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España choca contra un muro

La selección femenina de balonmano se atasca ante la defensa pétrea de Rusia y pierde su primer partido en el Mundial

Shandy Cabral lanza ante la defensa rusa. Ampliar foto
Shandy Cabral lanza ante la defensa rusa. EFE

Rusia va en serio. Muy en serio en este Mundial —en su primer partido derrotó a Noruega, las campeonas de Europa—. La selección femenina de balonmano se topó este lunes con un muro defensivo que no pudo derribar. Chocó y chocó hasta ver cómo quedaba por detrás en el marcador. Poco le importó al equipo ruso sumar hasta tres exclusiones a la vez. España no supo cómo aprovecharlo. Le cortaron la circulación, gracias a una presión altísima casi dos metros por delante del área, y las extremos se quedaron en fuera de juego.

El segundo partido de la fase de grupos comenzó trepidante. Goles en una portería. Goles en la otra. Un intercambio de sopapos contra la red del rival. Sin tregua. Las guardametas solo observaban cómo la pelota les silbaba para alojarse en las mallas. Tan intrascendente era el trabajo en la portería que Jorge Dueñas, el seleccionador, no dudó en cambiar a Silvia Navarro por Darly Zoqbi, mediada la primera parte, para ver si tocaba algún balón.

España llegó al descanso dos abajo y el seleccionador tocó a rebato a sus jugadoras. Le hicieron caso. Empataron en un suspiro el choque, pero todavía quedaban casi 25 minutos para decidir el resultado final. Y a partir de aquí, Rusia se puso aún más seria si cabe. No cedió un metro. Apretó como si cada defensa fuera el último balón. Las Guerreras caían al suelo una y otra vez. Hasta seis exclusiones llegó a sumar en el segundo acto. Positivo en principio atacar con más efectivos, pero la selección española se empeñó en desperdiciarlo. Remó y remó, pero el muro levantado era demasiado grande como para echarlo abajo.

Rusia, 28 - España, 26

Rusia: Sedoykina, Kuznetcova (4), Zhilinskayte, Dmitrieva (2), Sen, Akopian (3), Vyakhereva (6), Bobrovnikova (2), Makeeva, Marennikova, Bliznova (7), Chernoivanenko, Ilina (3), Khmyrova (1), Atkova, Erokhina.

España: Marta López (1), Carmen Martín (6), María Núñez, Nely Alberto, Marta Mangué (3), Macarena Aguilar, Silvia Navarro, Eli Chávez (1), Eli Pinedo (2), Nerea Pena (5), Lara González, Patricia Elorza, Naiara Egozkue (2), Ainhoa Hernández (2), Darly Zoqbi, Barbosa (4).

Árbitros: Lah y Sok (Eslovaquia). Excluyeron por dos minutos a Dmitrieva, Sen, Makeeva, Bliznova, Bobrovnikova, Marta Mangué, Eli Chávez y  Elorza.

Arena Nord. 1.380 espectadores.

Dueñas no ocultó sus cartas. No fue baladí que la capitana, Marta Mangué, esa jugadora que busca el millar de goles con el equipo nacional, no jugara ante la inane Kazajistán, sobre todo por precaución —tenía molestias musculares—. Salió ayer de inicio con un aparatoso vendaje en el muslo izquierdo. Le puso alma. Por momentos se adueñó del timón junto con Nerea Pena, pero cayó en la refriega. Con gestos de dolor, volvió al banquillo para ver cómo sus compañeras perdían el resuello poco a poco.

La derrota contra Rusia no es más que un accidente en el camino de España. No peligra la clasificación para octavos al tener a Puerto Rico y a Kazajistán en el grupo. La primera prueba de enjundia salió cruz, pero esta es la ventaja de un Mundial, que hay cierto margen para la redención. Las Guerreras tienen este martes otro envite exigente contra Rumania (18.15, Tdp). Una oportunidad para demostrar que pueden llegar lejos.