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El fútbol es cosa de hombres

Lucía Nespereira, internacional de fútbol sala, madre de mellizos, pierde las ayudas a la mujer del CSD porque la federación de Villar no admite la cuota femenina en su directiva

Lucía Nespereira, segunda por la izquierda, en un partido con la selección española. Ampliar foto
Lucía Nespereira, segunda por la izquierda, en un partido con la selección española.

La junta directiva de la federación Española de Fútbol está compuesta por 59 personas: 58 hombres y una mujer, Matilde García-Duarte. Tampoco, hasta el momento, ha establecido un protocolo para la prevención, detección y actuación frente al acoso y el abuso sexual. La federación que preside Ángel María Villar no cumple, por tanto, ni parece tener intención de cumplir, ninguno de los requisitos que exige el Consejo Superior de Deportes (CSD) para acceder a las subvenciones para promocionar la participación femenina en el deporte y una de las personas que más lo lamenta es Lucía Nespereira, jugadora internacional de fútbol sala y madre de mellizos de ocho meses, quien no tiene donde solicitar las ayudas que otras compañeras deportistas madres de otras federaciones sí pueden obtener: ayuda por nacimiento y ayuda a la maternidad para cubrir los gastos de guardería o de una persona que cuide a los niños.

"Cuando, en agosto pasado, pusimos en marcha el programa Mujer y Deporte, dotado con un millón de euros, solo 18 federaciones españolas cumplían los requisitos, que son: contar con al menos tres mujeres o un 33% de mujeres, en su junta directiva, y establecer un programa contra los abusos sexuales", dice Ana Muñoz, directora general de Deportes y madre del programa. "Ahora ya son 37 de las 45 que hay en España. Y no, el fútbol no está".

Puedo compaginar mi trabajo, el fútbol y los niños porque mi pareja cogió la baja”

La mayor parte del millón de euros se destinará a proyectos para aumentar la visibilidad del deporte femenino en todos los medios, cursos de formación para directivas, técnicas, juezas, participación en cursos de liderazgo y gestión, y similares. Pero 100.000 euros se destinan directamente a ayudas sociales a deportistas de alto nivel, para los estudios universitarios, por ejemplo, y para que puedan conciliar la maternidad con su trabajo y con la práctica deportiva. En este caso las ayudas son para aquellas deportistas de alta competición con hijos nacidos en 2013 o menores de tres años.

"Claro que me vendría muy bien la ayuda para poder disfrutar más de mis hijos. Yo puedo hacer las tres cosas porque mi pareja ha pedido una baja de larga duración y puede ocuparse de los niños por la mañana, mientras yo trabajo de administrativa a media jornada en una empresa de transportes, y por la tarde, mientras me entreno con mi equipo, del que no recibo ningún sueldo. El fútbol sala femenino aún no es profesional", dice Nespereira, quien vive y trabaja en Ourense, donde juega en el Cidade de As Burgas, de la Primera División. "Si no fuera por eso, por mi pareja, tendría que haber dejado el fútbol". La selección española de fútbol sala, dirigida, como la masculina, por José Venancio López, es una de las grandes potencias mundiales y una de las favoritas para el próximo Mundial, en Costa Rica. "Si el fútbol sala fuera olímpico seríamos medalla segura", dice Nespereira. "Solo está por delante de nosotras Brasil. Después estamos nosotras, y detrás Portugal, Rusia, China...".

Estoy decepcionada con una federación de fútbol que siempre parecía que defendía nuestros intereses"

A la futbolista gallega le informó la asociación de jugadoras de la imposibilidad de recibir la ayuda. "Y yo les dije que carece de sentido, que estaba decepcionada con una federación de fútbol que siempre parecía que defendía nuestros intereses", dice Nespereira, quien también se pregunta por qué no le puede conceder las ayudas directamente el CSD, o a través de la asociación de jugadoras. "Pero el CSD solo puede hacer llegar las subvenciones a los deportistas a través de sus respectivas federaciones, que son las que deben solicitar las ayudas", precisa Ana Muñoz, quien no esconde que las condiciones femeninas impuestas a las federaciones son una manera indirecta de establecer una cuota de mujeres dirigentes en las federaciones. "Pero son las federaciones las que tienen que presentar los proyectos, y las deportistas exigirles que los cumplan".

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