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La derrota más dulce del Barça

El meta Saric frena a un Atlético vencedor (29-30), pero que con la victoria de un solo gol ve escurrírsele la Liga

Nagy se disculpa ante Entrerríos en la acción que le costó la expulsión
Nagy se disculpa ante Entrerríos en la acción que le costó la expulsión EFE

Cuando todo el mundo apuntaba a la recuperación del gigante Sterbik, a la gran temporada de Hombrados y su épico papel en la final de la Copa, cuando la batalla de la portería parecía decantarse del lado del Atlético de Madrid, aparecieron los muelles que Daniel Saric tienen en las extremidades. 19 paradas del croata frenaron al ciclón rojiblanco y dan prácticamente, salvo catástrofe, una nueva Liga al Barcelona, que hace valer los dos goles de ventaja que se llevó de Vistalegre en la primera vuelta.

Salió enchufado el Atlético, que marcó un ritmo de vértigo, anzuelo en el que picó el Barcelona, un conjunto que se maneja mejor en los partidos pausados. Los de Dujshebaev consiguieron imponer la anarquía en el punto fuerte de su rival, la defensa, la única manera de desestabilizar el muro azulgrana.

BARCELONA, 29-ATLÉTICO, 30

Barcelona Intersport: Saric, Noddesbo (4), Tomàs (1), Sarmiento (7), Nagy (1), Rutenka (6, 2p), Morros (-) -siete inicial-, Juanín (3), Entrerríos (2), Sorhaindo (1), Jernemyr, Rocas (1), Igropulo (3).

Atlético de Madrid: Sterbik, Kallman (4), Markussen (1), Aguinagalde (3), Abalo (7), Cañellas (6, 2p), Lazarov (4) -siete inicial-, Hombrados (p.s.), Eduard Fernández (-), Guardiola (1), Davis (1), José María Rodríguez (1), Entrerríos (2), Dinart.

Árbitros: Oscar Raluy y Angel Sabroso. Expulsaron a Nagy (min. 27). Excluyeron a Dinart, Igropulo, Abalo, Guardiola y a Tomàs.

Parciales cada cinco minutos: 2-2, 5-6, 7-8, 9-14, 12-16, 13-18 (descaso). 17-18, 19-18, 21-22, 23-25, 27-27, 29-30 (final).

Atenazados por los nervios, como si nunca se hubiesen visto en una situación similar, el Barça se bloqueó ante la avalancha rojiblanca. Hasta el punto que Laszlo Nagy, el capitán azulgrana, el jugador al que apuntaban todas las miradas, se borró del partido en la primera parte con una acción impropia de una trayectoria como la suya, quizá porque tiene la cabeza en otra parte, en Hungría, en el Vezsprem, en su próximo equipo. Atacaba el marco azulgrana Alberto Entrerríos, veterano bregado en mil batallas, y el magiar colocó su brazo por delante, incrustándoselo en la cara y ganándose una absurda y justa tarjeta roja. Se lamentaba el magiar, consciente de la forma en que había finiquitado probablemente su último gran partido con la camiseta azulgrana

Con Julen Aguinagalde de caballo de Troya, abriendo huecos de donde no había, los rojiblancos fueron aniquilando en los primeros 30 minutos la portería azulgrana desde todos los flancos, por el centro, con Lazarov de cañonero, y por los costados, con los soberbios Abalo, la hormiga atómica francesa, capaz de disfrazarse de lateral o pivote, y Källman, el atípico extremo sueco, un gigante para jugar pegado a la línea, pero con una rapidez y unos reflejos dignos de alguien menos corpulento.

Partía con ventaja el cuadro azulgrana, invicto en la Liga Asobal, 28 victorias en 28 partidos. Pero fue a la cola durante toda la primera parte. Como ocurriese en la final de la Copa, el objetivo de los colchoneros era lograr un marcador alto y se fue al descanso con un tanteo de 18 goles, que pudo ser más abultado si no llega a ser por un inmenso Saric, el hombre del partido. Sin el portero croata, los azulgrana hubiesen claudicado antes de tiempo.

A la vuelta del descanso, el Barcelona se enfundó el espíritu de los rojiblancos y enchufó un parcial de 6-0 que dio la vuelta al partido y al campeonato, que volvió a tener color azulgrana. Negado el gigante Markussen, fallón, muy fallón, con el gobierno de Raúl Entrerríos y con Saric tapiando la portería, el Barcelona consiguió adormecer al Atlético, que tardó en volver a marcar 10 minutos. Una tensa calma la que implantó el equipo culé en la que pocos se manejan como Sorhindo, Jernemyr y Jesper Noddesbo, inconmensurable en defensa y en ataque.

Incómodo el Atlético fuera de la dictadura de la velocidad, del toma y daca, del descontrol, fue el momento de Sarmiento y del misil de Rutenka. A falta de pocos segundos, con dos arriba de ventaja en el marcador del Atlético, apareció la otra figura del Barcelona, el pequeño de los Entrerríos, con la camiseta de portero, para marcar el gol azulgrana que le dio la derrota más dulce del año.

Clasificación:

1.- Barcelona, 54 puntos (940 goles a favor, 694 en contra); 2.- Atlético, 54 (985 goles a favor, 718 en contra); Ademar de León, 43; Cuatro Rayas Valladolid, 37; Caja3 Aragón, 32; Ciudad Encantada, 27; Torrevieja, 26; Naturhouse La Rioja, 24; Granollers, 23; San Antonio, 22; Helvetia Anaitasuna, 20; Guadalajara, 18; Academia Octavio, 17; Huesca, 16; Antequera, 12, Sagunto, 9.

Próxima jornada:

Ademar-Barcelona; Torrevieja-Granollers; Naturhouse La Rioja-BM Ciudad Encantada; Helvetia Anaitasuna-Academia Octavio, Sagunto-Antequera; Guadalajara-Huesca; San Antonio-Atlético de Madrid y Caja3 Aragón-Cuatro Rayas Valladolid