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FÚTBOL | LIGA DE CAMPEONES

Cristiano, solidario y feliz

Mourinho permite que el ariete del Madrid hable en público por primera vez en 17 meses

Mourinho y Cristiano, ayer en la rueda de prensa
Mourinho y Cristiano, ayer en la rueda de prensa

Hubo un tiempo en el que el Madrid aspiró a conquistar el planeta con un puñado de futbolistas de halo mágico que fuera del campo actuaban más o menos como dentro: a su libre albedrío. Hasta que en 2010 el club se puso en manos de José Mourinho. El técnico, que funciona como un ministro de propaganda omnímodo, concentra en una sola figura la ingente labor de interpretar la realidad de la institución. Su empeño en ser el portavoz único le ha llevado a enclaustrar al equipo cuando no diseña él mismo los discursos. Los jugadores tienen prohibido hablar si no lo hacen bajo el control de empleados elegidos. Esto lleva consigo situaciones que los viejos expertos en márketing del club habrían calificado antes de aberrantes, como que la estrella, Cristiano Ronaldo, llevara 17 meses sin ofrecer una conferencia pública para dar sus opiniones sobre la actualidad deportiva. Ayer, Mourinho rompió la rutina del búnker. Contra el panel de patrocinadores de la Champions que anunciaba el duelo con el CSKA, salió a hablar acompañado de Cristiano.

El equipo está

mucho mejor que yo.

Lo más difícil lo hacen mis compañeros”

Lo primero que hizo la audiencia, al verle, fue preguntar a Cristiano por su gran adversario, Messi. La gente indagó en la opinión que le merecen los cinco goles que marcó el argentino al Bayer Leverkusen la semana pasada. “Muy bien por Messi”, replicó el portugués; “estoy feliz por él y por el fútbol. No sé si seré capaz de meter cinco goles. A ver si algún día hago cinco. Vamos a ver”.

Cristiano, solidario y feliz

Desde noviembre del año pasado, Mourinho ha hecho hincapié a sus jugadores en suavizar sus manifestaciones contra el Barça. De pronto, el jefe, contra sus primeras consignas, mandó suprimir los discursos provocativos. No se sabe si por obediencia o porque se ha operado una maduración genuina en su manera de analizar públicamente los hechos, Cristiano se mostró más moderado y fue gentil y hasta compasivo ante cuestiones que antes habrían activado sus latigazos.

Siento que la afición me da cariño. Es algo nuevo para mí... Mou va a continuar”

En noviembre de 2009, en víspera de su primer clásico, le hicieron una de esas preguntas aparentemente banales: “¿Cuántos goles le gustaría marcar en el Camp Nou?”. Su respuesta no se hizo esperar, mezcla de ironía y de osadía pura: “Diez, veinte... No sé si será posible...”. Han pasado dos años y medio. De aquel Cristiano desafiante ayer no se apreció ni rastro.

Cristiano Ronaldo durante la rueda de prensa.
Cristiano Ronaldo durante la rueda de prensa.

Messi suma 50 goles en todas las competiciones. Diez más que Cristiano, a quien esta circunstancia no pareció inflamarlo cuando se la mencionaron. “A mí me da igual lo que hacen los demás”, comentó, “solo me preocupo por mí y por mi equipo. Y lo estamos haciendo bien. Nuestra ambición es pasar la eliminatoria. Los goles no me dicen nada. Si marco, bien; si no, no pasa nada”.

“Yo no puedo prometer nada”, dijo cuando le pidieron que especulara con sus próximos récords goleadores; “lo estoy haciendo bien, pero lo más importante, lo más difícil, lo están haciendo mis compañeros. Ellos están mejor que yo, más seguros que yo. El equipo está mucho mejor que yo y eso tiene que estar en primer lugar. Los objetivos individuales son aleatorios”.

Alguien quiso poner a prueba su insólita modestia e indagó en la cuestión del protagonismo: “¿Quién tiene más peso? ¿Mourinho o usted?”. El rostro del técnico siguió sin inmutarse mientras el muchacho respondía: “Lo más importante es el Madrid”.

Hombro con hombro, Mourinho escuchó a su pupilo en silencio, con la mirada perdida en el infinito, tocándose la cara y a veces arrimándose para decirle cosas al oído. A los dos les preguntaron por el tratamiento que les brinda la afición del Bernabéu, un asunto que preocupa a Mourinho, que en ocasiones se ha sentido cuestionado. “¿Sentir cariño? Puede ser que sí”, dijo Cristiano haciéndose el distraído; “en las últimas semanas he escuchado algunos cánticos hacia mí y la verdad es que estoy contento. Es algo nuevo para mí. Siento que me dan cariño. Pero lo normal es el cariño que la afición tiene que demostrar hacia el equipo. Le pido a la afición que siga así. No solo con cánticos para mí, sino para todos los jugadores”.

Mourinho hizo su apunte: “Ahora que jugamos en casa y estamos con un resultado difícil [1-1], que lo deja todo abierto, si tener la afición junto al equipo sería una ayuda importante”.

El entrenador lleva meses negándose a confirmar que cumplirá su contrato con el Madrid, que acaba en 2014. Cristiano, a quien representa el mismo agente, Jorge Mendes, se ocupó de dar una respuesta que equivale a un espaldarazo. “¡Va a continuar!”, dijo; “¡va a continuar con nosotros!”.

Callejón, fuera de la convocatoria

D. T. / Madrid

Afirman los testigos que en el descanso del duelo con el Betis, el sábado pasado en el Benito Villamarín, José Mourinho reunió a los jugadores y les mandó que atacaran menos. “Prefiero”, dijo, “tener controlado el partido y empatarlo antes que arriesgar y tener más opciones de ganarlo con más opciones de perderlo. Jugar así no es jugar bien al fútbol. No es lo más inteligente”.

Ante la visita del CSKA, al que deben ganar para superar el 1-1 de la ida y pasar la eliminatoria, los futbolistas del Madrid advierten de que, poco a poco, desde hace semanas, Mourinho se inclina por versiones más conservadoras del equipo. Comenzó por quitar a Granero, siguió por meter a Khedira y limitar las subidas de los laterales y, últimamente, se ha reafirmado ordenando una presión más retrasada.

“Jugaré con tres atacantes”, proclamó ayer Mourinho. Esto no responde a las preguntas que se hacen sus jugadores: ¿Tendrá el coraje de mantener a Özil y Kaká? ¿Volverá al trivote aprovechando la recuperación de Lass? El técnico dijo ayer que el CSKA, futbolísticamente, le inspira cuidado: “Yo temo el fútbol. Porque el fútbol, en su esencia, es muchas veces traicionero. El fútbol es un espacio abierto a sorpresas, a que no siempre el mejor equipo consiga ser el mejor y ganar los partidos. Por eso, con un 1-1, tenemos razones para estar con un pie delante y otro detrás porque el partido será difícil”.

Mourinho dejó fuera de la lista a Callejón. Aseguran en el vestuario que al técnico no le gustó que el canterano dijera en público, tras un partido, que su aspiración era ser titular más seguido. Más suerte tuvo Sahin, que vuelve a la convocatoria después de una etapa en remojo. A Mourinho no le agradó que se marchara a Turquía con su selección.