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“El fútbol ha sido injusto con Bielsa”

En el adiós de Guardiola como técnico azulgrana, el defensa argentino se encontrará de frente con un hombre decisivo en su vida: Marcelo Bielsa.

Mascherano, con el Barça este curso. CORDON PRESS

Para Javier Mascherano (San Lorenzo, Argentina; 1984) la final de mañana es de lo más emotiva: no solo despiden a Josep Guardiola, sino que enfrente estará Marcelo Bielsa, un hombre decisivo en su vida. Tan práctico como en el campo, defiende la idea de que terminar esta temporada con un título es la mejor manera de empezar bien la próxima temporada.

Pregunta. ¿Afronta la final como un partido especial?

Respuesta. Sí. Por un lado está Bielsa y por el otro, es el adiós de Pep. Tiene su punto de emotividad, claro. Para nosotros la final cierra un ciclo prácticamente perfecto: por los títulos, por el cómo se lograron y por todo lo que deja la manera de hacer. Pero las finales están para ganarlas y este equipo tiene con qué.

P. No tuvo con qué ganar la Liga...

R. Pero sí dio para ganar tres títulos, aunque parece que nadie los recuerda. Rendimos para ganarla y hubiéramos sido campeones en cualquier otra Liga. Pero el Madrid sumó 100 puntos y bien merecido tienen el premio, hay que aceptarlo.

P. ¿Cómo aceptó el adiós de Guardiola, le sorprendió?

R. La esperanza de que siguiera siempre estuvo ahí, aunque cuando pasó febrero y no respondió... Nosotros pensamos que quizás dentro del campo pudiéramos convencerlo de seguir, pero no.

P. ¿Cree que el equipo pudo hacer algo más para convencerle de lo contrario?

R. No era una decisión que pudiéramos cambiar. Jamás en mi carrera vi que un vestuario siga a un entrenador con tanta fe; lo que él dice, va a misa. Calculo que va a ser muy difícil que se vuelva a dar. Pep tiene una capacidad de liderazgo que es un don. Las razones por las que se va son claras: el agotamiento, el cansancio, disfrutar de otras cosas... Se exigía mucho, tiene hijos pequeños y deseará verlos crecer y disfrutar más tiempo con ellos, es normal. Le vendrá bien bajar la pelota al pasto y cargar de nuevo las pilas. Vivir las 24 horas por tu club es agotador. Y más en su caso; el Barça es su casa y el desgaste es el triple porque trabajar en el club donde naciste es duro emocionalmente.

Esta final cierra un ciclo prácticamente perfecto, por los títulos y por el juego”

P. ¿Qué le deja Pep?

R. ¡Mucho! Estamos hablando de uno de los mejores, si no el mejor. Siempre sale con una sorpresa o un detalle que te da el partido. Es el entrenador que más me ha marcado junto a Bielsa. Para mí ha sido un quiebro en mi carrera. Llegué a Barcelona con 26 años y descubrí que había otra manera de jugar al fútbol. Por cómo te explica las cosas, por cómo le habla al jugador, por la capacidad para liderar un grupo y mantenerlo durante cuatro años al máximo nivel. Todo eso ha sido básicamente por su capacidad como entrenador.

P. ¿Cómo valora el nombramiento de Vilanova?

R. En la realidad son los jugadores lo que tenemos que hacer buenas sus ideas en el campo. Él puede tener las mejores ideas como cualquier entrenador, pero los jugadores tenemos la responsabilidad de llevarlo a cabo. Aunque Tito es capaz de asumir el relevo. En estos cinco años, ha sido una pieza muy importante de este ciclo. Sinceramente, desde que llegué, vi más a una dupla que a un segundo. El míster le ha consultado muchísimo y cuando a Tito le pasó lo de su enfermedad, se le extrañó mucho porque es un entrenador que ve muy bien el fútbol y sabe mucho, aunque siempre se haya mantenido lejos de los focos.

P. Guardiola le ha convirtió en defensa. ¿Cómo le convenció?

R. Soy consciente de que si no hubiese sido por Guardiola, no hubiera logrado jugar en el Barcelona como mediocentro, y mucho menos de central... Me llenó de conceptos cada día. Este club es el más exigente por todo, te reclama un plus. No sé por qué no he tenido esa sensación de reto, de exigencia, en ningún otro equipo. Lo de jugar en defensa ni siquiera me lo dijo. Había jugado un rato en Almería y teníamos que ir a disputar la vuelta de la Champions a Ucrania y no sé por qué intuí que iba a jugar de central. De hecho, no lo entrenamos ni me dijo nada, pero en la formación me puso de central y al final de la charla me dijo algo que no olvidaré nunca: “Cuando seas entrenador, vas a querer poner a todos los centrocampistas en tu equipo; es la mejor manera para que el quipo juegue bien”.

Jamás vi un vestuario tan entregado a un entrenador como este a Guardiola”

P. ¿Cambia mucho el trabajo dependiendo de quién tiene al lado?

R. No mucho. Abi es muy rápido, pero éramos dos centrales reconvertidos y uno que haya jugado toda la vida maneja espacios que tú desconoces. Por eso, con Piqué aprendí mucho. Para mí, al principio todos los movimientos eran pensados, no tenían nada de natural. Ahora ya no los tengo que pensar, la mayoría son automáticos.

P. ¿Su mejor arma ha sido la anticipación?

R. Puede, pero es jugar con una pistola cargada. En eso debo mejorar. No todo lo puedes anticipar y más en este equipo, que son 40 metros atrás de vacío, al jugar con la línea tan adelantada. Pero si hay algo que Guardiola tiene y este equipo tiene, es jugar con la intención.

Mascherano, durante un partido con el Barça.

P. ¿Con qué intención?

R. Con la del rival. Actuamos en función de si el rival va a golpear largo o en corto, por banda o por dentro. Nos anticipamos, pero hay cosas que son intuitivas y sé que tengo que mejorar. Por eso hay que estar muy concentrado. En definitiva, es eso, tratar de vivir el partido los 90 minutos porque son tres, cuatro jugadas por partido, no más, y en esas jugadas tienes que responder. Y es difícil, hay que jugar mano a mano y el riesgo es grande: son 40 metros de espacio a tu espalda.

P. ¿Qué es lo que más le cuesta todavía?

R. Ganarla por alto. Me faltarían cinco centímetros más, pero uno tiene lo que tiene.

P. ¿Le ayudó su técnica en el tackle? ¿Eso le viene de jugar en la calle?

R. Es un recurso que usaba mucho, cada vez menos porque me he hecho mayor y cada vez me cuesta más levantarme del suelo. No sé de dónde me viene, siempre lo hice y destrocé bastantes pantalones. Lo mejor sería no tirarse, pero bueno... es algo que trato de hacerlo cuando creo que es necesario.

La forma de jugar del Athletic nos exige mucho. Ninguno de los dos especulamos”

P. ¿Por qué le marcó Bielsa?

R. Por muchas razones. Él me dio la oportunidad de jugar con Argentina antes que en mi club. Yo era parte del grupo que usaba para los amistosos en el que estaba Gonzalo, el del Villareal, Zabaleta, Pisculichi, que jugó en el Mallorca. Éramos un grupo de jugadores de 17 y 18 años que hacíamos gira con la selección y fuimos al Mundial. Después de la derrota en Corea, con toda la prensa en contra, se animó a agarrar un jugador que ni siquiera había jugado en Primera División y lo puso en la selección. Tenía mucho más a perder que ganar y se la jugó conmigo. Algo así como lo que hizo Guardiola con Busquets. Le estoy agradecido de por vida.

P. Pues uno de los dos llorará el viernes.

R. Yo quiero ganar este título, sería un broche perfecto y la mejor manera de encarar la próxima temporada. Desde el sentimiento, uno quiere ver a Marcelo ganando títulos porque el fútbol con él ha sido demasiado injusto a la hora de premiarle, porque ha merecido muchísimo más de lo que ha ganado. Pero quizás su mayor triunfo ha sido dejar su impronta en cada equipo y a cada jugador que ha entrenado.

P. No creo que le baste. Bielsa quiere la Copa.

R. Seguro. Pero lo mejor que le puede pasar a un entrenador es que sus equipos sean reconocibles por estilo. Un equipo es el reflejo de lo quiere un entrenador y Bielsa ha cambiado al Athletic en cuatro meses, y eso es fantástico. Como argentino uno se siente orgulloso. La mayor virtud de Marcelo es que saca el 100% del jugador. Yo he visto a jugadores que solamente rendían al 100% con Marcelo y luego, en otros equipos, no eran lo mismo.

Llegué a Barcelona con 26 años y descubrí que había otra manera de jugar”

P. ¿Se imagina a Messi con Bielsa?

R. Sí, ¿por qué no? Si hay algo que Marcelo no te impide es jugar al fútbol más allá de la exigencia que él reclama de un equipo dinámico, que vaya a mil por hora. A Bielsa le gusta el buen fútbol y que su equipo juegue bien. Visto desde nuestro lado, no hay equipo que nos exija más que el de Bielsa. Si bajas un poco, estás muerto. Te presionarán en todos los sectores del campo, será una pelea casi hombre a hombre, uno a uno. Pero estamos listos para vaciarnos; creo que es la única manera de responder a un equipo de Marcelo Bielsa.