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Cerca de la Masia, lejos del Camp Nou

Llorens, descubridor de Messi, aspira a que el Barça femenino sea protagonista en Europa

Xavier Llorens da instrucciones a las jugadoras del Barça durante un partido Ampliar foto
Xavier Llorens da instrucciones a las jugadoras del Barça durante un partido EFE

Xavi Llorens (Cardedeu, 56 años) conoce a la perfección cada engranaje del Barça. El técnico del equipo femenino llegó al club en 1990 de la mano de Cruyff y, tras más de 17 años formando a los niños en la cantera, pasó a dirigir el primer equipo de las chicas, que ayer comenzó su viaje en la Champions con un triunfo (0-1 en campo del Slavia de Praga). Llorens no oculta el orgullo de haber sido el primer preparador de un niño al que bautizó “el pequeño Maradona”. Hoy, a ese niño, el mundo lo conoce como Leo Messi.

Aunque nunca visualizó su vida en un banquillo, su mundo siempre giró alrededor de la “pelotita”. Internacional durante ocho años con la absoluta de fútbol sala, a sus 28 años Llorens le puso fin a su carrera como jugador. Pero, el destino le tenía preparado un nuevo reto. “Jugaba al fútbol con Charly [Rexach] y Cruyff en La Salle Bonanova y me invitaron a entrenar en el alevín”, recuerda el técnico azulgrana. Pero no todo fue tan fácil. “Cuando me casé, con 38 años, mi mujer me insistió en que debía tener un trabajo estable”, revela. Y así fue como ella dejó el currículo de su marido en el Puerto de Barcelona. “Como trabajaba en el Puerto de nueve a cinco, pude continuar en el fútbol base del Barça”, explica Llorens, que este año, como consecuencia de los constantes viajes con el equipo femenino, ha pedido una excedencia.

“Nunca aspiré a entrenar a mayores, mi única ambición era formar a los niños”, revela Llorens. En 2007 cambió de bando aunque no su instinto pedagógico. “Cuando me hice cargo de las chicas, tenía muchas inquietudes. No conocía nada del fútbol femenino y además tenían un poco de mala fama”, afirma. El mal comportamiento y la indisciplina de algunas futbolistas llevaron al club azulgrana a prescindir de cuatro de sus ocho equipos y dar de baja a la mayoría de sus jugadoras franquicia. “Mi gran reto era enseñarles a las chicas que el juego tiene que ser a imagen de los chicos y, sobre todo, lo que significa defender el escudo”, explica Llorens. Tras un año en Segunda, el femenino azulgrana abrió las vitrinas: tres Ligas y tres Copas de la Reina.

El fútbol femenino está creciendo mucho, pero a veces no se sienten valoradas”

Xavi Llorens

“La principal diferencia entre entrenar a los chicos y a las chicas, es que ellos juegan con la ilusión de llegar al Camp Nou y ellas, simplemente, porque les gusta el fútbol”, reflexiona, más cercano a la Masia que al estadio. “Las chicas viven el día a día de una manera bastante diferente y eso es normal porque la sociedad no les da el mismo respaldo. Lo único que hago es hacerles entender que, si quieren ganar cosas, tienen que alimentarse, descansar y tomarse los entrenamientos muy en serio”. “El fútbol femenino está creciendo muchísimo”, resuelve Llorens. “Pero el problema, es que crece con las chicas de hasta 15 a 17 años y nos está costando un poco más entre los 17 y los 20 porque no se sienten valoradas. A partir de esa edad es cuando te cambia bastante la vida fuera del deporte y hay que tener la cabeza amueblada para saber qué es lo que quieres”.

Por presupuesto estamos a años luz de otros países. Pero no renunciamos a nada”, afirma el entrenador del Barça femenino

Llorens no duda de la calidad de las chicas españolas y analiza que su desventaja para competir al primer nivel es la fuerza. “¿Por qué la sub 17 de España llega a semifinales y en la absoluta acabamos de conseguir clasificarnos para un Mundial? ¿Por qué contra Alemania en sub 19 las tratamos de tú a tú y con la absoluta no? ¿Qué cambio hay?”, se pregunta el preparador azulgrana; “Allí son más profesionales: entrenos por la mañana, sesiones de gimnasio, etc.”. Llorens lo resume con una anécdota: “Una chica del Olympique de Lyon se me ofreció hace un par de años y cuando me dijo lo que quería ganar cada mes era lo mismo que la que más cobra en el Barça en todo un año”. “Estamos a años luz”, agrega. “El Lyon o el PSG tienen un presupuesto de seis millones de euros y algún equipo alemán o sueco también. El Barça, uno de los poderosos de España, tiene un presupuesto de cerca de 600.000”.

No pierde, sin embargo, la esperanza. “Nos llevan ventaja económica y física, pero no táctica y técnica. Tenemos el sello Barça y queremos jugar una final de Champions. En muy difícil, pero no renunciamos”, concluye Llorens, que en el Barça hace de todo, desde arreglar los contratos de sus jugadoras hasta regar el césped antes de los entrenamientos. Y tiene un premio, aunque le ruborice: cuando se cruza por la ciudad deportiva con Messi, el 10 le pregunta por sus chicas. “No tengo ni una foto con Leo ni con Cesc, Andrés [Iniesta] o Piqué”, cuenta. “Es un orgullo haberlos entrenado pero como también lo es trabajar durante tantos años con Melanie, Marta Unzué, o Soni. Lo único importante es que tengan un buen recuerdo mío como persona”.