Muguruza, ‘stop’ en Brisbane

A menos de dos semanas para el Abierto de Australia (18-31 de enero), Garbiñe abandona en su primer torneo del año debido a problemas en la fascia plantar del pie izquierdo

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A menos de dos semanas para el primer grande de la temporada, en Melbourne (del 18 al 31 de enero), Garbiñe Muguruza sufrió un contratiempo durante su primer partido oficial de 2016, sobre la pista de Brisbane. Cuando el reloj alcanzaba 85 minutos en el duelo frente a la estadounidense Varvara Lepchenko, la hispano-venezolana solicitó la asistencia médica por un dolor recurrente y punzante en su pie izquierdo. Una dolencia en la fascia plantar que no es nueva y que ya aquejó a Muguruza en algunas fases de la campaña anterior, la de su explosión.

“He empezado a notar muchas molestias cuando íbamos iguales a tres, en el primer set, y han ido en aumento. Es algo que he tenido otras veces, por lo que no estoy preocupada, pero sé que si sigo jugando al día siguiente tengo como una piedra en la planta y es peor”, reconoció la número tres del circuito femenino, que curiosamente, durante la primera semana de la competición, ya ha deparado las retiradas de las cuatro mejores por distintos percances físicos: Serena Williams (Copa Hoffman), la rumana Simona Halep (tendón de Aquiles) y la rusa Maria Sharapova (antebrazo), estas dos últimas también en Brisbane.

No es el primer contratiempo físico de Garbiñe, que en pretemporada tuvo una sobrecarga en un hombro

En el instante del abandono, la hispano-venezolana había cedido el set inicial (7-6) y el primer juego del segundo ante la norteamericana Lepchenko, número 47 de la WTA. "Debo parar y tratarme el pie para que no vaya a más", señaló posteriormente Muguruza, de 22 años y que desde hace tiempo emplea unas plantillas especiales para intentar prevenir este tipo de males. "Es el tipo de dolor que a veces tienes en el pie cuando empiezas a competir y a correr, el que sientes cuando estás jugando un partido", agregó.

No obstante, no es la primera lesión que sufre desde que sellase la anterior campaña, en la que alcanzó la final de Wimbledon, ganó el torneo de Pekín y disputó las semifinales de la Copa de Maestras en Singapur. Después de dos semanas de vacaciones, Garbiñe se ejercitó a pleno rendimiento en su lugar de residencia habitual, Barcelona, y después se desplazó hasta Los Ángeles -emplazamiento de su entrenador, el francés Sam Sumyk- para facilitar el proceso de aclimatación al primer tramo del curso, marcado por el elevado calor de las antípodas. El trabajo, muy exigente, le provocó una sobrecarga en el hombro derecho, lo que puso en duda su participación en Brisbane. La organización, de hecho, programó su primer partido un día más tarde para apurar su participación.

Si sigo jugando tengo como una piedra en la planta y es peor”

Garbiñe Muguruza

En un principio, el plan de Muguruza contemplaba competir en Brisbane y desembarcar en el Abierto de Australia sin escala previa, aunque en función de su estado también baraja rodarse un poco más en Sydney. Ahora, la hoja de ruta puede marcar un sentido u otro, aunque la propia protagonista resta trascendencia al dolor. “No sé si pediré una invitación en Sydney. Vamos a ver cómo evoluciona, haremos mucho tratamiento y decidiremos con calma”, concluyó.

Ahora, Lepchenko se medirá en los cuartos de final a la canaria Carla Suárez, que en su estreno derrotó a Alja Tomljanovic (6-1 y 6-2) y después de se deshizo de Samantha Stosur (6-1 y 6-7 y 6-4).

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