Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Carli Lloyd, la futbolista que encandiló a los Obama

La atacante del Houston Dash guía a EE UU hasta su tercer Mundial en la goleada a Japón

Ampliar foto

Nunca antes en un Mundial, masculino o femenino, un futbolista había marcado tres goles en el primer cuarto de hora. El lunes de madrugada lo consiguió Carli Lloyd (Nueva Jersey, 32 años), que guio a Estados Unidos hasta su tercer título en su goleada a Japón (5-2). La centrocampista, reconvertida en segunda delantera en el cuadro de Jill Ellis, puso el broche a un torneo excepcional, que le valió el Balón de Oro a la mejor jugadora.

En cinco minutos, la futbolista del Houston Dash marcó los dos primeros de Estados Unidos y al cuarto de hora dejó el gol del torneo. Alzó la mirada desde el centro del campo, vio a Kaihori adelantada y teledirigió el balón hasta el fondo de la red. El tanto rápidamente inundó las redes sociales y se ganó el reconocimiento de celebridades como Kobe Byant — “¡Dios mío!”, exclamó el de los Lakers— e incluso los Obama. “¡Qué victoria de Estados Unidos! ¡Gran partido Carli Lloyd! Vuestro país está muy orgulloso de vosotras. Venid pronto a la Casa Blanca con la copa”, escribió el presidente en su cuenta oficial, un mensaje que retuiteó la primera dama, que también apoyó al equipo durante el partido.

Lloyd acabó el Mundial como máxima goleadora junto a Sasic, las dos con seis dianas. No se llevó la bota de oro porque la alemana sumó sus tantos en menos minutos. Sin embargo, la oportunidad de la norteamericana se lleva cualquier comparación. Marcó en los octavos de final, ante Colombia; en cuartos, el de la victoria frente a China; en semifinales, ante Alemania; y tres en la final. Además, se quitó la espinita que le dejó el haber fallado uno de los penaltis que contribuyó a que el título de 2011 fuera para las niponas. “Eso pertenece al pasado”, aseguró tras el partido. “Es irreal; todavía no somos plenamente conscientes. Resulta bastante difícil creer que todo haya podido transcurrir tan bien”, añadió.

La selección estadounidense se llevó el Mundial después de haber sido superior a todos sus rivales desde la fase de grupos. Mostró su mejor nivel en los duelos importantes, sobre todo ante Alemania, el equipo más ofensivo del torneo, y Japón, que defendía el título. Los dos fueron zarandeados por el juego sin rodeos de las Morgan, Lloyd y compañía.

Japón, en su segunda final, solo fue capaz de dejar otro buen gol de videoteca, el que firmó Ogimi con una media vuelta y una rosca inalcanzable para Hope Solo. La portera, guante de oro del campeonato, también brilló una vez más en el terreno de juego, lejos de los líos judiciales y extradeportivos que empaña con su comportamiento conflictivo. Entre los tres palos está su particular purgatorio. En Canadá lo demostró con solo un gol encajado hasta la final, gracias también a la excelente zaga de su equipo.

Con este triunfo EE UU podrá presumir hasta 2019 de ser el primer y el último campeón del Mundial, títulos que conviven junto al de 1999 y los cuatro oros olímpicos (1996, 2004, 2008 y 2012), que la acreditan como la mejor selección de la historia.

Más información