejercicios las nadadoras se miran unas a otras?

R. Eso tiene que estar en la cabeza ya. Durante la rutina no tienes que fijarte en tus compañeras. En el agua no hay tiempo para mirar. Tiene que estar absolutamente automatizado. Es un automatismo.

P. ¿Los números son la base de la automatización?

R. Toda la música está absolutamente contada y cada número tiene asignado un movimiento: sea una pausa, un movimiento de un brazo... lo que sea. La cuenta es de uno a ocho, salvo que la música, por el tipo de compás sea de uno a seis. Cuanto más pequeño el intervalo más posibilidades de incorporar movimientos. La manera de contar siempre es la misma y empleas movimientos realizados en uno o más tiempos. Ahí tienes la posibilidad de la velocidad.

P. ¿Es impensable que una nadadora haga una rutina sin contar?

R. Absolutamente. Es un ejercicio mental brutal. Este es un deporte que deja cabezas muy bien amuebladas. Siempre ha habido muy buenas estudiantes en este deporte porque ordena. Hay que pensar en tantas cosas a la vez que tienes que automatizarlas. La automatización viene con el número. Por eso se repasa el ejercicio en seco. Se repite montones de veces con la música y se hacen movimientos en seco para visualizarlo antes de nadarlo.

P. ¿Al final se nada inconscientemente, sin pensar en nada?

R. Inconscientemente no. Automáticamente sí. Lo que no necesitas pensar es qué me hace falta para hacer este movimiento porque todo está automatizado: desde el momento de respirar hondo para sumergirse. Las nadadoras solo deben concentrarse en su propio trabajo. Cada una sabe que en el ocho de aquella figura, por ejemplo, ella tiene que estar especialmente concentrada para lo que sea. Cada cual sabe dónde le duele y dónde tiene que estar atenta. Y para esto, los números sirven de mapa.

P. ¿Cómo es la sensación de agonía, de asfixia bajo el agua? ¿En qué piensa?

R. ¿En qué piensas? Hay tanto que pensar que lo único que puedes tener es una sensación de dolor físico. Las piernas te están fallando. Los músculos se quedan sin energía. Muchas veces las chicas lo dicen: llega un momento en que se impone un pensamiento: 'acabar, acabar, acabar...'. El estrés de la competición es terrible. Si te toca detrás de China y sabemos lo que está pasando aquí... Es un añadido. Te dices: 'Vamos a ver. Aquí hay una guerra. Veremos qué daños colaterales hay'. Esto ha sido importante en Shanghái. Se nada con la muerte en los talones. Juega todo el mundo y todos juegan a ganar. Sabíamos que venir a competir a China iba a significar algo y quien más daños colaterales ha recibido ha sido Canadá. De momento no me parece que en las tres primeras plazas no esté, a pesar de que tienen una buena solista en Xuechen Huan. Pero las chinas no han tenido sus días más brillantes. En la sesión preliminar del equipo técnico creo que España ha nadado mejor, pero como China nada en casa no ha sido así y nos hemos quedado a tres décimas.

P. ¿La automatización es una forma de arte o de robotización?

R. Es arte. Porque el arte está en el proceso de construcción. El arte está en la investigación, en la búsqueda de un movimiento adecuado a una determinada música. A esto dedicas muchísimas horas de entrenamiento. ¿A dónde se obtiene lo fundamental del ritmo y la melodía? Lo que ocurre es que luego lo tienen que hacer ocho personas de la misma manera, y para conseguirlo hay que automatizar. Y creo que lo automático también es humano.

P. ¿Ha pensado en que la natación sincronizada es el único deporte en el que hay que fingir que todo es bello y agradable cuando en realidad se está padeciendo un dolor físico?

R. Porque este deporte es igual que la danza. Si parece fácil es que está bien hecho. Tú no ves a un bailarín saltar y demostrar que está haciendo un esfuerzo agobiante. Hay un aspecto dentro del juicio que es que el ejercicio tenga una apariencia de facilidad, efortless, como dicen en inglés.

P. Por eso los hombres harían el ridículo.

R. Los hombres se lo pierden.