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Santander

Schumacher vuelve a casa

El heptacampeón alemán abandona el hospital de Lausana en el que ingresó en junio para seguir su rehabilitación en su granja de Gland

Schumacher en una foto de 2012 tras el Gran Premio de Brasil.

Ocho meses después, Michael Schumacher vuelve a estar en casa. En todo este tiempo, el piloto alemán, de 45 años, no ha dejado de luchar por su vida con aquella determinación que le llevó a convertirse en el mito más grande que ha dado nunca el automovilismo. Sus siete coronas mundiales de Fórmula 1 y la multitud de plusmarcas que figuran en su hoja de servicios ofrecen una dimensión aproximada de su papel en el universo de las carreras. Si combinamos esas estadísticas con la infinidad de muestras de cariño que ha recibido desde aquel fatídico 29 de diciembre del año pasado —cuando sufrió un terrible accidente esquiando en los Alpes franceses—, nos daremos cuenta de que su papel trasciende los límites del deporte de la misma forma que antes ocurrió también con otros monstruos como Muhammad Ali o Michael Jordan.

En una escueta nota, Sabine Kehm, portavoz de Schumacher en toda su trayectoria profesional, comunicaba ayer a mediodía que el alemán había abandonado el Hospital Universitario de Vaud, en Lausana (Suiza), donde permanecía ingresado desde mediados de junio, para seguir con su proceso de rehabilitación en la granja de Gland (Suiza) donde vive con su mujer, Corinna, y con sus dos hijos, Mick y Gina Maria. “La rehabilitación de Michael se llevará a cabo en casa. Considerando las graves lesiones que sufrió, su estado ha experimentado progresos a lo largo de las últimas semanas y meses. Sin embargo, todavía queda un largo y difícil camino por delante”, explicaba Kehm, que quiso agradecer el trato que el piloto de Kerpen ha recibido en la clínica y de nuevo pidió privacidad para la familia. Desde el entorno del Kaiser se quiere dejar claro que este último traslado no responde a ninguna mejora significativa de su salud, a la vez que se insiste en que no está previsto realizar ningún tipo de obras especiales en el domicilio.

Del panorama que se le presenta a partir de ahora al heptacampeón no se conocen detalles, más allá de dar por descontado que estará controlado y que contará con el material sanitario específico que precisa un paciente con sus limitaciones, que está consciente pero que no puede moverse. El último comunicado médico data de junio, cuando abandonó el Hospital de Grenoble y fue internado en el de Lausana, y en él únicamente se especificaba que Schumacher había salido del coma después de 189 días.

Aquel domingo de diciembre de 2013, Schumi abandonó su residencia de invierno de la estación alpina de Méribel (Francia) sobre las once de la mañana y acompañado por su hijo. En un momento dado perdió el control de sus esquíes en un fuera pista y se precipitó de cabeza contra una roca. Un helicóptero de rescate le llevó al hospital de Moutiers, aunque al poco rato fue trasladado al de Grenoble, donde ya llegó en coma. Los doctores le sometieron a dos operaciones cerebrales para estabilizarle y reducirle los edemas y la presión intracraneal. A principios de febrero, el equipo médico que se encargaba de él notificó que le había comenzado a retirar la sedación, y ya en abril, fue Kehm quien confirmó que el Kaiser había comenzado a reaccionar a estímulos externos.

Su estado ha experimentado progresos en las últimas semanas”

Kehm, portavoz de Schumacher

El hermetismo por parte de los Schumacher ha sido total, y solo se rompió para denunciar la sustracción del historial clínico del corredor y la intención del ladrón de venderlo. Después de que la policía de Zúrich detuviera al presunto autor del robo el pasado cinco de agosto, lo encontraron al día siguiente ahorcado en su celda.

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