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El tenis ‘borra’ su red

La ATP cierra esta semana tres meses de pruebas en torneos que se jugaron sin ‘let’: cada saque que toca la cinta y pasa es un ace o un punto en juego ● “Muchos tenistas se quedan parados”

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Nadal ejecuta un saque durante el torneo de Indian Wells. REUTERS

Cada servicio que tocaba la red y pasaba al cuadro de saque era un ace o un punto en juego. Con eso es con lo que se han encontrado los tenistas que han competido en lo que va de 2013 en torneos challengers, el segundo escalón de los profesionales. La ATP busca fórmulas con las que modernizar el juego. Las televisiones presionan para que el formato sea más ágil y se reduzcan los minutos de los duelos. En consecuencia, el organismo termina esta semana con una prueba global para saber cómo sería romper con una de las reglas más conocidas de su deporte, aquella que dice que se repite un saque si este toca la red y pasa al cuadro de servicio. Eso puede tener los días contados. En Wimbledon, la ATP votará si elimina el let en todos los niveles competitivos.

No es un intento de salvar tiempo, aseguran desde el organismo

“No es un intento de ahorrar tiempo”, aseguran desde la ATP, que también ha reforzado esta temporada el celo con el que aplica la reglamentación que rige los segundos que pueden pasar entre punto y punto (25), con el objetivo de que no se repitan partidos como el que enfrentó a Rafael Nadal y Novak Djokovic en la final de Australia 2012 (5h53m), para muchos, sin embargo, un duelo épico, titánico y de los que hacen aficionados. “Se ha probado para mantener la fluidez en el ritmo y el tempo del partido y para evitar la controversia sobre si el let se había producido o no”, añadieron desde la institución, en referencia a los saques supersónicos, que, una vez eliminado el juez que posaba su dedo sobre la red para detectar el contacto entre la pelota y la red, siguen siendo difíciles de digerir hasta para las más modernas tecnologías. “A veces hay un debate sobre su exactitud”, reconocieron desde la ATP. “Además, esto llevaría a jugar el servicio como cualquier otro punto: por ejemplo, en un intercambio, cuando la pelota toca la red, no se pita let [se sigue jugando]”.

Según pudo saber este diario, tras cada partido, los tenistas, los entrenadores, los árbitros y los espectadores de los torneos challengers recibieron un formulario en el que se les preguntaba por la experiencia (“A más de un 90% no les gusta nada. Se quedan parados cuando hay let", cuentan fuentes de la Federación española). Hubo una pregunta que destacó sobre todas: “¿Cree que el resultado del partido se vio afectado por jugar sin let?”

Los competidores expresaron dudas según cuáles fueran sus fortalezas. Los sacadores argumentaron que su mejor golpe quedaba expuesto a turbulencias inesperadas, porque un misil disparado a 200 kilómetros por hora podría quedar transformado en una amable pelotita tras tropezar con la malla. Los restadores vieron que en esa misma situación la pelota podía caer mansamente en el cuadro de saque, a un milímetro de la red, contabilizándose como un ace de su contrario (“¡Eso es una locura!”, se escandalizó Stefan Edberg, exnúmero uno mundial). Finalmente, los estudiosos recordaron que las investigaciones de la Federación Internacional (ITF) habían revelado que el let no interrumpía el juego, alargaba los partidos ni frenaba la buena marcha de las cosas: en los años 90, cuando la ITF estudió durante dos cursos el asunto, había solo una media de 4 por partido. Ahora, en Wimbledon, se decide si el tenis acomete uno de los cambios más radicales de su historia.

Li doma 6-7 y 2-6 a Muguruza

Garbiñe Muguruza, española de 19 años, se inclinó 6-7 y 2-6 ante la china Li en los octavos del Torneo de Miami. Tras lograr su segunda victoria contra una top-10 en tercera ronda (Wozniacki, la número nueve), Muguruza jugó a la altura de las expectativas en su cruce con la número cinco mundial: de pelotazo en pelotazo, agresiva y contundente, superó un break y cinco bolas de set en contra en la primera manga, hasta que cedió en el desempate.

Aunque por el marcador final se podría deducir que la número 73 se abandonó tras perder el primer parcial, ocurrió todo lo contrario. El inicio del segundo set fue de los que gradúan el carácter competitivo. Sin éxito en la definición, Muguruza sacó nota: se procuró bola de break en los dos primero juegos de Li al servicio, y compitió con garra. Solo la pericia de la número cinco mundial evitó que el duelo se estirara.

“Ella es luchadora, pega fuerte, yo tengo más experiencia”, sonrió la china tras la victoria con el peculiar inglés que la caracteriza.

Muguruza deja Miami rodeada de sensaciones positivas: ha sumado dos octavos de final en dos torneos Premier (Indian Wells y Miami), el escalón inferior a los grandes; ha confirmado que sus violentos tiros pueden hacerle daño a los mejores; y ha indentificado las debilidades que ya le habían señalado en su equipo técnico: la movilidad, la consistencia y el convencimiento.