Michu: “Si me quitan el fútbol no puedo ser feliz”

El delantero intenta recuperar sensaciones en el modesto Langreo tras una larga lesión

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El 23 de octubre de 2014 todo cambió para Michu (Miguel Pérez Cuesta, Oviedo, 29 años). El Nápoles, equipo en el que militaba el delantero, se enfrentaba al Young Boys en la Europa League. Fue el último para el ovetense en más de un año y medio. Unas molestias en el tobillo derecho que le perseguían desde la temporada anterior le obligaron a pasar por el quirófano. Pero, operación tras operación, el dolor no remitió. Michu decidió regresar a casa. Este verano inició la pretemporada a las órdenes de su hermano en el Langreo, de Tercera, con el que el jueves regresó a los terrenos de juego, y con el que marcó dos goles el domingo al Lugones. Ahora trata de enterrar su particular viacrucis para recuperar las sensaciones y el nivel que le llevaron a ser la sensación de la Premier y a debutar con la selección.

Pregunta.Estaba en el Nápoles cedido cuando su tobillo dijo basta, ¿Cuándo se dio cuenta de que no podía seguir?

Respuesta. El año del Nápoles fue el peor de mi carrera. Pasé por el quirófano dos veces pero aun así las molestias seguían ahí. En ese momento tuve que ser honrado conmigo mismo, paré y ahora hay que probarse para ver cuál es el máximo nivel que puedo alcanzar y, si puedo llegar al máximo nivel del fútbol, intentarlo otra vez.

P. Aquel momento le llegó después de estar en la cima y de ser ya un jugador contrastado internacionalmente ¿Qué le pasa por la cabeza al ver que ya no puede dar ese nivel?

R. No podía competir con mis compañeros ni entrenando y eso era bastante frustrante. Entonces, decidimos que lo mejor era operarme pero la cosa seguía igual y las molestias continuaban. Como ya he dicho, tuve que ser honrado conmigo mismo y ahora tengo que intentar resurgir.

P. ¿Cuál es ahora su objetivo real a medio plazo?

No me acuerdo de un partido en el que jugara sin dolor o sin molestias

R. Si tuviera que pedir un deseo sería volver a poder jugar al fútbol y a entrenar sin dolor. Tengo todavía una pequeña molestia. La verdad es que no me acuerdo de un partido en el que jugara sin sentir dolor. El mejor ejemplo es Rafa Nadal, el mejor deportista que ha dado este país. Él convive con el dolor. Yo tengo que intentar hacer lo mismo y ver cuál es el máximo nivel que puede alcanzar Michu teniendo ese dolor y después ver si podemos seguir creciendo y competir en categorías superiores.

P. ¿Tiene la esperanza de que desaparezca algún día?

R. El futbolista a medida que van pasando los años va a tener algún dolor. Machacamos mucho las articulaciones desde que somos muy pequeños y llega una edad a la que es muy difícil competir sin dolor. Va por días. Espero que llegue un día en el que desaparezca por completo, pero creo que tendré que convivir siempre con ese dolor.

P. ¿Qué pensaba cuando operación tras operación ese dolor seguía ahí?

R. Es muy complicado. Ves que al final no está en tus manos. Después de operarte, el primer paso es otra vez recordar y sentir esa misma molestia que tenías instantes antes de entrar en el quirófano. Es muy difícil. Pese a todo, le doy gracias Dios porque a día de hoy puedo seguir jugando al fútbol y es lo que más feliz me hace. Tengo un problema muy grande y es que si me quitan el fútbol no puedo ser feliz porque llevo entrenando todos los días desde hace muchísimos años. Si me lo quitan sí que tendría un problema. Ahora dentro del dolor que tengo soy muy feliz jugando al fútbol.

P. ¿No teme que ese dolor un día le obligue a dejarlo?

Da igual la categoría. Mi objetivo es competir cada día contra mí mismo

R. No pienso en eso.

P. ¿Y en qué piensa Michu?

R. El objetivo de Michu es entrenar y acumular más y más minutos, da igual la categoría porque al final estás compitiendo prácticamente cada día contra ti mismo.

P. Se convirtió en el máximo goleador de la Premier nada más llegar, ¿Cómo fueron esos meses?

R. Recuerdo que Ángel Rangel me dijo antes del primer partido: “Es muy complicado puntuar aquí fuera de casa”. Y llegamos y debutamos ganando 0-5 y pensé: “¡Jolín, pues tampoco es tan difícil! [risas]”. El primer año se dio muy bien, ganamos la Copa y nos dio la opción de jugar la Europa League la siguiente temporada.