La demolición interminable del mito Marta Domínguez

La atleta suspendida por dopaje pierde los beneficios de deportista de alto nivel

ampliar foto

Marta Domínguez, de 40 años, gozaba de exenciones fiscales, de privilegios para acceder a la universidad, de puntos extra en las oposiciones a funcionaria del Estado, al Ejército y a la Policía y del derecho a afiliarse a la Seguridad Social como autónoma especial. Todos esos beneficios derivaban de su condición, compartida con otros más de 1.000 españoles, de deportista de alto nivel. Todos ellos los ha perdido como consecuencia de su sanción de tres años por dopaje decidida por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) el pasado mes de noviembre y así, en forma de resolución firmada por Miguel Cardenal, presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), lo publicó ayer el Boletín Oficial del Estado(BOE). Es el último acto, por el momento, en la demolición del mito de Marta Domínguez.

La atleta palentina, sancionada por dopaje sanguíneo, según se desprendió de su pasaporte biológico, hasta el 12 de octubre de 2017, ya había perdido todas las victorias, títulos y medallas conquistados en las pistas y campos desde agosto de 2009, incluidos el oro en el Mundial de Berlín de 2009 y la plata en los Europeos de Barcelona de 2010.

Colaboración con Nike

Sin embargo, aún debe cumplir con los reglamentos federativos y las decisiones de su junta y devolver las becas y ayudas, los premios económicos y distinciones honoríficas obtenidos desde la fecha de su infracción. A raíz de su triunfo en Berlín, la federación española nombró a Domínguez atleta del año en 2009 y a su entrenador, César Pérez, también implicado en operaciones antidopaje, mejor técnico. En 2010, el CSD le concedió el premio Reina Sofía por sus logros. Ambas instituciones deben aprobar ahora la retirada de los honores.

Por el primer puesto de Berlín, la atleta percibió de la IAAF más de 50.000 euros, que depositó, según las investigaciones de la Guardia Civil, en una cuenta en Andorra. Por el resto de becas y ayudas de la federación, la Junta de Castilla y León y el plan ADO (unos 170.000 euros) no tributó al estar exenta de ello por ser deportista de alto nivel. Con lo recibido por participar en otras carreras, incluido el circuito Divina Pastora, que corrió como atleta de referencia elegida por la federación, llegó a ingresar entre los años 2009 y 2012 más de 230.000 euros, que debería devolver.

Domínguez aún mantiene su colaboración con Nike, una compañía que no suele romper sus relaciones con los atletas dopados y que ya en diciembre de 2010, cuando fue detenida en la Operación Galgo contra el dopaje, hizo público un comunicado reafirmando su apoyo a la deportista palentina.

Tras retirarse profesionalmente, Domínguez participó en carreras como la San Silvestre Vallecana, en Madrid, y la Cursa dels Bombers, en Barcelona, patrocinadas por Nike. En los años en los que comenzó a citarse el nombre de Marta Domínguez en informaciones sobre dopaje, la firma de zapatillas deportivas de Oregón reconvenía a otros de los atletas españoles que patrocinaba cuando estos opinaban de manera crítica sobre su compañera o sobre el dopaje.

Marta Domínguez, retirada de la competición atlética desde febrero de 2013 y de la carrera política, en la que llegó a ser senadora, desde las elecciones del 20 de diciembre pasado, cuando el Partido Popular quitó su nombre de las listas al Congreso, figuró por última vez como deportista de alto nivel en el listado publicado por el BOE el 1 de junio de 2013, pero la ley del deporte establece que los beneficios perduran hasta cinco años después de su inclusión en la categoría, por lo que deberían haber terminado en el mes de junio de 2018.

La resolución del CSD aplicando la misma ley del deporte ha acabado con los beneficios de la en su momento considerada mejor atleta española de la historia dos años y medio antes del plazo fijado.

Más información