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Javier Fernández apunta al podio en el Mundial de Shanghái

El español se coloca segundo tras un gran programa corto y se cita con el japonés Hanyu, líder provisional, en la lucha por el título

Javier Fernández Ampliar foto
Javier Fernandez, en Shanghái. REUTERS

En esta ocasión le quedó aire hasta para saludar a su familia y a la afición. La cámara enfocaba a Javier Fernández instantes antes de conocer la valoración de los jueces. Ahí se mostraba él, transparente como siempre en sus emociones, sonriente y relajado tras haber ejecutado un programa corto prácticamente impecable, tras haber escuchado una ovación de campeón en el Centro Deportivo Shanghái Oriental, en China, y tras haber presentado sus credenciales para optar a campeón del mundo con una calificación de 92,74 que le valió el segundo puesto. Poco después respondió el japonés Yuzuru Hanyu, su compañero de entrenamiento, amigo y gran favorito, con un puñetazo sobre el hielo de 95,20, a 2,5 del español. Los dos lucharán este sábado para conquistar el trono mundial (RTVE.es, desde las 11.45) tras el turno del programa libre.

Javier volverá a meterse en la piel de Fígaro de El Barbero de Sevilla, el personaje que le catapultó en enero hasta su tercer Europeo consecutivo. Entonces, Fernández impuso su dominio en Europa como no lo hacía nadie desde hacía 26 años. Sin embargo, acabó exhausto, sin aliento, y algo descontento por haber cometido algún que otro fallo. “En mi vida me había sentido tan cansado”, resolvió tras colgarse el oro.

“Creo que hemos averiguado por qué pasó”, reconocía antes de competir. “Esta temporada, aparte de los programas, he realizando ejercicios de cardio en el hielo, como si fuera un patinador de velocidad. He estado dando más energía en los entrenamientos”. Diagnosticado el problema, Brian Orser, su entrenador, y Fernández trabajaron para solventarlo. Tres días a la semana su entrenamiento dedica una parte del tiempo a mejorar la resistencia. Primero empezó dando vueltas a la pista durante 25 minutos, controlando que el pulsómetro no marcara más de 170-175 pulsaciones por minuto. Este año ha doblado el tiempo, 45 minutos, sin sobrepasar las 175-180 pulsaciones. “Hay partes en el programa donde he intentado encontrar más sitios para descansar, buscar segundos donde pueda respirar, coger aire. Esas cosas marcan la diferencia en este deporte. Ya estamos a final de temporada, lo tenemos muy trabajado ya, pero intentamos arreglar los fallos que van ocurriendo”.

Fernández hizo el primer programa limpio de la tarde. El tricampeón de Europa, que se entrena en Toronto, demostró que ha llegado en un gran estado de forma al último tramo de la temporada, que ya le ha sacado brillo a sus ejercicios tras un año intenso de trabajo y que su ambición le exige, por lo menos, un puesto en el podio. Al ritmo del Black Betty de Ram Jam Fernández voló sobre el hielo. La ejecución impecable de sus cuatro saltos, —cuádruple salchow, triple lutz-triple toe y triple axel— y el resto de elementos le valieron el calor del público y colocarse en una posición privilegiada para asaltar el podio y mejorar los dos bronces conseguidos en los últimos mundiales (2013 y 2014), los primeros metales para un patinador español en este campeonato.

Con un 48,63 en la parte técnica y un 44,11 en la presentación, el madrileño se quedó cerca de Hanyu y marcó distancias con otros competidores. Denis Ten, kazajo de raíces coreanas, fue tercero con 85.89. Temía el español la pujanza del que fuera bronce en los Juegos de Sochi. “No es un patinador muy constante, pero cuando lo hace bien se mete en el podio”, avisaba sobre su rival. Más importante son los ocho puntos que le sacó a Sergey Voronov, lo que le aseguran el podio salvo catástrofe.

Solo la esperada irrupción de Yuzuru Hanyu pudo con el español. Dejó errores, pero con su velocísimo patinaje, suave y eléctrico sobre el hielo, se elevó hasta el primer puesto. Los jueces y el público se decantaron por el japonés, que se llevó una ovación cargada de decibelios en la grada. La ventaja, sin embargo, no es insalvable.

La victoria fue, en cualquier caso, de Brian Orser. El técnico canadiense vio como sus dos alumnos más aventajados se mostraban como los dos mejores del mundo. “El entrenador tiene que saber cuando estamos en nuestros mejores días. Brian lo ve y sabe cuando lo intentamos pero no nos está saliendo”, dice Fernández para explicar el carácter de Orser. Este viernes fue un buen día para los dos. Si nadie de los de abajo da la sorpresa, verá a uno de sus pupilos en la cima del mundo.

Clasificación del programa corto

1. Yuzuru Hanyu (JAP) 95.20.

2. Javier Fernández (ESP) 92.74.

3. Denis Ten (KAZ) 85.89.

4. Sergey Voronov (RUS) 84.70.

5. Yan Han (CHN) 84.45.

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