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Derbi del miedo en Sevilla

Pepe Mel se juega el puesto en el banquillo de un Betis en plena crisis que recibe

a los de Emery, una calamidad fuera de casa con solo un triunfo en 13 encuentros

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El Betis ha entrado en una espiral complicada. Acumula seis partidos sin ganar, viene de recibir ocho goles en los dos últimos encuentros ligueros y su entrenador, Pepe Mel, puso su cargo a disposición del consejo después de que el Eibar lo arrasara el pasado domingo en el Benito Villamarín (0-4). Mel fue llamado a capítulo por los rectores del club. El técnico ofreció su análisis de un equipo confeccionado con retales donde solo el portero Adán, Joaquín y Rubén Castro aportan la calidad suficiente para definir partidos en la élite del fútbol español. Mel, que llevó al Betis de Segunda a Europa en solo dos años, se juega el puesto en esta eliminatoria de Copa ante el Sevilla (18.15, Canal Plus Liga).

“Si jugamos como el otro día, el Sevilla nos mete otros cuatro”, soltó Mel en la previa del partido, consciente de lo vulnerable que es este Betis cuando no juega con el cuchillo entre los dientes. Mientras, en las oficinas del club se hacen ya cuentas en torno a cuánto cuesta despedir al entrenador. Como ya ocurriera en diciembre de 2013, el Betis solo tendría que pagarle al técnico hasta final de año si el contrato se resuelve con el equipo en puestos de descenso. Mel tiene un año más de contrato y el Betis cinco puntos más que la zona de descenso. “Nuestra situación no es dramática”, enfatizó el propio entrenador mientras los enemigos que tiene en el club redactan su esquela. La eliminación copera y la derrota con el Getafe en Liga el sábado adelantarían los acontecimientos. En 2013, la destitución de Mel abocó al Betis a un descenso traumático. El consejo presidido por Juan Carlos Ollero no quiere caer en un error parecido, pero…

El Betis lleva seis partidos sin ganar y Rubén Castro ha dejado de marcar, mientras que el Sevilla llega después de una derrota justa en Granada

Mel tiene muchos problemas en defensa, pues sus centrales titulares, Bruno y Westermann, están lesionados, mientras que el futbolista franquicia, Rubén Castro, lleva cinco partidos sin marcar, los mismos que su equipo no gana. Joaquín, además, está entre algodones por un proceso febril y su concurso en el derbi está en el alero. El Betis, además, tiene un claro problema con el gol, pues solo lleva 13 tantos a favor en la Liga. Solo el Levante, con 12 y colista, anota menos.

“Nuestra afición ve en la Copa un camino muy bonito”, destaca por su parte Unai Emery, cuyo puesto, evidentemente, no corre peligro en caso de que el Sevilla caiga eliminado por el Betis. Sí quedaría muy tocado el técnico vasco, abocado ya a pelear de verdad por la cuarta plaza y llegar muy lejos en la Liga Europa. El Sevilla, en realidad, está realizando una temporada discreta, lastrado por sus incompetentes números fuera de casa, donde resulta una absoluta calamidad. Después de 13 partidos jugados lejos de Nervión, el Sevilla solo ha logrado el triunfo en uno de ellos. Fue en Copa, en casa de un Segunda B como el Logroñés. Actuaciones como la de Granada, el pasado domingo, afean mucho el rendimiento del cuadro de Emery, quien por supuesto tampoco pudo lograr la victoria en el derbi liguero en Heliópolis (0-0).

El técnico vasco no podrá contar con Iborra, sancionado, mientras se le da vueltas a quién será el delantero que afronte este derbi copero. Llorente no está, Gameiro las falla todas e Immobile sigue sin convencer de manera plena. Emery puede optar por alinear de inicio al italiano. Immobile había sido colocado en el mercado, pero su gol ante el Espanyol le abre las puertas de la continuidad. Mientras se añora el triunfo, el Sevilla no le haría ascos al empate, como tampoco el Betis. Puestos a elegir entre tanto miedo, ambos desean que todo se decida en la vuelta, en Nervión.

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