Luis Enrique reta a la historia

El técnico del Barcelona, con el equipo líder en la Liga y vivo en las demás competiciones tras ganar cinco de seis títulos, suma 100 partidos y pone en jaque el récord de imbatibilidad

Hace más o menos dos años, El Tata Martino se reunió con el entonces director deportivo, Andoni Zubizarreta, y le dijo: “Si creéis que es mejor que no siga, si ayuda a mejorar al Barça, adelante”. Desde el club aceptaron la renuncia porque estaban disconformes con sus métodos y con el modelo de juego con unos intérpretes que consideraban más que válidos. El tiempo y la apuesta por Luis Enrique, que recibía mensajes de ánimo y paciencia desde el área deportiva azulgrana desde hacía meses —por algo añadió en su contrato la cláusula de poder marcharse del Celta al Barça—, les dio la razón.

Con el asturiano al frente se recuperaron el hambre, la armonía en el juego y hasta los títulos, toda vez que tras la conquista del Mundial de Clubes de diciembre, lograron cinco de seis títulos, con la única tara de la Supercopa de España ante el Athletic. Luis Enrique se convierte hoy en entrenador centenario con el Barça y tanto sus números como la proyección deportiva del equipo son de lo más optimistas.

El equipo contabiliza 22 triunfos y cinco empates, a una sola victoria de igualar el registro histórico de Guardiola

El Barça acumula 27 partidos sin perder —22 triunfos y cinco empates—, la segunda mejor marca de la historia del club igualada con la del padre del fútbol total Rinus Michels, que en el curso 1973-1974 sumó 20 triunfos y siete tablas. El récord data del ejercicio 2010-2011, cuando con Pep Guardiola en el banquillo se alcanzaron los 28 duelos invictos —23 victorias y cinco igualadas—, rotos por una derrota ante el Betis en la Copa (3-1). “¿Está el equipo en su mejor momento?”, le preguntaron ayer a Luis Enrique. “No, al final del año pasado fue un momento muy bueno. En estos meses se han repetido algunas buenas fases y ahora es un momento positivo, pero las notas: al final del curso”.

Ocurre, en cualquier caso, que el Barcelona de Luis Enrique suma 79 triunfos, 11 empates y nueve derrotas, con 280 goles a favor por 73 recibidos. Unos números que mejoran a los de Guardiola porque su equipo firmó 236 dianas por las 76 recibidas. La diferencia, pues, queda en los títulos porque el técnico de Santpedor logró ganar los seis laureles —único equipo en la historia en lograrlo—, aunque en su segundo año sólo celebró la Liga, eliminado de la Copa en octavos por el Sevilla y de la Champions en las semifinales frente al Inter de Mourinho.

La continuación del éxito

Luis Enrique, sin embargo, ya está virtualmente en la final de la Copa [le endosó 7-0 al Valencia en la ida de la semifinal], se mantiene líder de la Liga con un partido menos y en Europa se batirá en octavos con el Arsenal. “El equipo tiene claros cuáles son los objetivos y vamos a pelear por ellos. Sabemos, además, que nadie ha repetido en Europa desde que es la Champions y en la Copa tenemos una gran oportunidad. Para la Liga falta, pero firmábamos estar así a estas alturas”, cuenta una voz autorizada del vestuario. “¿Y por qué no repetir los éxitos?”, se pregunta otro; “hay equipo para ello”. Recogió el testigo el entrenador: “Estoy orgulloso de todo, de lo bueno y de lo malo porque forma parte de mis 99 partidos. Aunque detrás de mí hay un staff.Tenemos los mejores jugadores y nos hacen disfrutar”.

Aunque para llegar a este punto también las ha pasado canutas el técnico, como cuando el presidente Josep Maria Bartomeu despidió al mismo Zubizarreta. “Su ayudante Unzue le tuvo que parar porque Luis estaba dispuesto a dejar el club. Tenía un enfado terrible y por poco lo deja”, cuentan desde las oficinas del Barça. Incluso también se barruntaba la opción de despedir al técnico. Pero superado el cisma de San Sebastián, cuando el Barça cayó con estrépito y después Messi se rebeló de mala manera en el siguiente entrenamiento, hasta el punto de que se encaró con el técnico en el gimnasio de la ciudad deportiva, todo encajó a las mil maravillas. Tanto, que un Luis Enrique centenario y su Barça pueden hacer historia de imbatibilidad y títulos.