Granada y Levante se reinventan para huir de Segunda

Los dos equipos, en puestos de descenso, han realizado hasta 10 fichajes en el mercado invernal

El Granada subió a Primera División en 2011. Desde entonces, se ha mantenido con muchos apuros en la máxima categoría. La familia Pozzo, dueña del Udinese, se hizo con el club y nombró a Quique Pina como presidente con autonomía. Cada invierno, los Pozzo socorren a un equipo que sufre para mantenerse. Esta temporada no iba a ser una excepción. Cuatro millones de euros al servicio de la causa para que fichen por el club andaluz cinco jugadores, uno por demarcación.

Al Granada han llegado el portero Jesús Fernández, el defensa Ricardo Costa, el centrocampista Doucuré, el extremo Isaac Cuenca y el delantero David Barral. José Ramón Sandoval, técnico del Granada (19º con 20 puntos), los ha convocado a todos para el duelo frente al Madrid. “Los he visto muy integrados y no necesitan periodo de adaptación. Están preparados para ayudarnos ante el Madrid”, afirmó el técnico.

La pasada temporada llegaron hasta nueve jugadores al Granada en el mercado invernal y el equipo se salvó de forma milagrosa en el tramo final de temporada. No obstante, la ayuda de los Pozzo también tiene sus contraprestaciones. Uno de los movimientos del club andaluz en el pasado mercado invernal que más ha llamado la atención es la venta de Peñaranda, la estrella emergente del Granada, al Watford, por 10 millones de euros. El Watford es otro de los equipos que controla la familia Pozzo, por lo que al final Udinese, el club matriz de los Pozzo que tenía cedido a Peñaranda al Granada, es el beneficiado por el dinero que paga el Watford, enriquecido en una Premier con los contratos de televisión por las nubes. El Watford paga y no tiene al futbolista, pues Peñaranda, que también fue convocado por Sandoval, sigue cedido en el Granada hasta 2017, ahora por el propio Watford.

David Barral, en el Granada, y Rossi, en el Levante, son las grandes apuestas de andaluces y valencianos para sus respectivos ataques

Una vida paralela presenta el Levante, rival del Barça esta jornada. Pasado el ecuador de su sexto curso consecutivo en la élite, el equipo granota es el colista de Primera con 17 puntos cuando faltan 17 jornadas. La apertura del mercado invernal obligaba al club a fichar mucho y bien para revertir una situación sin parangón en las cinco temporadas precedentes. Cinco caras nuevas forman parte de la plantilla del Levante para la segunda parte de la temporada.

Mauricio Cuero, potente extremo colombiano, fue el primero en aterrizar en Orriols el pasado mes de noviembre, procedente del Banfield argentino a cambio de 3,2 millones de euros, el desembolso más grande que el Levante ha acometido en su historia, superando los 1,8 que costó Deyverson en el verano pasado. Cuero ya ha dispuesto de 136 minutos en Liga.

El francés de origen argelino Medjani, desvinculado del Trabzonspor turco, viene a apuntalar la defensa en su parcela central, pudiendo ejercer también de centrocampista. El rival de la capital del Turia, el Valencia, ha cedido hasta final de curso al argentino Lucas Orban, que se desenvuelve como lateral zurdo o central.

La falta de creatividad en el ataque puede quedar resuelta con la incorporación del exespanyolista Joan Verdú, de regreso a la Liga tras dejar el Betis hace dos temporadas y marcharse al Baniyas de los Emiratos Árabes. Fichado por la Fiorentina el pasado verano, apenas jugó allí.

También de Italia y de la Fiorentina ha llegado el jugador en quien más esperanzas deposita el levantinismo: Giuseppe Rossi espera recuperar el nivel que exhibió en el Villarreal antes de sufrir cuatro operaciones de rodilla que frenaron la carrera del delantero italo-americano. Il Bambino se estrenó como goleador ante el Sevilla en el Ramón Sánchez Pizjuán en su segundo partido como granota. Las cinco caras nuevas han entrado en la convocatoria ante el Barça.

 

 

 

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