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La España sensata

Con los reflotados de Brasil y los que llegan, la Roja está en condiciones de competir por retener el trono europeo

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Del Bosque da indicaciones entre Nacho, Thiago y Nolito. AP

Con incontables francotiradores por los rincones, Vicente del Bosque decidió asumir la carga de la calamitosa actuación en el Mundial de Brasil y liderar su desagravio. Hombre cabal, no se trataba de anclarse al puesto como un plutócrata. Lo suyo obedecía a un profundo sentido de la responsabilidad. Quince meses después, España tiene motivos para ilusionarse de nuevo. No es que la Roja ya sea un equipo redondo, pero apunta bien y nadie brilla hoy en Europa. Además, ha sellado la clasificación con solvencia. No pueden decir lo mismo la campeonísima Alemania, y muchísimo menos Holanda, verdugo español en Bahía.

La Roja, que no falta a una gran cita desde 1992, estará en una gran competición por duodécima ocasión consecutiva, registro solo igualado por Italia y solo superado por los germanos. España lo ha conseguido con una transición tan sensata como el sentido común del seleccionador. Solo la bulla sobre Piqué ha alterado la sosegada mutación. Del Bosque no buceó donde no había para descartar (y de paso señalar) a los del estrépito en Brasil. Al contrario, mantuvo el espinazo y hoy se alistan los mejores, sin veleidades ni disparates.

Camino de Francia 2016, en el bloque se perpetúan con mérito cinco supervivientes del éxito con Luis Aragonés en Viena: Casillas, Iniesta, Cesc, Sergio Ramos y Silva. Todos ellos repitieron después en los tres grandes eventos con el actual seleccionador. Y, a su lado, desde la llegada del salmantino otros cuatro han estado en las pasarelas de 2010, 2012 y 2014: Pedro, Mata, Busquets y Piqué. Del Bosque nunca dejó los estribos y entre la Eurocopa de Austria y Suiza y el Mundial de Sudáfrica hizo ocho cambios en la lista final. Solo cuatro relevos entre el podio de Viena y el bingo de Johanesburgo, lo mismo que entre el Europeo conquistado en Kiev y el fiasco de Brasil. Muchos de esos relevos fueron por graves lesiones (Puyol, Valdés, Villa...). Los de ahora tenían que ver con retiradas voluntarias como las de Xavi y Alonso y con el fin de carrera del Guaje en Estados Unidos. Y no se trataba de tres futbolistas cualquiera.

Desde el tropezón de 2014, la crítica se orientó hacia el juego, malo en ocasiones, como reconoció el propio míster en Macedonia, pero no hacia las convocatorias. En el sentir general, hay lo que hay. Y ese hay es mayor del que se presumía con la espantada brasileña tras inocular de nuevo la hinchada el pesimismo crónico español. La nómina de jugadores aún es estupenda.

Tras el estrépito de brasil, Del Bosque mantuvo el espinazo y hoy se alistan los mejores, sin veleidades ni disparates

Este curso, pese a las turbulencias, pretorianos como Cesc, Silva, Cazorla y Mata han terminado por dar un paso al frente. Busquets, Piqué y los laterales han mantenido el tipo, como Pedro y Casillas. Consolidado el núcleo duro —salvo el decepcionante Diego Costa—, quedaba explorar en el caladero. Con la misma cordura, Del Bosque puso el radar en los chicos que despuntaron en las inferiores. El técnico nunca olvidó la Fábrica madridista, factoría que trasladó a Las Rozas. Tras diversas pruebas, con más o menos éxito, los últimos partidos han dejado huellas positivas con De Gea, Nacho, Bartra, Thiago, Isco y Morata. Los seis fueron campeones del Europeo Sub 21 de 2013 y todos fueron citados para Logroño y Kiev. Otros de aquella cumbre en Israel se cayeron por lesión, caso de Carvajal, Koke e Íñigo Martínez.

Con los reflotados de Brasil y la pujanza de los que llegan, España está en condiciones de competir por retener el trono en 2016. Eso sí, con la prudencia siempre sabia de Del Bosque. Para su suerte, el frente abierto sobre Casillas o De Gea es síntoma de bienestar. Para otros muchos cainitas un nuevo caso con el que atizar hogueras. Cizañeros al margen, sobre la espalda de Del Bosque la Roja ha ganado tinte.