Javi López: “En el mundo del fútbol se perdió la naturalidad”

El capitán blanquiazul le resta importancia a las polémicas en los últimos derbis

Cuando Javi López (Osuna, 29 años) pisó por primera vez la Ciudad Deportiva del Espanyol en 2007, en su currículo decía que era extremo derecho. Pasó dos temporadas en el filial blanquiazul, hasta que Mauricio Pochettino, entonces en el banquillo de Cornellà, le puso un ojo. Sin embargo, el técnico argentino (hoy en el Tottenham inglés) tenía otros planes para él. Lo quería como lateral, aunque no siempre en el ala derecha. Todavía con ficha del Espanyol B, debutó con el primer equipo en 2009 y al curso siguiente se ganó un lugar en la élite, pero con una condición: tenía trabajo extra. “Por la mañana me entrenaba con el primer equipo y por la tarde Mauricio me ponía vídeos de los partidos y entrenamientos que jugaba y hablábamos de los aspectos en que los que debía mejorar. Practicábamos y analizábamos sobre mi nueva posición”, recuerda el defensa blanquiazul.

Hoy, seis temporadas después, heredó el brazalete del Espanyol, que luce el número 21 en honor del desaparecido Dani Jarque. “Es un privilegio y una responsabilidad, pero intento llevarlo con mucha tranquilidad”, explica. Prácticamente una declaración de intenciones para el partido de esta noche frente al Barça. Después de una década de paz, el derbi de Barcelona quemó en el campo y en los micrófonos.

Las tablas en la Liga en el estadio de Cornellà (0-0) sirvieron de antesala para el duelo por los octavos de final de la Copa del Rey. Un empate que dejó con sed de victoria a la plantilla del Barça y que desde el bando blanquiazul se vivió con cierta decepción. “Nos dolió como se nos trató mediáticamente. Somos un equipo honesto, que jugamos el partido que estamos esperando durante todo el año. Fue un poco duro como se nos tildó en los medios de comunicación”, reflexiona el mandamás del vestuario de Espanyol. Según el grupo blanquiazul, el entorno azulgrana confundió su ímpetu con violencia en el choque liguero. Sin embargo, el partido de ida en la Copa no enfrió el asunto. Todo lo contrario, fue un duelo exasperado en el campo y pendenciero en el túnel de vestuarios. Una situación, en cualquier caso, que el capitán del Espanyol insiste en desdramatizar. “En el mundo del fútbol se perdió la naturalidad que tienen las cosas. Al final, solo se trata de un partido, que se vive con mucha intensidad porque es un derbi y quizás, a veces, hay más contacto, pero nunca con mala intención”, subraya Javi López.

Neymar, por sus condiciones, es difícil de marcar, pero este es un deporte tan caótico que no voy con una idea predeterminada de cómo intentar detenerlo”

Esta noche en Cornellà se volverá a ver las caras por el ala derecha con Neymar. “Es un futbolista que por sus condiciones es difícil de marcar, pero este es un deporte tan caótico que no voy con una idea predeterminada de cómo intentar detenerlo. Son decisiones que tomo en el momento”, dice Javi López, que ya cuenta con el nivel dos de entrenador. “Todavía no me he planteado si quiero hacerlo a nivel profesional o no, pero, al final, uno sueña con lo más grande”, concluye el capitán del Espanyol.