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Gerard Moreno: “El partido del miércoles será otra guerra”

Los jugadores de Barcelona y Espanyol se enzarzan en los vestuarios tras el derbi

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“Villancicos, se escucharon villancicos”, vaciló Luis Enrique en la sala de prensa al ser preguntado sobre lo que ya era un secreto a voces: la bronca entre los jugadores del Barcelona y del Espanyol en el túnel de vestuarios con la que se cerró el partido en el Camp Nou. “Fue un intercambio de opiniones”, ironizó Andrés Iniesta, el capitán azulgrana, tratando de apagar un incendio que ya ardía por los cuatro costados. “Al final del encuentro fuimos a agradecer a nuestra gente que nos viniera a apoyar”, empezó a relatar Gerard Moreno; “y cuando llegamos al túnel nos estaban esperando algunos jugadores del Barça. No vamos a ser tontos y callarnos. Defendemos nuestro escudo y nuestros valores y si nos provocan, tenemos que saltar. No es el mejor ejemplo, pero no se van a ir de rositas sabiendo que nos provocan y nos callamos”.

Los incidentes fueron reflejados en el acta por el árbitro, Martínez Munuera, que destacó varios insultos proferidos por Luis Suárez. “El partido del miércoles será otra guerra y pelearemos; no tenemos nada que perder, pero cuando las provocaciones son continuas…”, vaticinó Moreno en referencia a la vuelta que se jugará el día 13 de enero en Cornellà. A Gerard Moreno se le instó a que diera nombres: “Nombres no doy, eso queda dentro”.

Fueron pasando los minutos y empezaron a filtrarse detalles. Se señaló a Mascherano, Piqué y Suárez como culpables de la bronca, en la que también intervinieron Luis Enrique y Busquets, que ya estaban en el camerino. El técnico y el de Badia del Vallès trataron de poner fin al embrollo. “Os vamos a machacar en Cornellà”, se escuchó a modo de amenaza. “Se han reído de nosotros, tienen mal perder y peor ganar”, se acusó desde el bando de los de Galca.

Un derbi es intenso y más cuando te provocan seguidamente. Estoy orgulloso de este equipo pese a perder 4-1. Sabíamos lo que iba a pasar y ha pasado. Cuando la campaña está montada, cuando parece que sólo hay un equipo en la ciudad y se está a favor de ese equipo, pasa esto”, insistió Moreno, a quien secundó Javi López: “Esta semana se nos ha faltado al respeto. Estamos muy dolidos por cómo se nos ha tratado. Somos un equipo que vamos de verdad, pero siempre hemos sido limpios. La campaña mediática que hemos sufrido desde el partido de Liga ha surtido efecto”.

Esta semana se nos ha faltado al respeto. Estamos muy dolidos por cómo se nos ha tratado"

Javi López

“Las dos expulsiones han sido muy rigurosas. Es normal que haya tensión. El partido del sábado les dejó jodidos”, soltó Abraham. “No voy a entrar a valorar eso”, regateó Iniesta. “Violencia es una palabra demasiado gruesa para asociarla a este partido. Se ha visto intensidad, son encuentros de muchas emociones y sentimiento. Cada uno expone lo suyo según su interés cuando habla de campañas”, ahondó el volante manchego.

Mientras, en las entrañas del Camp Nou, los jugadores del Espanyol seguían con sus denuncias. En ese sentido, Diop, que fue expulsado por un cruce de insultos con Suárez, fue de los más contundentes. “Nos calentamos y nos insultamos los dos. El árbitro ha escuchado mi insulto y me expulsó. Pero nos insultamos los dos”. El senegalés, sin embargo, fue más allá en los micrófonos de la Cadena SER: “Al Barça no le puedes poner la alfombra roja porque te meten diez. No hemos hecho nada que no se haya visto antes en el fútbol. Si hubiéramos querido, salen en camilla”. “Diop, en su línea, dentro del campo y fuera. Si quiere su minuto de gloria, conmigo no lo va a conseguir. Ellos dieron 20.000 patadas. No sé qué quieren”, le respondió Busquets. “Quitando lo de Pau —le propinó un pisotón intencionado a Messi—, yo no he visto violencia”, matizó el mediocentro, que también disculpó las declaraciones de Gerard Moreno. “Estará caliente por la derrota”.

En la sala de prensa, Constantin Galca se limitó a decir que su equipo acusó mucho las lesiones de Caicedo y Marco Asensio —“cuando han salido del campo se ha notado en el rendimiento del equipo”— y no entró a valorar las expulsiones de Hernán Pérez y Diop, remitiéndose al árbitro —“Hay que preguntare a él”—. “No ha pasado nada”, resolvió el rumano cuando le comentaron sobre los incidentes que se produjeron tras el pitido final en el túnel de vestuarios. Tampoco lo hizo Luis Enrique: “No entro a valorar al árbitro ni cuando voy caliente ni cuando estoy encantado como hoy”. Eso sí, pensando en lo que le espera al Barcelona en la vuelta, admitió: “Me preocupa todo aquello que se aleje de lo estrictamente futbolístico, pero para eso está el árbitro. Estos son partidos de máxima revalidad. Falta el partido de vuelta y el objetivo es ir a por la victoria. Estamos acostumbrados a partidos de mucha tensión”.

Dicen que son una maravillosa minoría, pues espero que el miércoles como mínimo llenen el campo",

Gerard Piqué

Por si le faltaba leña al fuego, apareció Piqué: “Ellos juegan al límite. Hay algunos árbitros que lo permiten y otros que no. Hoy ha tocado uno que no lo ha hecho. Dicen que son una maravillosa minoría, pues espero que el miércoles como mínimo llenen el campo y no sean tan minoría como el otro día en que ni siquiera lo lograron”, apostilló el central azulgrana al final del partido. “No comento nada de un jugador que no respeta a sus compañeros de profesión”, contestó Víctor Álvarez en alusión a la pulla de Piqué.

También en el palco hubo cruce de declaraciones, sin consenso entre los dos directores deportivos. Así, Robert Fernández, del Barcelona, dijo: “Hay algunos que aprovechan y lanzan mensajes que desde mi punto de vista no son apropiados y que responden a un tipo de intereses. Yo no voy a contribuir a eso. No sé a qué campaña se refieren porque nadie desde el club ha hecho ninguna declaración, no ha habido ninguna manifestación”, advirtió. Óscar Perarnau, su homólogo en el Espanyol, empezó hablando de la actitud de Pau López, que pisó a Messi sin balón y se las tuvo con Suárez al final tras un gol fallado por el uruguayo. “Le conozco bien, es un chico que acaba de cumplir los 21 años y que tiene mucho carácter, pero me extraña mucho que haya caído en ese tipo de provocaciones. Yo del pisotón no opinaré porque me pilló muy lejos de mi posición”, zanjó Perarnau.

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