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Infantino saca músculo en Wembley

El candidato a suceder a Blatter se rodea de estrellas y elogia a Villar a tres semanas de las elecciones de la FIFA

Gianni Infantino se siente muy fuerte en su carrera a la presidencia de la FIFA. Desde que anunció su candidatura ha recolectado el apoyo de la mayoría de federaciones de Europa, de Sudamérica, de países del Caribe y Centroamérica y algunos en Asia y África. A 25 días de la celebración de las elecciones, el suizo eligió el legendario estadio de Wembley como el púlpito ideal donde sacar músculo ante la prensa mundial y anunciar su programa presidencial.

Infantino articuló su discurso, sabiendo que la Federación Inglesa aún no tiene claro su apoyo, aunque David Gill, su vicepresidente, se ha manifestado a su favor. Grek Dyke, el presidente, no se muestra tan seguro. Infantino es consciente de la importancia del apoyo de los inventores del fútbol, de su capacidad de arrastre en las Islas, en la Europa nórdica y en algunos países de África y Asia. En Inglaterra encontró el inhabilitado Michel Platini, al que Infantino sustituyó como candidato de la UEFA, la mayor oposición a su candidatura tras conocerse que había recibido 1,8 millones de euros de Joseph Blatter. “Soy el candidato del fútbol, no de la UEFA”, aclaró Infantino, aunque también admitió que el organismo que rige el fútbol europeo le ha sufragado la campaña con 500.000 euros que le han permitido dar la vuelta al mundo cuatro veces y no descarta darla un par de veces más antes de las elecciones del 26 de febrero.

En la modernizada catedral del fútbol que es el acristalado Wembley, escoltado por Mourinho, Figo, Capello, Roberto Carlos, Seedorf, Geremi, Stankovic y Hierro, Infantino pretendió mostrar la imagen de un futuro presidente cercano a los protagonistas del juego y al propio fútbol. El rostro de todos, y el de otros jugadores como Buffon, Gatusso, Desailly o Vero Boquete, figuraban en el panel de una pantalla de plasma que reproducía sus mensajes.

También aparecía Ángel María Villar, pero su mensaje no fue reproducido. Preguntado Infantino cómo le afectaría que Villar, uno de sus grandes apoyos, como vicepresidente de la UEFA y la FIFA, fuera inhabilitado por el Gobierno español, el dirigente respondió: “El señor Villar fue el que propuso mi nombre al Comité Ejecutivo de UEFA como candidato por lo que debo estarle agradecido. Soy consciente de la situación pero, con sus virtudes y con sus defectos, Villar ha hecho mucho por el fútbol español”.

Infantino se movió con una temerosa diplomacia para referirse a los próceres del antiguo régimen de la FIFA y de la UEFA (Blatter y Platini) y la necesaria contundencia para articular su discurso reformista. “No voy a entrar en discusiones o especulaciones. Hay un procedimiento abierto. Conmigo habrá buen gobierno, cada pago que se haga, cada contrato, será claro y transparente. El prestigio de la FIFA está por los suelos y hay que recuperarlo”. dijo.

Infantino desgranó los puntos que dice que ejecutará en sus primeros 90 días. Muchos de los apartados que explicó coinciden con las propuestas elaboradas por el Comité de Reformas de la FIFA del que él formó parte y que fueron recientemente aprobadas.

Guiños a África

Los guiños en la oratoria de Infantino fueron muy medidos. Habló de reconquistar la confianza de los patrocinadores y apuntó a África, el continente que tiene una de las llaves maestras en la carrera por la presidencia. “¿Por qué no va a poder ser un africano el secretario general de la FIFA?”, advirtió. “África necesita infraestructuras”, abundó.

Infantino estará este fin de semana en Ruanda, donde se disputa la final de la Copa de África de Naciones. Allí tratará de asegurarse los votos de una Confederación que no parece unida, pese a que ha firmado un acuerdo de colaboración con la Confederación de Asia, presidida por Sheikh Salman, su principal rival y con el que parece que ya no pactará.

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