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Fallece Jules Bianchi

El francés sufrió lesiones cerebrales en un grave accidente el año pasado en Japón

El piloto frances Jules Bianchi, durante una entrevista. REUTERS

A principios de esta semana, Philippe Bianchi se mostraba más pesimista que nunca sobre la recuperación de su hijo Jules, que permanecía ingresado en un hospital de Niza, en coma, como consecuencia de las lesiones cerebrales que le causó el accidente que sufrió durante el Gran Premio de Japón. Cinco días después, la familia del piloto, de 25 años, anunciaba su muerte este sábado por la mañana a través de un comunicado que provocó una tormenta de reacciones de toda la comunidad mundial vinculada del deporte, especialmente de la rama del motor. “Jules ha luchado hasta el final, como siempre hizo, pero hoy su batalla ha llegado al fin. Sentimos un dolor inmenso e indescriptible”, se leía en la nota.

La muerte de Bianchi es la primera en 21 años relacionada directamente con el transcurso de una prueba del Mundial, tras la de Ayrton Senna, en 1994, durante el Gran Premio de San Marino (Imola).

Han pasado casi 10 meses desde aquel trágico domingo, y todavía hoy hay interrogantes que no han terminado de resolverse. Los acontecimientos están más que claros, y sin embargo, son muchos aquellos que tienen la sensación de que algo o alguien falló. La comisión de expertos creada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para delimitar responsabilidades concluyó que el culpable del accidente fue el propio Bianchi, que perdió el control de su Marussia y se estrelló contra una grúa que en ese preciso instante se encontraba en una de las escapatorias del circuito de Suzuka tratando de evacuar el Sauber de Adrian Sutil. El impacto se produjo a unos 150 kilómetros por hora, y según el informe de la FIA, porque el corredor “no frenó lo suficiente” para evitar salir despedido. Sorprende, en cualquier caso, que la comisión que debía analizar los hechos fuera constituida por el mismo organismo que, teóricamente, debía ser investigado. A raíz de aquello, la Federación creó el virtual safety car [coche de seguridad virtual], un protocolo para tratar de limitar al máximo una situación parecida en el futuro.

El corredor llecaba más de nueve meses en coma y estaba ingresado en un hospital de Niza

Con el francés se va uno de los mayores talentos de los últimos años en la F-1, como han ido reconociendo durante estos meses los que fueron sus rivales en pista. Nacido en Niza el 3 de agosto de 1989, debutó en la F-1 en 2012 como piloto probador de Force India, por más que fuera su condición de miembro de la Ferrari Academy quien le facilitara su entrada en el Mundial a todos los efectos en 2013, con Marussia. Con este equipo disputó un total de 34 grandes premios, logrando en Mónaco los dos primeros puntos de la historia de la estructura, únicos que posee en su palmarés hasta ahora.

Bianchi parecía destinado a convertirse en una de las grandes estrellas de la F-1. Como corresponde a la mayoría de su quinta, los primeros volantazos los dio con tres años en un kart. Vivió ligado al karting hasta cumplir los 15, cuando conoció a Nicolas Todt, representante de pilotos e hijo del presidente de la FIA. Entonces comenzó su andadura con los monoplazas. Fue campeón de la Fórmula Renault 2.0 en Francia (2007) y de la F3 Euroseries (2009), y también disputó GP2 y World Series antes de irrumpir en la F-1. Cuando aquella maldita grúa se cruzó en su camino ya se hablaba de un posible fichaje por Sauber con vistas a este 2015.

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