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Carolina Marín gana el Mundial de bádminton por segundo año

La española se impone a la india Saina Nehwal en dos sets (21-16 y 21-19)

Carolina Marín muerde la medalla de oro del Mundial. AFP

Carolina Marín ha ganado por segundo año consecutivo el Mundial de bádminton. En la final, que se ha disputado este domingo, en la pista central del pabellón Istora de Yakarta (Indonesia), ante la india Saina Nehwal, la española se ha impuesto por dos sets (21-16 y 21-19). Con este oro, la onubense iguala lo conseguido por la china Xie Xingfang, que fue la última jugadora en repetir este título —ganó en 2005 y 2006—. Pese a la victoria, Marín perderá el número uno en favor de Nehwal.

Carolina Marín, que es la primera jugadora no asiática en revalidar el campeonato, llegaba a la cita mundialista preocupada por su estado físico. Justo un mes antes de comenzar la competición, se rompió el quinto metatarsiano del pie derecho; lo que hacía peligrar su participación. Se recuperó en apenas dos semanas y llegó a Yakarta para probarse. Para ver lo que le podía deparar el torneo. No se puso ninguna meta, pero la española quería defender el título.

La final ha sido el encuentro que menos ha durado de todo el campeonato: una hora. Aunque esto no ha significado que haya sido fácil. Era el duelo cumbre. Medían sus fuerzas la número uno y la número dos. El choque que todo organizador de un Mundial querría tener como colofón a una semana intercambiando volantes.

El himno de Pemán en la entrega de medallas del Mundial

Carolina Marín se subió al podio para recibir el oro. Una medalla que la erigía como campeona del mundo; y en su caso por segundo año consecutivo. Como todo protocolo, al terminar la entrega sonaron los himnos, pero en Indonesia decidieron que el español fuera el de José María Pemán. En todo el pabellón sonó con letra, con la que escribió el poeta gaditano y que fue usada por la dictadura franquista. La onubense no cambió su gesto de felicidad en todo el acto mientras lo escuchaba desde el cajón más alto del podio. La Federación Internacional de Bádminton ha pedido disculpas a través de un comunicado por este fallo. "Lamentamos, sinceramente, este error".

Marín ha arrancado el partido como siempre. De menos a más. Intentado llevar la iniciativa. Y como ya ocurriera en encuentros anteriores, la española ha forjado el oro en la red. Se ha hecho fuerte y ha dejado sin respuesta a Nehwal, que no ha sabido cómo contrarrestar la táctica de la onubense. Toda esta maraña que ha tejido junto a la cinta le ha servido para llevarse el primer parcial por 21 a 16 en 24 minutos.

El segundo set ha recordado a muchos otros que ha jugado Marín durante el torneo. Se acumulaban los errores no forzados y quien gobernaba el marcador era su oponente. Fases valle del encuentro del que la española siempre termina saliendo. Su entrenador siempre le recuerda a pie de pista que no olvide cuál es el plan de acción para ganar.

Y ahí es donde se crece. Volvió a su hábitat natural, que es la red. Además le sumó algo que no le había enseñado a la india en todo el partido, que fue quitar velocidad al volante. La suma de ambos aspectos le ha dado también la segunda manda y convertirse en la reina del bádminton por un año más.

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