Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Augusto Fernández, otro “hombre” para Simeone

El argentino llega al Atlético para dar oficio, verticalidad e intensidad en el medio

Armar un centro del campo que no adultere ni la intensidad ni la verticalidad, ni rebaje las dosis de oficio de la línea, ha llevado al Atlético a Augusto Fernández (29 años, Argentina), un extremo reconvertido a mediocentro. Descartados Saúl y Koke como pivotes para jugar en solitario por delante de la defensa, el club le ha dado a su entrenador la pieza que eligió tras la grave lesión de Tiago. Los partidos disputados desde el percance del centrocampista luso también le han confirmado a Simeone su diagnóstico de que solo Gabi tiene el cuajo suficiente para jugar en esa posición tan trascendente como delicada cuando utilice el 4-3-3, lo que podía rebajar sensiblemente el nivel de competitividad del equipo.

Ante esa tesitura, el técnico reclamó a un jugador con el que coincidió en River Plate y al que ha seguido muy de cerca desde que aterrizó en el Celta. “El centro es muy grande. Es como darle a tu hijo a alguien para que le cruce la calle, no se lo das a cualquiera”, aseguró el entrenador rojiblanco a este periódico en una reciente entrevista. A ojos del entrenador, Augusto es lo que él denomina “un hombre”, un futbolista curtido, que domina ya el juego y sus tiempos con jerarquía desde su veteranía.

En su etapa en el conjunto Millonario, Simeone utilizó a su nueva adquisición como volante por derecha. Mientras se recupera Tiago, en su cabeza hay un centro del campo en el que Gabi sería el vértice inferior de un triángulo completado con Koke y Augusto Fernández. El análisis de la nueva incorporación que hizo Simeone en la rueda de prensa previa al partido de mañana en el Calderón ante el Levante (20.30, C+ Liga) se desprende esa alternativa: “Augusto es una llegada importante, que nos da variantes en la mitad de campo porque, más allá de que está jugando como mediocentro bajo, ha jugado en distintas posiciones en el medio y eso nos va a dar alternativas para competir internamente, que es lo que siempre queremos, para después estar mejor para competir hacia afuera”.

El fichaje de Augusto Fernández, firmó hasta 2019, más la llegada de Kranevitter, fichado este verano, ha puesto a disposición de Simeone un plantel de 24 jugadores. El discurso de no apuntar en público a los títulos se intuye en su apuesta por mantener, si es posible, a todos hasta el final del curso. Con un no rotundo respondió cuando fue preguntado si Kranevitter saldría cedido. El técnico piensa que, más allá de los minutos que se gane, no tendría sentido mandarle a otro equipo y que tuviera que empezar de cero la próxima temporada. Como mínimo, en estos cinco meses ganará tiempo en su adaptación al juego y a la exigencia física que demanda el Profesor Ortega.

Un tercio de la plantilla más rica en recursos y perfiles de la que ha dispuesto desde la llegada de Simeone en diciembre de 2011 son centrocampistas. La explosión de Thomas, al que desean Rayo y Getafe, también dificulta su salida. La competencia en el centro del campo es ahora altísima. La lista de convocados para enfrentarse al Levante, de la que se cayó Óliver Torres por primera vez por decisión técnica, es un reflejo de ello y también un aviso tan generalizado como particular en el caso del canterano. “Contra el Rayo la gente que entró fresca ha leído muy bien lo que necesitaba el encuentro y han hecho el salto de calidad para llevarnos el partido. Repito una vez más, no me cansaré de insistir, los minutos son calidad, no son cantidad, y la calidad de minutos buenos que puedas jugar, 20, 15 o lo que necesite el equipo, a veces es mucho mejor que jugar 60 minutos no buenos”.