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El regreso de ‘Manolito’ Adebayor

El ex jugador del Real Madrid volvió a la Premier después de cuatro meses sin equipo, pero a sueldo del Tottenham

Hace cinco años llegó al Real Madrid en un mercado de invierno a petición de José Mourinho. Posó con la camiseta blanca junto a Jorge Valdano y lanzó una declaración de intenciones: “Vengo a disfrutar”. No ha dejado de hacerlo Emmanuel Adebayor, rebautizado como “Manolito” en Chamartín, donde dejó en seis meses ocho goles en 22 partidos y un buen poso antes de marcharse al Tottenham Hotspur, con el que en septiembre pasado llegó a un acuerdo para que dejase el club a cambio de recibir íntegro su salario hasta la finalización de su contrato el próximo mes de junio. 132.000 euros a la semana le pagaba el club del norte de Londres mientras Adebayor se solazaba en una vida de excesos y extravagancia retransmitida a través de su Instagram y el de sus amigos. Esta semana ha vuelto al trabajo, a la Premier: debutó con el Crystal Palace, que liberará a los Spurs de una parte de su sueldo.

Adebayor, que cumplirá 32 años a final de mes, jugó algo más de media hora contra el Bournemouth y ni pudo evitar la derrota de su nuevo equipo ni igualar la plusmarca de Darren Bent, que fue capaz de ver puerta en su debut con cuatro equipos de la Premier. Adebayor lo había logrado con Arsenal, Manchester y Tottenham. Pero la impresión que dejó en su regreso fue alentadora si se considera que no jugaba a nivel profesional desde el pasado mes de mayo. “Me estuve preparando durante el tiempo que pasé en África”, confiesa. Por las redes sociales se tenía conocimiento de su participación en alguna pachanga en agrestes campos de tierra de Togo. “Allí es muy fácil montar un partido y cuando me apetecía solo tenía que llamar a mis amigos”, explica el futbolista.

Togo le da y le quita la vida a Adebayor, emblema del diminuto país del oeste de África, al que llevó a disputar un Mundial y en el que apoya mediante una fundación la asunción de proyectos de emprendimiento para que los jóvenes tengan una oportunidad para explotar su talento. Pero la pasada primavera el futbolista denunció que sufría amenazas y extorsiones de su propia familia y que en una ocasión dos de sus hermanos le pusieron un cuchillo en la garganta. “Matadme y llevaos todo el dinero”, les dijo según relató en una confesión que hizo pública para que en el caso de ser asesinado por los suyos alguien pudiese extraer un aprendizaje de su drama.

Adebayor ha ganado un río de dinero desde que siendo un adolescente partió desde su Lomé natal a la academia del Metz francés. Su pasó por Mónaco, Arsenal, Manchester City, Real Madrid y Tottenham le ha reportado no menos de 70 millones de euros solo en sueldos. Su afán por exhibir a través de las redes sociales su tren de vida delata que no estamos ante un tipo discreto. Hace unos meses cuando ya no contaba para Pochettino en el Tottenham se presentó en los campos de entrenamiento al mando de un Rolls Royce valorado en medio millón de euros y mostró esa imagen al mundo con un lema: “Un viaje con estilo y ya estoy listo para trabajar”.

“Es un chico que necesita cariño”, dice su entrenador Alan Pardew. En el Crystal Palace ya le dejan poner su música en el vestuario por más que a su llegada confesase sin rubor que apenas tenía referencias sobre su nuevo equipo. “Sé que ahora no está muy lejos de los cinco primeros del campeonato y lo que quiero es ayudar a ganar títulos. No conozco mucho más, pero buscaré información en Google”, explica. Tras su presentación en Selhurst Park se llevó la camiseta con su apellido y otra más para un amigo, para Pako, un joven desfavorecido por la fortuna hasta que durante este periodo en el que Adebayor buscaba un nuevo destino se cruzó con él. Pako sufre enanismo y apenas llega al metro de estatura. En su cuenta de Instagram, abierta tras conocer al futbolista, se presenta con el apellido Rabane, pero no hay noticias de que tenga relación alguna con el modisto de similar nombre. Adebayor lo sacó de la calle, le compró ropa y le está pagando unos estudios. “La primera camiseta de mi nuevo equipo tenía que ser para él. Me hizo reir cuando no tenía ganas de hacerlo”, recuerda.

La afición del Crystal Palace ya reclama a Pako Rabane en Selhurst Park. Mientras tanto espera que su mentor se gane un contrato más largo que el que ha firmado hasta final de temporada. “Pardew me ha pedido –detalla Adebayor- que sea un líder y eso significa que tengo que dar ejemplo, llegar puntual a los entrenamientos y hacer mi trabajo con profesionalidad. Y eso es lo que estoy haciendo. No tengo nada que demostrar, solo disfrutar de mi fútbol con una sonrisa en la cara y sentir el cariño de los aficionados. Tengo mala reputación, pero si le preguntas a los entrenadores que tuve sólo uno o dos dirán que soy una manzana podrida en el vestuario”. Hoy puede ser titular en la visita del Crystal Palace al Swansea. “Quiere relanzar su carrera. No podemos subestimar su calidad”, concluye Pardew.