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“Hoy todos juegan a no perder”

A los 24 años, Nairo Quintana (Cómbita, Colombia) ya ha sido segundo en un Tour, primero en un Giro y maillot rojo en una Vuelta que debió abandonar cuando marchaba líder tras sufrir dos caídas.

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Nairo Quintana en el último Giro. AP

A los 24 años, Nairo Quintana (Cómbita, Colombia) ya ha sido segundo en un Tour, primero en un Giro y maillot rojo en una Vuelta que debió abandonar cuando marchaba líder tras sufrir dos caídas. En 2015 volverá al Tour, con un recorrido que en teoría favorece a los escaladores, aunque Quintana, uno de los mejores en la especialidad, piensa que cada vez es más difícil destacar.

Pregunta. ¿Cómo se le pudo ocurrir ponerse a apretarse una zapatilla en mitad de un descenso en una contrarreloj?

Respuesta. Se me soltaba un poco, pero la caída que sufrí no fue por apretarme la zapatilla, sino porque los coches que habían pasado antes habían soltado gravilla hacia el centro de la carretera. La bajada la conocía ya, e iba a tope, pero al ver la gravilla decidí tomar la curva por fuera. Sí que pude haber entrado tarde a la curva, pero el problema fue que, por las piedrecillas, no era la trazada que tenía que haber tomado.

P. ¿Aquello deslució una temporada que llevaba magnífica?

R. Así pasan las cosas. Aunque hubiera ganado cosas muy buenas, como el Giro, no fue la mejor forma de terminar el año.

P. ¿Habría ganado la Vuelta si no se cae?

R. No sé si la habría ganado, pero habría estado muy, muy cerca, pero se dio lo que se dio. Y como había dicho al comienzo, el más fuerte era el que yo pensaba [Contador], mi favorito era ese.

P. ¿Qué se siente cuando una carrera como el Tour diseña un recorrido casi a la medida de uno, como parece su caso para 2015?

No sé si haré Giro y Tour, pero mejor que hacer dos a medias es correr una a tope”

R. No… Si han pensado en un corredor no ha sido solo en mí. Están Contador, Froome, Nibali… Y a mí me gustan unas cosas y otras no. El pavés creo que hace mucho daño. Puede pasar como este año, en que cayó un favorito para la pelea [Froome], y después ya no hubo pelea ni nada. Lo harán para poner más emoción, pero puede pasar lo contrario. Muchas veces los recorridos dificultosos ponen en riesgo a los deportistas, y es una cosa inhumana en una carrera de tres semanas. Si es en una clásica, como la París-Roubaix, no pasa nada, pero es el Tour….

P. Sin embargo, ahora que se habla de emociones y finales en alto, las etapas aburren hasta el último kilómetro…

R. A día de hoy no hay nadie que tenga la capacidad de atacar de lejos. Antes se hacían estrategias, y a veces se perdía, a veces se ganaba. Pero ahora todo el mundo juega a no perder. Y eso a mí no me gusta. Yo soy de los que ataco de lejos y a la gente le gusta y a mí a veces me va bien, pero normalmente, no.

P. ¿Sus triunfos han cambiado el ciclismo en Colombia?

R. Hay más aficionados que entienden que es el deporte bandera de Colombia, el que más triunfos y gloria da al país, y hay empresas que quieren seguir apoyando, aunque se siguen cometiendo errores. Y todo el mundo saca pecho con el ciclismo, pero a veces, a los que trabajan, a los ciclistas, no les pagan.

P. ¿Le hinchan la cabeza con que debe ganar el Tour de 2015?

Hay que hacer sentirse bien a la gente, darle emociones y goce”

R. La gente está emocionada, sabe que ya fui segundo en 2013, que gané el Giro, que me retiré de la Vuelta siendo líder… Y sabe que puedo estar en la pelea del Tour. Y eso no me disgusta para nada. Hay que hacer sentir bien a la gente, darle emociones y gozo.

P. ¿Tiene ya poder para decir cómo quiere que se hagan las cosas en el equipo?

R. Bueno, hablamos Eusebio [Unzue, mánager del Movistar] y yo, pero la última palabra la tiene él, sobre todo en el calendario. No sé si en 2015 se enfocará más en la Vuelta o en el Giro, aparte del Tour. Si me dice que hay que hacer Giro antes, me lo pensaría, pero, bueno, tampoco me disgusta. Pero a ver cómo se hace, porque antes que hacer las dos a medias es mejor no hacer ninguna. Hay que hacer una y bien hecha, aunque en la Vuelta, que se ha vuelto muy apetecible para todos, nunca me ha ido bien y tengo una revancha pendiente.

P. ¿Su hermano Dáyer será bueno?

R. Sí, va a ser bueno. Lo ha demostrado en algunas oportunidades, como en la Milán-San Remo, en Austria, donde ganó la etapa reina, en alguna clásica, pero tiene que seguir aprendiendo. Ha hecho muy buenos trabajos, lo que demuestra que tiene clase, que tiene algo. Pero es más impulsivo que yo, se deja guiar por los impulsos y no por la fuerza. Tiene que aprender y crecer.

P. ¿Usted ha aprendido mucho este año?

R. Fue un año en que maduré muchísimo al ir como líder y con la responsabilidad del equipo, y me fue bien. Lamentablemente perdí la Vuelta por lo que fuera, porque errores siempre se cometen, y este error, mío o de otros, me salió caro. Pero, bueno, una caída le pasa a cualquiera.

No sé si en 2015 se enfocará más en la Vuelta o en el Giro, aparte del Tour"

P. Muchas veces su forma de correr, sacando el máximo del menor esfuerzo, se confunde con las maneras de los chuparruedas…

R. Uno juega sus fichas, sus estrategias, y yo no voy a ponerle el pecho a la orilla sabiendo que el otro me va a ganar o sabiendo que soy más débil que el otro, eso está claro. Pero casi nunca me aprovecho del esfuerzo de los demás, y cuando estoy mal, voy mal y no ayudo. Pero cuando estoy bien, adelante.

P. ¿Qué le pareció cómo corrieron la Vuelta Valverde y Purito?

R. Siempre han tenido una guerra de envidia y les ha pasado muchos años, que por esa envidia entre compatriotas han perdido mundiales y carreras muy importantes.

P. ¿Se ve siempre en el Movistar y con el mismo grupo de gregarios?

R. Quisiera trabajar para ser siempre el mismo grupo. Tengo unos cuantos que me han ayudado con todo el gusto y siempre me han sido muy fieles. Y si yo puedo echarles una mano, como a Ventoso, que me hizo un gran Giro y aún vale bastante, para su renovación, se la echo. Esto tiene que durar varios años. Son la gente del Giro, medio equipo del Tour… Siempre con convencimiento, un líder debe saber mandar. Busco con ellos estrategias, y escucho bastante al director y nos salen bien las cosas porque todo el mundo sabe qué hacer.

P. ¿Con qué director tiene más química, aguanta mejor sus broncas?

Siempre he sido muy tranquilo"

R. Bueno, pocas broncas. Y como siempre he estado con Arrieta, me llevo muy bien con él. Es de la escuela de Indurain, que te hace pensar siempre en dejar algo para los demás porque nunca sabes cuándo necesitarás su ayuda. Siempre lo he tenido en cuenta y yo prefiero echar una mano a otros de cualquier equipo. Al mismo Urán le he dado mi comida cuando se ha quedado sin comida.

P. Siempre se ha dicho que a los colombianos les vence la nostalgia en Europa, pero a usted no parece afectarle.

R. Siempre he sido muy tranquilo. Claro que llevo en el corazón a mi familia, pero con los medios de comunicación de ahora siempre estamos en contacto y cuando los necesito, cuando estoy con el bajón, ellos vienen y la pasamos bien. Con Eusebio me entiendo y no paso mucho tiempo en Europa. Sabe que estando en Colombia mato dos pájaros de un tiro: entreno en altura muy bien y estoy con la familia, con mi mujer y mi hijita de nueve meses, que ya ha comenzado a gritar ¡papá! Necesitamos el contacto y el conocimiento con los europeos para no dejarnos guiar siempre por las emociones, por el corazón y eso. No hay que olvidar nunca a qué se viene aquí.

P. ¿Es verdadera la necesidad de soledad que guía a los escaladores en la montaña?

R. Necesitamos buscar la soledad, sí, y el ataque es el momento que nos identifica y nos gusta, pero ahora las fuerzas están todas muy medidas y el pelotón más nivelado y al final me reprimo y calculo. No puedo dejarme llevar por la emoción.

 

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