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La teleserie del fútbol chileno y la furia contra el seleccionador

El argentino Jorge Sampaoli declaró que se sentía “un rehén” en el país sudamericano

El seleccionador del fútbol chileno, el argentino Jorge Sampaoli, ha denunciado una operación que busca dañarlo y ha negado su insatisfacción con su vida y trabajo en Chile, 48 horas después de haber señalado en Zúrich que se sentía “un rehén” en el país sudamericano. En un encuentro con los medios de comunicación en el que no ha aceptado preguntas, una práctica cada vez más habitual en Chile, Sampaoli ha leído un comunicado y ha hablado de un “malentendido”, pero hasta ahora no ha renunciado a su cargo, como se esperaba.

“La sociedad chilena tiene que saber la verdad sobre algunos aspectos que hoy intentan separarnos (…) No es verdad que no quiera vivir ni trabajar en Chile (…) Hace siete años que estoy aquí. Experimenté momentos inolvidables y mi proyecto social y afectivo sigue estando vinculado a Chile. Pienso seguir viviendo en Santiago”, ha indicado el técnico que asumió en diciembre de 2012 y que hace seis meses ganó la Copa América junto a la selección, lo que terminó por coronarlo como un referente.

Pero en este breve período de tiempo las cosas han cambiado para la escena futbolística local y para el propio Sampaoli. Cuando esta mañana aterrizó en el aeropuerto internacional de Santiago a su regreso de Zúrich, donde el lunes participó en la ceremonia de entrega del Balón de Oro, el argentino fue insultado y agredido por algunos grupos de hinchas. Parte de la población parece no perdonarle sus palabras desde Europa, donde el seleccionador indicó: “Ya no quiero trabajar ni vivir en el país. Nunca imaginé que, en tan poco tiempo, se iba a destruir la imagen de un ídolo”. “Sinceramente, pensé que Arturo Salah (el presidente del fútbol chileno) me entendería y me dejaría en libertad (…) Me extrañó su postura de tenerme como rehén, contra mi voluntad”.

Pese a sus palabras en el encuentro con la prensa de esta tarde en la capital chilena, resulta bastante claro que Sampaoli no quiere seguir siendo el director técnico de La Roja, como se le llama a la selección chilena de fútbol. Poco después de haber convocado a la prensa, ha indicado a la cadena Fox Sport que no está en condiciones de seguir en un lugar donde no es tan respetado como antes. “Si en Chile hay un 1% de una persona que no me quiera por todo lo que pasó, me tengo que ir”, ha señalado el técnico argentino que hasta esta hora no ha terminado de aclarar si se va o no.

Un nudo importante que imposibilita cualquier movimiento repentino: por ahora no existiría acuerdo entre Sampaoli y la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), su empleadora, sobre la cláusula que obliga a una de las partes a pagar 6,3 millones de dólares si se pone término unilateral al contrato antes de octubre de 2017.

Los dirigentes del fútbol chileno pretenden cobrarle la multa o, al menos, negociar el monto. Sampaoli no quiere pagarlos y, entre sus argumentos, se encuentran los resultados alcanzados con la selección y la filtración de su contrato a la prensa, que contempla una serie de beneficios desconocidos para la ciudadanía.

“Durante los últimos días existieron detonantes de una situación nueva para mí, con informaciones falsas. Se filtró mi contrato, violando la confidencialidad del mismo, en un hecho evidente para perjudicar mi imagen y mi relación con el pueblo chileno”, ha señalado el técnico, que no ha precisado quién estaría detrás de esta supuesta operación en su contra. “Se especuló que tenía cuentas en paraísos fiscales. Y estas informaciones me hicieron ver como una persona que evadía impuestos. Sin embargo, organismos oficiales y la directiva actual aclararon públicamente la falsedad de dicha información. Intentaron dañarme a mí e indirectamente al país”.

Sampaoli ha indicado que esta situación no fue generada por él, sino por las “personas malintencionadas” que lo quisieron lejos de la selección, dejando abierto el desenlace de esta historia que, según los analistas, acabaría esta misma tarde con una renuncia.

El futuro del director técnico ha causado en Chile una inmensa expectación ciudadana y los medios de comunicación han informado durante toda la jornada de los pormenores de esta especie de teleserie que se inició hace dos meses. En noviembre pasado, el entonces presidente de la ANFP, Sergio Jadue, tuvo que renunciar a su cargo por estar involucrado en la trama de corrupción en la FIFA. Abandonó el país y se instaló en Miami, como colaborador del FBI, para evitar una condena mayor. Su salida generó una crisis en el fútbol chileno, que desde comienzos de enero dirige el exfutbolista Arturo Salah.

La relación de Sampaoli con la nueva directiva no ha sido fácil y las tensiones se observaban incluso antes de que comenzaran las negociaciones. Pero la difusión de su contrato y sobre todo sus declaraciones desde Zúrich hicieron explotar la trama. Los medios de comunicación locales han informado que, de concretarse su salida, la ANFP intentaría fichar al argentino Marcelo Bielsa, exseleccionador del fútbol chileno, o el actual líder técnico del Celta, Eduardo Berizzo, también argentino.

La incertidumbre por la permanencia del seleccionador ha provocado que Chile suspenda los dos partidos amistosos programados para el 28 de enero y el 2 de febrero con los que pretendía calentar motores para el proceso de clasificación a Rusia 2018. En marzo, la Roja medirá fuerzas con las selecciones de Argentina y Venezuela.

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