Iniesta enseña el camino a Arda

El manchego lleva el volante del Barcelona el día que el centrocampista turco debuta en el Camp Nou

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El gol sur del Camp Nou tiró de retranca para abrir el derbi y con una enorme pancarta saludó a los eternos rivales antes de iniciarse el partido: “Bienvenidos a Barcelona” se leía en el trozo de plástico colgado de la segunda gradería sobre fondo azulgrana, por eso de que el Español vive entre Cornellà y El Prat. Por si al nuevo propietario del club españolista, el magnate Chen Yansheng, no se lo traducían a su idioma, tuvieron el detalle de escribirle otra en chino, con idéntico mensaje, al parecer. Al tiempo, el Camp Nou, y muy especialmente el equipo, le daba la bienvenida a Arda Turan, al fin liberado de la sanción que le ha mantenido enjaulado desde que le fichó el Barcelona en mayo, daño colateral por los errores cometidos por el Barcelona en la inscripción de jugadores menores de edad en el futbol formativo. Debutó el turco y lo hizo Aleix Vidal en el segundo tiempo. “Los dos han estado muy bien”, convino Luis Enrique después.

Fue generoso en su comentario el asturiano. Como si de un coche de autoescuela se tratara, el Barcelona fue ayer un coche con dos volantes: uno lo conducía un maestro, el otro un aprendiz. El de la izquierda quedó en manos de Iniesta, el de la derecha fue para el novato. Se estrenó con el 7 a la espalda el turco, que no jugaba un partido desde noviembre, cuando con la selección turca se fue a Qatar para disputar un amistoso. Desde que se despidió del Atlético de Madrid en mayo, al cierre de la pasada temporada liguera, el centrocampista ha disputado cinco partidos oficiales, todos, claro está con su selección, por lo que resulta comprensible que le falte ritmo competitivo y, sobre todo, que ayer le costara acomodarse a una posición tan exigente como la de volante en el juego del Barcelona. Así lo admitió Luis Enrique, que le disculpó: “Irá a más, ofrece mucho porque tiene desborde y criterio”, dijo. “Es bueno saber que ya podemos contar con ellos” ahondó Iniesta.

Hace tiempo que los profesionales del balón saben que una cosa es ver al Barça por la tele y otra muy diferente, pasar a formar parte de la plantilla blaugrana y, aun más, encajar en el sistema de juego. Y eso quedó patente viendo ayer a Turan, entre otras razones porque al otro lado del espejo tuvo ayer en la comparación a un inspiradísimo Iniesta probablemente el mejor azulgrana sobre el césped. Donde otros entendieron que la intensidad era meter la pierna, el de Fuentealbilla cogió el balón y a partir de ahí, hizo suyo el juego y el partido y con él, creció su equipo. De las botas del capitán llegó anoche el pase a Messi para el primer gol y el que habilitó al argentino para la asistencia Piqué en el tercero. Fue el quien se saltó las líneas de contención dispuestas por Galca en los momentos más trabados del partido y quien puso diques de contención, tirando de brazalete y experiencia, cuando más se tensó el duelo.

Arda, que forzó una tarjeta a Gerard en el minuto 19 por una entrada a destiempo evidente, sencillamente porque el reglamento de Martínez Munuera tenía más páginas que el que aplicó en el último derbi liguero de Cornellà-El Prat González González, protagonizó una buena jugada en el segundo tiempo, cuando le pilló el punto a la posición. Su acción terminó en nada, porque el intento de remate de Leo, a la postre solo sirvió para que Pau López, portero de los españolistas, pisara al 10 del Barcelona a destiempo. En cualquier caso, dio la sensación de que tratando de jugar fácil, encontró antes pases a su espalda que en vertical, y que arriesgó poco para lo mucho que sabe.

Luis Enrique cambió a Alves y al turco en el minuto 20 de la segunda parte, dando entrada a Aleix Vidal y a Rakitic, por lo que el de Puigpelat pudo debutar también con el Barcelona en el Camp Nou. El lateral pareció adaptarse mejor al juego que Arda, seguramente porque la posición también lo permite. Arda ya sabe el camino, Iniesta se lo marcó; bienvenido al Barcelona.