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El Espanyol teme un castigo

Antiviolencia puede sancionar al club pese a desmarcarse de las pancartas del derbi

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El estadio del Espanyol está en el candelero. En el último derbi de Copa frente al Barcelona, desde la tribuna donde se ubica la Curva, la afición más radical del conjunto blanquiazul, se exhibieron distintas pancartas y se escucharon cánticos contra algunos de los futbolistas azulgrana. El Consejo Superior de Deportes (CSD) y la Liga Profesional de Fútbol (LFP) no quieren obviar el asunto y pretenden denunciarlo ante el Comité de Antiviolencia para que lo estudie y analice si merece una sanción.

“Shakira es de todos”, “Antonio de la Rúa, contigo empezó todo”, “Luis Suárez, ladrador y mordedor” y “Pau, tu pie nos marca el camino”, fueron algunos de los mensajes que se lanzaron desde la zona de la Curva. “Las pancartas y cánticos que se pudieron ver en el campo de Cornellà son inaceptables y serán estudiados en la Comisión Antiviolencia. Vamos a seguir trabajando con el mismo ímpetu y toda nuestra convicción para erradicar cualquier manifestación que incite a la violencia y suponga un ataque a los valores que el deporte debe transmitir”, subrayó Miguel Cardenal, presidente del CSD.

Desde los despachos del Espanyol están indignados con la actitud de este sector de su afición. “Pedimos disculpas a cualquier persona que se haya sentido ofendida, lamentamos profundamente y no compartimos muchas de las expresiones que desde ese sector de la grada se dijeron. Nos sentimos engañados. El club estudiará todas las actas para que esto no se repita”, manifestó Joan Collet, el presidente, en un vídeo emitido ayer por la tarde.

Las pancartas y cánticos que se pudieron ver en el campo de Cornellà son inaceptables y serán estudiados", 

Miguel Cardenal, presidente del CSD

El lunes se reunieron en el propio estadio representantes de la Curva, de la Federación de Peñas y de la Juvenil (los tres grupos de aficionados más institucionalizados) junto al director de seguridad, Àlvar Mallafré Moreno, y el coordinador de las peñas, Jaume Martínez, para pactar un derbi efusivo desde las gradas pero sin violencia. Se autorizó a la Curva enseñar tres carteles: “Catalans. Ángel Rodríguez, 1900”, con el escudo del Espanyol; “Suïssos. Hans Gamper, 1899”, con el del Barça, para recordar el origen de cada uno de los fundadores de ambas entidades; y “Más que un partido, es nuestra dignidad. Honradnos”. El resto de las pancartas no estaban autorizadas y según fuentes del club y de la Curva se realizaron dentro de las instalaciones durante el partido. El grupo se asesoró con expertos legales con el fin de “ser lo más ambiguos posibles” para no sobrepasar los limites legales y así evitar posibles sanciones. “Estamos en contra de cualquier manifestación violenta”, aseguró Álvaro González, capitán del Espanyol en el derbi.

En enero del año pasado, el CSD aprobó la modificación de los estatutos del código disciplinario de la RFEF. Entra las nuevas medidas se creó la figura del delegado informador, sanciones a los clubes que colaboren con grupos violentos y cierre de gradas o estadios si las aficiones incumplían las medias contra el racismo, el machismo o la xenofobia. Es justamente este último punto el que tiene en alerta al club blanquiazul, que, mientras se desmarca de sus grupos radicales, teme sufrir una sanción ejemplificadora.

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