Suecia bendice a España

El empate de los nórdicos ante Dinamarca multiplica las opciones de los de Cadenas, que serán semifinalistas si vencen a Rusia (20.30) o bien los daneses derrotan antes a Alemania (18.15)

Con más corazón que otra cosa, porque sigue sin aflorar del todo el tremendo potencial que posee, España hizo lo que debía para seguir con vida en el Europeo. Batió a Hungría (31-29), que a pesar de no jugarse ya nada se exprimió al máximo, y se jugará este miércoles su acceso a las semifinales en una jornada en la que, cosas del destino, ya no debe atender a la calculadora, como se preveía. Suecia le arañó un empate contra pronóstico a Dinamarca (28-28), por lo que si vence a Rusia (20.30, Teledeporte) obtendrá automáticamente el pase. Existe ademas una segunda opción: si los nórdicos derrotan a Alemania (18.15, Tdp) los Hispanos también avanzarían.

ESPAÑA, 31 - HUNGRÍA, 29

España: Pérez de Vargas (p), Sterbik (p), Viran, Aginagalde (2), Entrerríos (4), Maqueda (1), Tomás (4), Rivera (5), Ugalde (3), García (4), Mindegia, Del Arco, Baena, Gurbindo (1), Cañellas (4) y Dujshebaev (3).

Hungría: Bartucz (p), Mikler (p), Schuch (1), Pasztor, Ivacnsik (1), Gazdag (2), Hornyak, L.Nagy (9), K.Nagy (5), Jamali (3), Faluvegi (1), Zubai (1), Banhidi (2), Borsos, Ancsin (1) y Bodo (3).

Parciales cada cinco minutos: 1-3, 3-5, 6-8, 9-10, 12-13 y 15-15, -descanso- 19-17, 22-19, 23-23, 26-24, 29-26 y 31-29.

Árbitros: Andrei Gousko (BIE) y Siarhei Repkin (BIE). Excluyeron a Cañellas, Morros, Maqueda, Antonio García y Víctor Tomás, por España; y a Ancsin, Gazdag (2), Zubai y Borsos, por Hungría.

Centennial Hall de Breslavia. 6.500 espectadores.

El favor de los suecos, que igualaron con un gol en el último segundo, cambió completamente el panorama. España, que a priori iba a quedar en manos de lo que pudieran hacer daneses y alemanes, vuelve a depender de sí misma. Un regalo a tenor de lo visto hasta ahora. Pero el presente va más allá de la clasificación para las semifinales. Si España concluye como segunda del Grupo 2, probablemente evite a la todopoderosa Francia y tenga que medirse con Polonia, en principio un rival muy inferior a Les Experts.

La carambola devolvió la vida a España, que resolvió la primera fase al trantrán —empató contra Eslovenia y apuró frente a Alemania y Suecia— y arracó la segunda padeciendo ante Dinamarca. Transitó por la vía del sufrimiento. Un carril que también eligió ante Hungría. Quienes presupusieran que el cuadro magiar —sin opciones ya tras haber perdido los partidos previos— iba a ponerlo fácil no conocen bien a su preparador, el iracundo Talant Dujshebaev.

España volvió a pasarlas canutas, porque los magiares se emplearon a fondo, procesaron de maravilla la propuesta de su técnico y, sobre todo, porque en sus filas cuentan con uno de los brazos más poderosos de la última década. Laszlo Nagy, colosal lateral que marcó una época en el Barcelona, trajo de cabeza a los chicos de Cadenas. Perforó desde la distancia el muro español, con un 100% de efectividad en el lanzamiento (9/9), y obsequió a sus compañeros con nueve asistencias. Además estuvo perfectamente arropado por su hermano Kornel, Bodo y las interesantísimas maniobras en el pivote de Banhidi.

En el primer periodo, España fue a remolque, pero manteniendo siempre el equilibrio (15-15 al descanso); en el segundo, apoyada en sus pilares —Entrerríos (4 goles), Víctor Tomás (4), Cañellas (4) y Valero (5) al frente—, ganó en intensidad y circulación de balón, lo que le permitió ir obteniendo ligeras rentas. Sin embargo, la recta final fue tortuosa, con Hungría apretando y pisándole los talones. Incómodo suspense y el pulsómetro a mil, hasta que Alex Dujshebaev, hijo de Talant, envió el balón a la red en un tiro forzadísimo y acabó con la resistencia ideada por su padre.

*Consulta la CLASIFICACIÓN y los RESULTADOS del grupo de España.

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