Guardiola: “Es imposible ganar títulos con jugadores no profesionales”

El entrenador del Bayern se defiende tras la filtración de sus exigencias a la plantilla y asegura que el ambiente en el vestuario es bueno, pero pide más a sus futbolistas

Su manera de hacer y de dirigir a un vestuario no parece haber cambiado mucho. A Pep Guardiola, como a la inmensa mayoría de los técnicos, no le gusta que sus futbolistas regresen de las vacaciones con algunos turrones de más, de la misma manera que tampoco ve con buenos ojos que los jugadores salgan más de la cuenta o se alejen de casa. Con el de Santpedor ocurre además que, intervencionista y controlador, la exigencia es máxima. Exasperante, incluso, para algunos. Lo que ha hecho que esta vez las medidas disciplinarias sugeridas por el cuerpo técnico y aprobadas por el Bayern —remitidas, a su vez, por correo electrónico a los jugadores— hayan terminado en las páginas de los periódicos.

Tiene un topo en el vestuario Guardiola —alguien filtró al deportivo alemán Kicker que el ambiente en el equipo no era bueno, así como las demandas del entrenador—, pero eso no le preocupa demasiado: “Cuando un jugador juega poco, está triste o decepcionado. Todos los entrenadores del mundo, en España, Italia o Inglaterra, tienen ese problema”, respondió ayer en la conferencia de prensa previa al partido que le enfrentará al Hoffenheim, penúltimo clasificado, este domingo.

El exentrenador del Barcelona tuvo que responder también a las supuestas peticiones y medidas disciplinarias impuestas a los jugadores recientemente: un toque de queda, avisar de los viajes al extranjero en los días libres, más profesionalismo y hasta una especie de código de conducta para evitar comportamientos que no agradan a Guardiola. “El ambiente en el vestuario es bueno, muy bueno. Después de las vacaciones de invierno es normal que los jugadores vengan con dos o tres kilos de más. Controlamos siempre eso, cada año. Lo hacen todos los clubes del mundo. ¿Cuál es el problema?”, respondió. “Cada día recibimos correos electrónicos de Krüger o Sammer. Y sí, se ha decidido que para la regeneración de los futbolistas es mejor que se queden en casa con sus familias. ¿Cuál es el problema?”, insistía. Y añadió, tajante: “Es imposible ganar títulos con jugadores que no son profesionales”.

Después de las vacaciones de invierno es normal que los jugadores vengan con dos o tres kilos de más. Controlamos siempre eso, ¿cuál es el problema?

Debilitado por el anuncio (en diciembre) de su marcha del club bávaro a final de temporada, el preparador trata de tensar a su plantilla —se especula con la salida en verano de algunas de sus figuras como Lewandowski, Robben o Ribéry—, con la presión de dejar Alemania con la consecución de algún título, y al tiempo que lidia con la prensa local, que ya apenas le hace preguntas sobre fútbol y con la que mantiene una tensa relación.

Ya cambió los hábitos de sus futbolistas cuando llegó a Múnich, como cambió los del Barcelona, donde el idilio, pese a los éxitos, no duró más de cuatro años —tres estará en el Bayern— porque se pide tanto así mismo como a los que le rodean en el campo y en el banquillo y quiere controlarlo todo y que todo se haga a su gusto. En el Camp Nou se sirvió de Piqué, a quien dejó en la grada en un partido de Champions contra el Leverkusen para darle un tirón de orejas por su mal estado de forma y por abandonarse en los partidos de menos cartel, para lanzar un mensaje colectivo: hasta su mejor central debía ganarse el puesto. Aquél tomó nota con buena letra: “Guardiola no te da órdenes, te explica el porqué”. Y la reacción se produjo. Cabrá esperar unos meses para ver si ocurre lo mismo en Múnich.

Líder de la Bundesliga y con opciones a todo

El Bayern Múnich dirigido por Pep Guardiola es el favorito para ganar la Bundesliga. Tiene ocho puntos de ventaja sobre el Dortmund, segundo, y 16 sobre el Hertha de Berlín, el tercer clasificado. El de la competición doméstica es el único título que ha logrado amarrar con cierta solvencia el entrenador catalán desde el año de su llegada a Múnich: lo ganó en las temporadas 2013-2014 y 2014-2015 y aspira a hacerlo también en la temporada actual.

Además, el Bayern está en cuartos de final de la Copa alemana —jugará la eliminatoria ante el Bochum en febrero— y en octavos de la Champions —se enfrentará al Juventus—, competición que se le resiste al técnico de Santpedor desde que dirige el conjunto bávaro.

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