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MUNDIAL DE NATACIÓN

El 100 mariposa más veloz de la era textil

El sudafricano Chad Le clos consigue su primera victoria en Kazan, en una carrera en la que los tres primeros bajan de 51 segundos

Chad Le Clos celebra la victoria en los 100 mariposa.
Chad Le Clos celebra la victoria en los 100 mariposa. Getty Images

Fue la carrera de 100 metros mariposa más rápida de la era de los bañadores textiles. Fue la final del Mundial. La ganó el surafricano Chad Le Clos con un tiempo de 50,56 segundos, seguido del húngaro Laszlo Cseh en 50,87s y del singapurense Joseph Schooling en 50,96s. “Una locura”, según dijo el poderoso Schooling recién salido del hervidero. “Que tres tíos hayan bajado de 51 segundos en una carrera es una locura”.

Fue normal, en la época de los bañadores impermeables, hoy prohibidos. Entre 2007 y 2010 Michael Phelps, Milorad Cavic, Alberto Subirats, Jason Dunford, Andrew Lauterstein, Tyler McGill y Rafa Muñoz nadaron pruebas de 100 mariposa en la que más de dos competidores bajó de 51s. Pero eso es historia. Historia de una extravagancia.

Que tres tíos hayan bajado de 51 segundos en una carrera es una locura”, asegura Schooling, bronce

El español Sergi López, director técnico de Singapur, estaba feliz después de conquistar la segunda medalla en la historia del país asiático. Schooling había sido su nadador cuando era responsable del equipo del colegio Bolles, en Florida, y lo conocía perfectamente. “Él en los entrenamientos hace 30 series de 50 mariposa descansando un minuto entre cada una”, explica López. “Las primeras diez las hace en 30 segundos, las segundas diez 29s, y las últimas diez 28s. Y la última la acababa siempre en 25-26s. ¿Cómo no te vas a creer tú mismo que puedes acabar en 26s? Él ha hecho estos entrenamientos durante muchos años. Este año puso un poco de pesas en su preparación de gimnasio y ganó potencia y un poco de velocidad. Hacía 51 y ha bajado a 50”.

“Ha salido como ha tenido que salir”, dijo López del plan de carrera de su pupilo, que nadó por la calle uno. “Dijimos que se pusiera las orejeras. Que no mirara a los lados porque si se giraba perdería el estilo. Que se mantuviera en su mundo y que hiciera lo que pudiera. Si hacía lo que él era capaz los demás tendrían que nadar muy rápido para alcanzarlo. En las últimas tres o cuatro brazadas no debía respirar. Porque cuando respiras haces olas y pierdes la línea recta horizontal”.

Espero que Phelps esté en plena forma porque me encantaría medirme a él en Río", comenta Chad Le Clos

Schooling, que ahora vive en Austin y nada para la Universidad de Texas, fue el más rápido en el primer 50. Hizo 23,53s y apretó los dientes para aguantar los ataques en el regreso. “Mi plan fue salir todo lo rápido que pudiera, hacer los primeros 50 más rápido que los demás, obtener una ventaja y en la vuelta tratar de aguantar”, dijo. Regresó en 27,43s. Justo para que no lo alcanzara el estadounidense Tom Shields, que acabó a una décima del podio.

Schooling y Sergi López estaban orgullosos. Bajar de 51 segundos sin la ayuda tecnológica de un bañador-flotador es tarea de próceres en esta disciplina. Hasta ayer solo lo habían logrado los estadounidenses Michael Phelps y Ian Crocker. Ayer Le Clos, Cseh y Schooling se unieron al club en una de los momentos más emocionantes vividos en la piscina montada en el estadio del Rubin Kazán.

Chad Le Clos, plata en 100 mariposa en los Juegos de Londres, habría ganado el oro con su marca de ayer. En 2012 se impuso Phelps. “Sé que Michael ha hecho la mejor marca del año en 200 mariposa”, dijo el sudafricano. “Cuando él nada hace estas cosas. Espero que esté en plena forma porque me encantaría medirme a él en Río. Sería otro clásico del 100 mariposa”.

Le Clos habla con giros futboleros. “Yo siempre jugué al fútbol”, recordó. “Soy extremo izquierdo. Hoy cumplí mi sueño: nadar en un estadio de fútbol. ¡Gracias Kazán!”.