Selecciona Edición
Iniciar sesión

El Barça golea al Athletic

El equipo blaugrana deslumbra en un partido marcado por la expulsión de Gorka Iraizoz tras cometer un penalti nada más empezar y un hat-trick de Luis Suárez, el nuevo Pichichi

ampliar foto

Hay partidos que duran días en la cabeza de los técnicos, y puede que ocupen horas en la de los futbolistas, sobre todo si forman parte de una serie en que se mezclan la Liga y la Copa, y que después, puesto el balón en juego, se resuelven sin empezar o acaban muy pronto. Pocos como el de ayer en el Camp Nou. El encuentro se decidió a los tres minutos y quedó tan sentenciado al descanso que Messi, desconfiado con sus isquiotibiales, fue sustituido por Arda. Nada mejor que reparar en el banquillo para constatar que el Barça ya cumplió la sanción de la FIFA.

BARCELONA, 6; ATHLETIC, 0

Barcelona: Bravo; Aleix Vidal, Piqué, Mascherano, Alba (Bartra, m. 69); Busquets, Rakitic (Sergi Roberto, m. 63), Iniesta; Messi (Arda, m. 46), Suárez y Neymar. No utilizados: Ter Stegen; Alves, Vermaelen y Munir.

Athletic: Iraizoz; Bóveda, Etxeita, Laporte, Balenziaga; San José, Eraso, Beñat (Iturraspe, m. 63), De Marcos, Muniain (Herrerín, m. 5) y Williams (Sabin Merino, m. 56). No utilizados: Susaeta, Mikel Rico, Gurpegui y Lekue.

Goles: 1-0. M. 6. Messi, de penalti. 2-0. M. 30. Neymar. 3-0. M. 46. Suárez. 4-0. M. 62. Rakitic . 5-0. M. 68. Suárez. 6-0. M. 81. Luis Suárez.

Árbitro: Mateu Lahoz. Expulsó a Iraizoz con roja directa (m. 3), y mostró la tarjeta amarilla a Mascherano, De Marcos, Eraso y Piqué.

Camp Nou. 68.019 espectadores.

El Barcelona ha ganado profundidad de plantilla, dispone de más recursos, y se puede permitir cambios antes insospechados, y rotaciones fiables como la de dar entrada a Aleix Vidal por Alves. El lateral catalán estuvo muy bien en una jornada nuevamente protagonizada por el tridente, siempre presente en los goles: Messi dejó su tanto de penalti; Suárez, delantero de una fe inquebrantable, estuvo pletórico como artillero y asistente, y Neymar divirtió a la hinchada con una actuación pletórica, muy artística, estupendo con Messi en la cancha y excelso sin el 10.

Al Athletic se le escapó el partido en un santiamén, nada más sacar de centro, en solo dos jugadas, una en cada área, ambas resueltas a favor del Barça. La pifió Piqué, que se confió en una cesión al portero y habilitó a Muniain, asistente de Eraso. El tiro del rojiblanco, sin embargo, se escapó por encima del travesaño de Bravo. Apretaba muy arriba y bien el Athletic y corría como un demonio el Barça, a gusto con las transiciones desde la llegada de Luis Enrique. A la presión colectiva de los chicos de Valverde replicó de forma individual y decisiva Luis Suárez.

A veces un futbolista puede más que un equipo, y el uruguayo es un gladiador que pelea cada balón como si le fuera la vida, como ante Etxeita. El zaguero se frenó en su carrera, convencido de que el cuero era franco para Iraizoz, y se anticipó Suárez. El ariete llegó una décima antes que el portero y Mateu Lahoz no solo pitó penalti sino que expulsó a Iraizoz ante las quejas del Athletic. El castigo mereció opiniones opuestas por el impacto que tenía. Solo se llevaban tres minutos de juego.

El árbitro aplicó severamente el reglamento, sin reparar en si era excesivo, y acabó la jornada en un abrir y cerrar de ojos para el felizmente recuperado Muniain, titular contra el Barça en ausencia de dos titanes como Aduriz y Raúl García, excelente en el arranque con el pase a Eraso. Mala suerte para el joven delantero y para el guardameta Herrerín, abatido desde los once metros por un tiro raso, seco, duro y potente, ajustado al poste izquierdo del recién incorporado meta del Athletic. La productividad de la acción de Suárez fue estupenda para el Barça.

La inferioridad numérica obligó al Athletic a recular, a defenderse de manera organizada y solidaria, y a ralentizar el ritmo para incomodar al Barcelona. Hubo un momento en que incluso pareció que De Marcos podía cambiar el paisaje si en una de sus entradas por el flanco izquierdo llegaba a conectar con Iñaki Williams, indetectable para los centrales del Barça. Torpes en la elaboración, excesivamente calmados con el cuero a pesar de jugar con uno más, los azulgrana encontraron remedio en el incordio de Suárez y en la habilidad del agitador Neymar.

El uruguayo recuperó un balón que se había perdido en un rebote después de un robo de Busquets y atacó el espacio para habilitar la carrera del brasileño, excelente en la definición sobre la salida de Herrerín. Neymar completó un partido excelso y ya se sabe de la voracidad de Luis Suárez. Insaciable, el uruguayo aspira al Pichichi (18) y contó tres goles mientras que el brasileño no paró de repartir caramelos, reencarnado en Ronaldinho. Ambos recuperaron la versión que les llevó a aupar al Barcelona mientras duró la lesión de Messi.

No parece que las molestias de Messi sean graves, sustituido en la media parte, cosa que no pasaba desde noviembre de 2012 contra el Levante. Más preocupante es la lesión de Alba, sustituido por Sergi Roberto, capaz de jugar también de lateral izquierdo, y más ante la baja de Mathieu. Los cambios; los goles, entre los que no faltó el de Rakitic, buen llegador y rematador; y el divertido Neymar entretuvieron a la hinchada mientras se maldecía el Athletic, disminuido por la ausencia de Aduriz, desafortunado en la cancha, contrariado con Mateo Lahoz.

Los rojiblancos aguardan ahora con ganas la Copa después que el Barça se tomara a su manera la revancha de la Supercopa con el mazo de Suárez, el arte de Neymar y el saber estar de Busquets.

 

Más información