“Me siento un futbolista determinante”

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Cesc, durante una rueda de prensa. AFP

A los 27 años, Cesc Fàbregas (Arenys de Mar, Barcelona) las ha visto de todos los colores. Creció con Arsène Wenger, en el Arsenal, volvió a casa con Pep Guardiola, trabajó en el Barça con el Tata Martino y lo hace ahora con José Mourinho en el Chelsea, mientras sigue llorando la muerte de Tito Vilanova. Lleva 92 partidos en La Roja, es valiente y no se esconde ni en Twitter, pero ha aprendido a medir sus gestos y sus palabras porque, aunque no lo dice, sabe que siempre se le ha medido con un rasero distinto al del resto de sus compañeros. Ha vuelto a Londres, está contento y se siente importante vestido de azul y también de rojo, en un momento crucial para la selección, con la que ha ganado dos Eurocopas y un Mundial.

Pregunta. ¿Volver a Londres es volver a casa?

Respuesta. Allí viví ocho años. Me siento más identificado con Londres que con otra ciudad. Pero volví para trabajar, para ganar títulos y disfrutar. Solo necesitaba aclimatarme al grupo y ha sido muy fácil porque tenemos un buen vestuario. Sí, me siento como en casa.

P. Siempre fue muy british.

R. Más que british, soy londinense. Eso siento.

P. ¿Qué dejo en Barcelona?

R. Todo. Sentimientos, familia, amigos y compañeros. Mucho, pero sentí que debía marcharme

P. ¿Qué balance hace de su regreso a Barcelona?

R. ¡Buenísimo! He ganado seis títulos en tres temporadas. Menos la Champions, lo ganamos todo. Marqué un gol en la final de la Intercontinental, fue fantástico lo de la Supercopa, en el día de mi debut… Estoy muy orgulloso.

P. ¿Pensó que duraría tan poco?

R. No, pero es la vida. Ni lloraré por ello ni sacaré pecho pensando en lo que hice. Fue lo que fue y fue bueno. No soy de imaginarme nada, pero siempre tuve mis sueños y uno era jugar en el Barcelona. Lo he hice, ¿qué mas puedo pedir?

P. ¿Tiene razones para sentirse maltratado?

R. No, ninguna, ¿por qué?

Hablé con Zubizarreta y sentí, por la respuesta, que les hacía un favor al Barça marchándome”

P. Por la prensa, por los pitos de la afición, por ser culpable siempre de todo lo malo.

R. No tengo ningún reproche. Si me pitaban habría razones. Si se me criticó, habría razones. Sé que nunca jugué solo. Hubo buenos y malos partidos, y eso lo sé. Pero no, nunca me he sentido maltratado. No tengo ningún reproche a nadie, nada de lo que quejarme. Prefiero mirarme a mí mismo, saber que he hecho mal y que hecho bien y, a partir de aquí, me llevé del Barça amigos, experiencias, recuerdos maravillosos. No puedo estar más orgulloso. 150 partidos, 42 goles … solo me llevo cosas buenas. Pudo ser mejor, pero pudo ser peor. No, no tengo nada de lo que quejarme. Me sentí siempre parte del grupo. Igual al final de la primera temporada no participé mucho, pero en la segunda jugué 34 partidos, la Liga de los 100 puntos la siento muy mía. Cumplí un sueño. No podía dejar el futbol sin jugar en el Barcelona.

P. ¿Qué ha sido lo mejor y lo peor?

R. Lo mejor, cumplir el sueño. Lo peor indudablemente el día que recibí la llamada y me dijeron que Tito había muerto. Esa pena la llevaré siempre. Era alguien súper importante para mí. Fue muy muy triste.

P. ¿Cuándo decidió irse y por qué?

R. Empecé a tener la idea después de la final de Copa. Es cuando empiezo a pensar que se acaba, que hay un cambio o no tiene sentido seguir.

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Cesc, durante un partido con el Chelsea. AFP

P. ¿Y que hizo? ¿Habló con Luis Enrique?

R No. Yo informo al club una semana después de perder la Liga, desde Londres, en la semana libre antes del Mundial. Llamé a Zubizarreta. Y por la respuesta, sentí que les hacía un favor, que era bueno para ellos y para mí. Hablé con mi representante y le dije que me buscara equipo. Llegó la oferta del Chelsea y para mí era volver a Londres, al lugar donde me hice mayor. No había mejor salida. Hablé con Mourinho y me dijo cosas que necesitaba escuchar, me sentí valorado, sentí que iba a ser parte importante de algo importante.

P. ¿Un gunner en Stamford Bridge y con Mourinho?

R. No te creas que no le di vueltas. El sentimiento gunner lo llevaré siempre y sé que voy a volver a Highbury, y siento que será un momento especial. Pero soy un tipo comprometido. Le recuerdo que jugué una final de la Champions contra el Barça y le juro que hubiera hecho cualquier cosa por ganar aquel partido. ¡Y soy del Barça desde niño! Así que sé que cuando me toque jugar contra el Arsenal, sabré con quién juego, quiénes son mis compañeros y qué defiendo. Y sé que la afición del Arsenal me entenderá, no tengo ninguna duda.

P. Si le dicen hace cinco años que jugaría en el Chelsea a las ordenes de Mourinho, ¿qué habría pensado?

R. Pues no me lo habría creído. Pero la vida da muchas vueltas.

P. Tantas que el pasado jueves lideró al equipo en París, apenas dos meses después de que alguien asegurara que no iba a volver a jugar jamás con la selección.

R. ¿Quién dijo esa tontería?

P. Un colega, por lo del peto [en un entrenamiento en Brasil, Del Bosque le retiró el peto de titular y Fàbregas se lo dio enfadado a Xabi Alonso y se fue del campo].

R. Pues la clavó, ¿no? ¿El peto? ¡Pero si aquello fue una chorrada inmensa! Una estupidez.

¿El Barça? Nunca me he sentido maltratado. No tengo ningún reproche a nadie, nada de lo que quejarme"

P. ¿Por cosas como esa no se siente perseguido?

R. No, hay gente más valorada en los medios y otra, menos, es la vida. Yo lo que quiero es pasarlo bien jugando al fútbol. Solo pienso en fútbol. El otro día contra Francia me sentí muy bien, fui muy yo, sentí esa responsabilidad que me gusta, eso es lo que quiero, ser importante y responsable. Pueden mirarme como quieran, pero yo me siento muy importante en este equipo y el otro día, sin Xavi, sin Alonso ni Iniesta sentí que debía asumir un compromiso mayor. Lo hice y estoy orgulloso. Me gusta ser un jugador determinante, no puedo salir al campo pensado, ‘bueno, que otro asuma la responsabiidad’. No lo he hecho jamás. A veces a otros se les mira más o se les valora más, pero me da igual. Yo necesito sentirme determinante.

P. Quiere ser el líder de esta selección.

R. No es cuestión de liderar, es cuestión de aportar, de asumir responsabilidades en el campo. A mí me gusta eso, saber que el equipo me da la pelota porque confía en lo que voy a hacer.

P. Usted lo fue en la Euro 2102 siendo un falso delantero. Ahora está Diego Costa y no cuaja. ¿Qué pasa con él?

R. Nada. España tiene una gran suerte de tener un delantero como Diego. Es buenísimo. Ya lo verá, meterá muchos goles

P. ¿Prefiere jugar de falso 9 o de volante?

R. Lo que quiero es ganar y pasar página del Mundial de Brasil. A partir de ahora, donde diga el míster.

P. En este momento de cambio, usted, que es muy amigo de Iker. ¿Cómo ve al capitán?

R. Bien, no sé por qué lo pregunta. Si parece que está mal, la sensación es errónea. Sigue siendo el referente y estoy seguro de que será el primero, por dignidad, en dejarlo cuando no sea así. Iker el primero, que nadie lo dude.

Carvajal, baja ante Macedonia

Dani Carvajal, lateral del Real Madrid y la selección española, ha sufrido una lesión en los isquiotibiales de la pierna izquerda y no podrá disputar el primer encuentro de la fase clasificatoria para la Eurocopa 2016, en el que el combinado nacional se enfrentará a Macedonia en el Ciutat de Valencia (20:45, TVE). Carvajal es además duda para el derbi madrileño que enfrentará a Real Madrid y Atlético el próximo sábado. La baja del lateral se une a la del ariete del Chelsea Diego Costa, que el viernes se retiró de la concentración por un problema muscular.

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