Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Valencia sigue deprimido

El equipo de Emery solo dispara una vez entre los tres palos en Cádiz (0-0)

El Valencia solo remató una vez entre los tres palos del Cádiz, señal de que sigue deprimido tras la eliminación en la Champions ante el Chelsea. Mérito de la solidaridad en el conjunto cadista, de Segunda B, para plantar cara a un rival en el que, al final, regresó Banega, jugador fundamental para recuperar la personalidad perdida. Un gran pase suyo con el exterior del pie derecho y un par de regates dejaron claro que el Valencia le ha echado mucho de menos. La eliminatoria se decidirá el jueves 22 en Mestalla.

No era el de Mafalda, pero Dieguito —pequeño, acorde al diminutivo— tiró dos caños consecutivos a Rami dentro del área valencianista. Al gigante francés le hizo poca gracia y fue amonestado poco después por unas protestas al árbitro, Iturralde González: no sabe cómo se las gasta.

CÁDIZ, 0- VALENCIA, 0

Cádiz: Gonzalo; De Coz, Murillo, Baquero, Góngora; Héctor Yuste, Caballero (Moke, m. 76); Ferreiro (Óscar Pérez, m. 68), Diego (Juanse, m. 63), Ikechi; y Akinsola. No utilizados: Aulestia; y Juanjo.

Valencia: Guaita; Barragán, Rami, Dealbert, Jordi Alba; Albelda, Parejo; Pablo Hernández (Mathieu, m. 67), Jonas (Soldado, m. 60), Pablo Piatti; y Aduriz (Ever Banega, m. 80). No utilizados: Diego Alves; y Víctor Ruiz.

Árbitro: Iturralde. Amonestó a Rami, Héctor Yuste y Mathieu.

Unos 6.000 espectadores en el estadio Ramón de Carranza.

El Valencia apenas demostró en la primera parte sus dos categorías de más. Tan solo un tiro alto de Aduriz. Piatti arrancó la segunda parte con una escapada desaprovechada por un tiro defectuoso con la derecha: no supo cruzar la pelota como convenía.

Ante la abstinencia valencianista en el centro del campo, el Cádiz se fue sumando al ataque. Parejo hizo acto de presencia con un excelente pase raso de 30 metros al que no llegó Jonas porque corrió a cámara lenta.

El Valencia necesitaba un cambio de ritmo y Emery optó por Soldado, ausente además el domingo en la Liga ante el Málaga por sanción. La entrada de Mathieu permitió un bombardeo de centros desde la izquierda sin rematador.

Llegó más entero el Cádiz al final a pesar de que Emery había concedido los últimos 10 minutos a Banega, de regreso después de superar un esguince de rodilla. Y, sí, ante la intermitencia de Parejo, puso pronto en escena el control de su juego.