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Del Bosque: “Solo veo a uno que mira con hambre”

El seleccionador advirtió al grupo antes del partido ante Guinea de que Koke era el único con ambición para seguir ganando

Del Bosque y Diego Costa, en un entrenamiento B. GUZMÁN ZUMA PRESS

A Vicente del Bosque no le gustaba cómo cazaba la perrita. Demasiadas malas caras percibió en el camino y en la sesión de entrenamiento, así que antes de jugar el amistoso contra Guinea, en noviembre pasado, camino de Sudáfrica, en un vestuario que era una sauna, entre mosquitos, alzó el bigote y sin levantar la voz, cuadró al equipo. “Les voy a decir una cosa: en este vestuario solo veo a un futbolista que mire con hambre. Y sin hambre, no vamos a ganar nada”. Y señaló a Koke Resurrección, el centrocampista del Atlético de Madrid, que, abochornado bajó, la mirada. España ganó 1-2. Días después, perdió en Sudáfrica.

Ayer, el portal Fifa.com divulgó una entrevista en la que Vicente del Bosque, en respuesta a Jurgen Klinsmman, seleccionador de Estados Unidos, insistía en la necesidad de que los jugadores mantengan vivas las ganas de ganar: “Los ojos de ellos, después de haber ganado tanto, no son los mismos que cuando empezaron”. Del Bosque respondió a las preguntas que le formularon además del seleccionador alemán de los Estados Unidos, el de Portugal, Paulo Bento, el de Japón, Alberto Zaccheroni, y los jugadores españoles Sergio Ramos y Xavi Hernández.

“Nuestra labor es advertirles del peligro que corremos, que no creamos que vamos a ganar ahora por haber ganado antes o que eso supone que va a ser más fácil. Creo que lo tienen asumido, pero los ojos de ellos después de haber ganado tanto no son los mismos que cuando empezaron, aunque tienen muy buenas intenciones de cara a los próximos campeonatos", afirmó. Klinsmann le pidió un favor: “Pare un poco y deje algo para los demás”.

A Del Bosque se le cae el alma a los pies cada vez que atiende a la nómina de entrenadores que han sido campeones del mundo dos veces consecutivas: sólo aparece un nombre, el del italiano Pozzo, en 1934 y 1938. “Habría hecho un buen servicio a la selección de haber dicho que venga otro y asuma el cargo; ganar dos veces seguidas casi es imposible”, bromeó el salmantino, que recordó a Zacheronni que en el grupo ha habido una renovación casi de la mitad de los jugadores respecto a los que formaron parte del plantel campeón de la Eurocopa del 2008 a las órdenes de Luis Aragonés. “Tenemos una base muy estable, pero también ha venido gente nueva que nos ha dado sangre nueva para seguir ganando”, apuntó.

Sabe el seleccionador que a estos futbolistas les pone en órbita la competición, el olor a sangre y espera que a todos, llegado el momento, se les ponga la mirada de Koke en Guinea. Esa que a Del Bosque le recuerda al hambre.