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El ayudante de Zidane en el Real Madrid no tiene licencia

David Bettoni, hombre de confianza del técnico blanco, se sienta en el banquillo como encargado del material

Zinedine Zidane está convencido de que lo más importante en su grupo de trabajo no es la cualificación académica sino la confianza y la lealtad. Antes de nombrarle entrenador del Madrid, el presidente del club, Florentino Pérez, le sugirió que firmara un ayudante de campo con experiencia metodológica suficiente para hacerse cargo de algo que se supone exige un alto grado de tecnificación, como es la programación para poner a punto a un equipo de fútbol de élite. Zidane se negó. Fue tajante. Su ayudante debía ser el francés David Bettoni, amigo de la adolescencia y compañero de viaje a lo largo de la experiencia con el Castilla en Segunda B. El entrenador no quiso escuchar otras propuestas. Según fuentes del club, esta cuestión no admitía discusión para él.

El diario Mundo Deportivo informó ayer de que David Bettoni carece de la licencia Pro, el grado superior de titulación que entrega la UEFA y el único indispensable para sentarse en un banquillo de Primera División en calidad de técnico. La Federación Española de Fútbol, que debió tramitar la licencia de Bettoni, confirmó que el ayudante de Zidane no pudo inscribirse como entrenador y se le formalizó una licencia de “encargado de material” para que pudiera sentarse en el debut de su jefe con el primer equipo, el sábado pasado contra el Deportivo en el Bernabéu.

La Comisión de Entrenadores, dependiente de la federación española, y el Colegio de Entrenadores de España, están estudiando el caso por si procede abrir un expediente. De momento, se limitan a advertir al Madrid que Bettoni puede sentarse en el banquillo pero no está habilitado para incorporarse a impartir indicaciones técnicas a los jugadores durante la competición. La cuestión no es baladí. Si Zidane es sancionado y debe abandonar el campo, o si le suspenden, el Madrid se encontraría sin nadie capaz de dirigir al equipo desde la zona técnica. La norma se aplica tanto en la Liga como en la Champions.

Preguntado al respecto, el Madrid responde que se trata de un formalismo sin mayor trascendencia. Una necesidad de imponer etiquetas que no se corresponde con los tiempos que corren. Zidane, a decir de un empleado de la administración madridista, prefiere que sea así antes que tener que apoyarse en un colaborador que no le inspire la suficiente confianza. Le propusieron que él mismo eligiera a quien quisiera y señaló a Bettoni.

Sánchez, único titulado

Bettoni acompañó a Zidane desde que se hizo cargo del Madrid Castilla en el verano de 2014. Por entonces, ninguno de los dos tenía licencia UEFA Pro. Acudían a los partidos en calidad de ayudantes de Santiago Sánchez, un entrenador de la cantera que sí contaba con la titulación máxima y que les sirvió para hacer la transición. El que dio las órdenes durante los partidos del Castilla, hasta 2015, fue Sánchez. Cuando Zidane finalmente se sacó el título, en mayo de 2015, resolvió despedir a Sánchez, que fue trasladado a otro equipo.

Zidane coincidió con Bettoni durante su etapa en el Cannes, el primer club para el que jugaron, entre 1987 y 1992. Mucho más tosco que su colega, Bettoni acabó militando en equipos menores: Olympique Alés, Avezzano, Alessandria, Luccese, Brescello y Créteil. Su aventura en las categorías menores de Italia responde a su deseo de escoltar a Zidane mientras el astro francés jugaba bajo bandera de la Juventus de Turín.

En Valdebebas, Bettoni no solo se ocupa del material. Además de clavar las picas, es quien planifica los entrenamientos, selecciona los ejercicios y coordina el análisis de los rivales.