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El frenesí del CSKA desquicia a Navarro y al Barça

El capitán azulgrana es expulsado y el equipo ruso resuelve con un aluvión ofensivo

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El CSKA de Moscú sobrevuela la Euroliga a una velocidad supersónica, como si hubiera tomado cumplida nota del estilo y los atributos del Real Madrid que ganó esta y todas las competiciones la pasada campaña. Superó al Barcelona con una demostración de juego desacomplejado, dinámico, directo, en ambos lados de la cancha. No especula. Y eso es algo que se agradece. No lo hizo ante el Madrid hace una semana y tampoco ante el Barcelona, a pesar de las bajas de De Colo y Freeland y la inferioridad de condiciones en que actuó Aaron Jackson, con la cara tumefacta el codazo y las fracturas que le obligaron a ser operado el 9 de diciembre.

CSKA MOSCÚ, 93; BARCELONA, 82

CSKA Moscú: Kulagin (10), Higgins (20), Fridzon (6), Nichols (3), Lazarev (6) –equipo inicial-; Teodosic (16), Jackson (0), Vorontsevich (16) y Kurbanov (4).

Barcelona Lassa: Satoransky (0), Navarro (16), Perperoglou (11), Doellman (14), Tomic (3) –equipo inicial-; Pau Ribas (3), Lawal (4), Abrines (12), Vezenkov (7), Samuels (9) y Oleson (3).

Parciales: 28-29, 17-26, 13-22 y 23-17.

Árbitros: Lottermoser (Alemania), Javor (Eslovenia) y Pastusiak (Polonia). Expulsaron a Navarro por dos faltas técnicas (m. 28 y 29) y eliminaron a Pau Ribas por cinco faltas (m.39).

Megasport Arena de Moscú. 13.000 espectadores. Segunda jornada del Top 16.

El Barcelona, todo el tiempo a remolque, se desmoronó al filo del final del tercer cuarto cuando los árbitros expulsaron a Navarro por una doble falta técnica por protestar. El CSKA aprovechó para aumentar todavía más la brecha y con un triple de Teodosic alcanzó los 17 puntos de ventaja (76-59). La presión defensiva del Barcelona y tres triples casi seguidos de Abrines abrieron una pequeña rendija de incertidumbre a falta de cinco minutos (80-70), pero el CSKA acabó de rematar su triunfo sin mayores problemas.

El equipo moscovita presentó un quinteto inicial atípico, pero en el que Dmitry Kulagin sacó a relucir un desparpajo y un talento extraordinario. A pesar de que apenas había contado con minutos en la Euroliga, el base-escolta de 23 años marcó la velocidad de crucero de su equipo. A Satoransky le costó muchísimo estar a la altura.

El CSKA empezó a marcar diferencias. Navarro, sin embargo, se encontró a gusto en el frenético toma y daca, con un montón de triples por ambos lados (16 de 30 el CSKA y 12 de 21 el Barcelona) y ataques finalizados en un abrir y cerrar de ojos. Sacó a relucir el desparpajo y el talento del capitán blaugrana. El Barcelona que llegó a darle la vuelta al marcador, 28-29. Pero su dominio fue fugaz.

Ni Tomic ni Satoransky conseguían cogerle el tranquillo a un planteamiento de juego tan desacostumbrado, ni Pau Ribas logró defender a Kulagin y Higgins, espléndido con 20 puntos, sin cargarse muy rápido de faltas. El Barça tampoco atar a Vorontsevich y Teodosic y echó de menos a Arroyo, un jugador que por sus características hubiera podido responder a los exteriores del CSKA con su misma medicina.

Se le complica el panorama y su calendario en el inicio del Top 16 no puede ser más adverso ya que, con una victoria y dos derrotas, la próxima semana le lleva a visitar el Barclays del Real Madrid.

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