La revolución por el elevado precio de las entradas empieza en Anfield

10.000 seguidores del Liverpool abandonaron el campo en el partido contra el Sunderland como acto de protesta

Jamie Carragher defendió la camiseta del Liverpool durante 16 temporadas, capitán a la sombra de Steven Gerrard. El sábado pasado se levantó de su asiento en Anfield y se solidarizó con los aficionados, participando indisimuladamente de la protesta contra el club por lo que entiende son un aumento abusivo en el precio de las entradas para los partidos en Anfield. Fue en el minuto 77 y más de diez mil seguidores apoyaron la campaña “Walk out” –algo así como “Irse”-, con referencias al himno del club “You’ll never walk alone”. Todos abandonaron las gradas del estadio durante el encuentro, que terminó con empate a dos contra el Sunderland.

“Conozco los problemas de mi ciudad y 77 libras (casi 100 euros) es mucho dinero para ir a ver un partido el fútbol”, escribió en su columna el Daily Mail el que durante más de 700 partidos defendiera la zamarra de los rojos de Liverpool. “Lo primero que deben hacer los clubes ingleses es cuidar a sus socios”, reta el exjugador, que considera que el aumento de los ingresos de televisión lo permite. “No racanean para fichar a cualquier jugador de cualquier otro equipo pero sí con los aficionados que de verdad aman al club. Ellos no pueden dejar de amar al Liverpool”, escribió el mítico exjugador.

La protesta, que empezó en los alrededores del campo antes del partido y se concretó en el minuto 77 cuando más de 10.000 aficionados abandonaron el campo, se ha extendido a otros clubes y la Football Supporters Federation tiene previsto convocar una reunión de los partidarios de los 20 clubes de primera división en la próxima semana para discutir lo que están a su disposición opciones. “Hay una serie de opciones pero vamos a escuchar los clubes", aseguró Kevin Miles, el director ejecutivo de la FSF, al Telegraph, en la que expresó su malestar porque en la reunión que mantuvieron los clubes de la Premier la semana pasada descartaron tomar medidas para frenar esa tendencia. Siendo conscientes de que será difícil conseguir un paro generalizado, lo que han logrado es conseguir adeptos a la causa, ya no sólo con exjugadores como Carragher, el clásico one club man nacido en Liverpool, sino también han adherido al entrenador, Jürgen Klopp, que vivió la protesta en el banquillo, durante el partido contra el Sunderland: “Hemos recibido la señal, siempre hay una razón si se produce un situación como esa”, dijo. “Ahora sé que también es mi problema y el del club. Me consta que los propietarios están sensibilizados con el tema y buscarán una solución”.

La primera consecuencia que deriva de la protesta de los socios del Liverpool fue la suspensión de un “Questions & Answers” programada por Twitter por el club con Ian Ayre, director ejecutivo de la entidad, el lunes por la noche. No estuvo muy afortunado el domingo en sus declaraciones cuando instó a sus seguidores a “ser conscientes de la realidad del fútbol”, ya que la realidad de las medidas que piensa adoptar el club de cara a la próxima temporada se le volvieron en su contra. Bastó con que le recordaran los planes previstos en referencia a los precios de los abonos para los discapacitados, que aumentarían un 56,13%. Un billete de temporada de personas con discapacidad en la tribuna principal inferior en 2016-2017 tendrá un costo de 134.50 libras más respecto al de esta temporada. Para seguidores de ingresos limitados como ellos, resultan realmente abusivos.

Un abono para el campo del Liverpool cuesta entre 685 y 1.029 libras (de 883 a 1.327 euros). No es el más caro de la Premier. Ese dudoso honor recae en un aficionado del Arsenal, que pagará entre 1.014 y 2.013 libras (1.308 y 2.597 euros). Si tu club es el Watford tendrás suerte, porque por 232 libras (300 euros) puedes ir todo el año.