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Carla Suárez se levanta ante Gavrilova

Tras ocho meses muy duros, la canaria remonta un set en blanco ante la australiana (0-6, 6-3 y 6-2) y alcanza los cuartos de un grande por quinta vez en su carrera. Se medirá a la polaca Radwnaska

Cuando Carla Suárez batió a Daria Gravrilova (0-6, 6-3 y 6-2, tras dos horas y tres minutos) no solo logró el preciadísimo botín de los cuartos de final en el Abierto de Australia, en los que afrontará a la estilista Agnieszka Radwanska (6-7, 6-1 y 7-5 a Anna-Lena Friedsam). Cuando la canaria logró la victoria rompió de una tacada dos barreras: aquella que le impedía el paso en los grandes torneos y esa otra que le atenazaba en las circunstancias más adversas.

El todo año pasado solo había sido capaz de ganar dos duelos del Grand Slam; ahora suma cuatro

Venció la española y estará por segunda vez entre las ocho mejores jugadoras del major australiano –la otra fue en 2009–; será, en concreto, la quinta ocasión en la que Suárez dispute unos cuartos de final de un Grand Slam –las otras tres apuntan a Roland Garros 2008 y 2014 y a Nueva York 2013–. Un reconstituyente para una tenista que en los últimos ocho meses ha pasado por momentos difíciles, después de convertirse (el pasado 4 de abril) en la primera española que se filtraba entre las 10 mejores del mundo desde 2001.

En 2015, Carla (27 años y 11ª en la WTA) solo había sido capaz de ganar dos partidos en los grandes; ahora suma ya cuatro. El año pasado se marchó en la primera ronda de Melbourne, al igual que en Wimbledon y el US Open, y en Roland Garros no superó la tercera. Previamente había sido finalista en los Masters de Miami y Roma, por lo que las expectativas eran altas para ella. Su impacto fue previo al de Garbiñe Muguruza y encima con un tenis muy alejado del patrón actual de juego.

Carla Suárez es atendida por los médicos durante el partido. REUTERS

No le salieron las cosas y perdió poco a poco protagonismo. Por si fuera poco, se quedó a tan solo una victoria (en Moscú) de desfilar entre las maestras de Singapur; otro golpe anímico. “Tengo ganas de cerrar el año y de que empiece 2016”, confesaba a este periódico. "Las demás chicas tienen una gran capacidad para jugar al tenis y evolucionar; no es solo el hecho de llegar arriba, que es un paso enorme, sino el hecho de poder mantenerte ahí", añadía la canaria, a la que el cambio del dígito anual parece haberle devuelto la confianza en sí misma.

Radwanska, de un perfil técnico similar, es la rival ideal: la potencia no será la que dicte la sentencia

En Brisbane llegó hasta las semifinales y en Melbourne ya está entre las más fuertes. El duelo contra Gavrilova, jugadora osada y arropada por la grada, recoge la esencia de ese levantamiento de Carla, de no rendirse y de crecerse cuando vienen mal dadas. Cedió el primer parcial en blanco, jugó con molestias en la rodilla derecha (tuvo que recibir asistencia médica con 3-2 a favor, en el segundo set) y volteó el 0-2 de la tercera manga para avanzar. 

Aparece ahora Radwanska, de un perfil técnico similar a la española; una advesaria ideal a estas alturas, puesto que la potencia no será la que dicte sentencia. Tenis de tú a tú: derecha frente a derecha, ángulo frente a ángulo y revés frente a revés. Entre ambas, tres pulsos previos: dos para la polaca y uno, el último (Miami 2015) para Carla. Todo es posible.

Resultados. Cuadro masculino: Tomas Berdych, 4-6, 6-4, 6-3, 1-6 y 6-3 a Roberto Bautista; Roger Federer, 6-2, 6-1 y 6-4 a David Goffin; Novak Djokovic, 6-3, 6-7, 6-4, 4-6 y 6-3 a Gilles Simon; Kei Nishikori, 6-4, 6-2 y 6-4 a Jo-Wilfred Tsonga. Cuadro femenino: Maria Sharapova, doble 7-5 a Belinda Bencic; Serena Williams, 6-2 y 6-1 a Margarita Gasparyan; Agnieszka Radwanska, 6-7, 6-1 y 7-5 a Anna-Lena Friedsam.

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