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El mejor patrón de medida del 200

La final del 200 de Pekín, por si alguien lo dudaba, demuestra que Bolt no está en declive

Usain Bolt
Usain Bolt cruza la línea de meta seguido de Gatlin EFE

Es de noche y nos levantamos al baño. Como hace tiempo que vivimos en la misma casa, aún sin contar los pasos, sabemos cuándo llegamos a cada uno de los límites de la habitación. Ese espacio que domina al milímetro Usain Bolt es el 200; esa es la habitación de su casa. Desde hace años, no sólo no falla en las grandes finales, sino que marca el espacio con sus enormes pies, casi al milímetro, como si estuviera solo en el estadio, como si la presión no le afectara.

Entre todas las finales de Mundiales y Juegos desde 2008 hasta ahora, ha corrido el 200 marcando entre 79,3 pasos la vez que menos (Daegu 2011) hasta 79,9 pasos la que más en Berlín, 2009. Alguien podrá pensar que sus pasos son enormes (2,51m de promedio en esta final), pero aún así la diferencia máxima en todos estos años es sólo de medio paso en total. Y si lo miramos en franjas de 50m, el 200 de Bolt es la forma más rápida de identificar marcas de distancias en la propia pista: una vez contados los pasos que lleva dados sólo hay que mirar unos centímetros alrededor de su apoyo para saber qué marca aparecerá y con ella saber los metros que lleva recorridos.

La final del 200 de Pekín, por si alguien lo dudaba, ha demostrado que Usain Bolt no está en declive y puede perfectamente llegar invicto y en condiciones de hacer una gran marca a Río. El jamaicano simplemente reaparece en los momentos precisos, y según el año lo hace con mejores o peores marcas en función de lesiones y problemas habidos en la temporada, además de factores ambientales de la propia competición.

El 200 de Pekín Bolt lo ha corrido en 79,8 pasos, con una amplitud promedio equivalente a 2,31 veces la longitud de sus largas extremidades inferiores (2,51m). La amplitud, como siempre, ha ido creciendo en los sucesivos tramos de 50m desde 2,17 hasta 2,76m. La frecuencia de pasos ha marcado las máximas revoluciones, como siempre, en el segundo tramo (50-100m) obteniendo 4,41 pasos/s y a partir de ahí ha ido decreciendo hasta el final de carrera (3,79 pasos/s en el tramo 150-200). Finalmente, la máxima velocidad promedio la ha marcado, como siempre, en el segundo tramo de curva (50-100m) con 40,91 km/h. Gatlin corrió el 200 con 85 pasos, con una menor amplitud y mayor frecuencia que Bolt, quien le sacó 19 centésimas en la salida y el resto de la ventaja en la zona de la habitación que mejor domina el jamaicano: la curva .

Xavier Aguado Jódar es biomecánico del deporte. Catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha

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