Cargas de potencia en mitad de temporada pensando en la Roma

Zidane quiere elevar la resistencia al esfuerzo para que el equipo aguante todo el partido realizando una presión elevada

Inspirado en la escuela italiana, Zinedine Zidane ha concebido una idea sobre cómo preparar al Madrid para afrontar los meses decisivos de la temporada. Consiste en aprovechar las semanas sin competición, consecuencia de la prematura eliminación de la Copa, para realizar una suerte de pretemporada. Durante las últimas tres semanas el nuevo técnico sometió a los jugadores a intensas sesiones de entrenamiento físico, sin balón. Las fuentes consultadas en el club refieren arduos programas de “carga de potencia”. Pesas y velocidad. Como solían hacer hace 20 años todos los clubes. O como hace el profe Ortega en el Atlético de Madrid.

Zidane afirma que pretende lograr que el equipo aguante 90 minutos al 80%. En lugar de poner a punto a los velocistas para que realicen esfuerzos esporádicos al 100%, se ha concentrado —dicen— en elevar el grado de resistencia al esfuerzo para que el equipo sea capaz de aguantar todo el partido realizando una presión elevada, en campo contrario. Normalmente, los entrenadores de la escuela española preparan estos planteamientos con simulaciones, de modo que los aspectos físicos, técnicos y tácticos del adiestramiento se integran en un solo juego análogo a la competición. Zidane no transita ese camino. Su estrategia resulta novedosa. Tanto en la plantificación de los esfuerzos como en la asignación de los descansos, verbigracia los dos días de reposo obligatorio que impuso a la plantilla tras la última jornada de Liga.

El objetivo primordial de Zidane es llegar al partido de ida de octavos de la Champions, contra la Roma el próximo 17, coincidiendo con el pico de productividad.