Villar se escuda en el organigrama para salvarse

El presidente de la FEF alega ante el CSD que las finanzas no forman parte de sus competencias

Desde que saltó el escándalo de los presuntos tratos de favor al Recreativo de Huelva y al Marino de Tenerife el presidente de la Federación Española de Fútbol Ángel María Villar diseñó una estrategia que le exculpara. Sus alegaciones ante el Consejo Superior de Deportes (CSD) confirman, según fuentes federativas, que efectivamente Villar trata de salir indemne de un proceso que puede acabar con sus 28 años de mandato al frente de la Federación.

Como ya adelantó este periódico, Villar sostiene que la responsabilidad debe recaer en Jorge Pérez, secretario general de la FEF y candidato a la presidencia, y en José María Castillón, administrador general. Para inculpar a Pérez y a Castillón, Villar no ha dudado en utilizar el organigrama federativo para evacuar sus responsabilidades y la de su vicepresidente económico Juan Padrón, para el que el jueves el Consejo Superior de Deportes (CSD) también ha solicitado al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) que se le incoe expediente. Villar ha detallado en sus escritos las funciones que le corresponden a él como presidente y las del secretario general (Jorge Pérez) y el gerente (José María Castillón).

En el caso de Pérez, esa autodepuración de responsabilidades apelando al organigrama que alega Villar choca con la propia redefinición de la estructura federativa, que presentó en la última Asamblea General celebrada en julio, y con el desarrollo en el tiempo del caso del Recreativo de Huelva, que abarca las temporadas 2014-15 (Segunda A) y 2015-16 (Segunda B). Según el nuevo organigrama federativo que rigió desde el curso 14-15, Jorge Pérez ya no tenía competencias ni en Administración ni en Finanzas, que recayeron en la nueva directora general Esther Gascón. Para que el Recreativo pudiera competir en esa temporada, la Federación pasó por alto una deuda a su favor de 140.000 euros, que el club decano garantizó fuera de plazo con tres pagarés que fueron devueltos y con la recaudación del España-Bielorrusia disputado en octubre en Huelva. Jorge Pérez sí tuvo constancia de ese acuerdo porque le llegaron las propuestas de Pablo Comas, máximo accionista del Recreativo, y las trasladó a Juan Padrón y al administrador general.

Villar sostiene que la responsabilidad debe recaer en Jorge Pérez, secretario general de la FEF y candidato a la presidencia, y en José María Castillón, administrador general

"Nunca tiene la culpa"

Para la temporada 2015-16, cuando la Federación financió al Recreativo para que saldara su deuda con su anterior entrenador, José Luis Oltra, y así poder tramitar las licencias, Pérez ya llevaba tiempo sin las competencias que le otorgaba el anterior organigrama. El préstamo, realizado a través del Comité Nacional de Entrenadores está acreditado en el libro mayor de la cuenta que el Recreativo tiene con la Federación.

La implicación de Castillón le ha costado a Villar el distanciamiento de uno de sus empleados más fieles. "Villar es vicepresidente de FIFA y no sabe nada de la corrupción, los dirigentes de la Conmebol que están encausados son amigos suyos y su hijo es director general y tampoco sabe nada. Y ahora se han destapado los casos de los tratos de favor al Recreativo y al Marino, y tampoco sabe nada. Siempre hace lo mismo, él nunca tiene la culpa de nada", sostienen desde la Federación.

Villar también cuestiona que el Consejo Superior de Deportes tenga competencias para investigar o auditar las transacciones realizadas al Recreativo al considerar que ese dinero no provenía de las subvenciones públicas, sin embargo, la Ley del Deporte es tajante. En su artículo 76.2 D no diferencia entre dinero público o privado en el caso de uso indebido de fondos: "Se considerarán específicamente infracciones muy graves de los presidentes y demás miembros directivos de los órganos de las Federaciones deportivas españolas y Ligas Profesionales: la incorrecta utilización de los fondos privados o de las subvenciones, créditos, avales, y demás ayudas del Estado, de sus organismos autónomos o de otro modo concedidos con cargo a los Presupuestos Generales del Estado".

En la revelación de los casos del Recreativo y del Marino, Villar ve una campaña mediática para que no pueda presentarse a unas elecciones que alargarían su mandato hasta los 32 años. Pero incluso llega a admitir que si la Federación ayudó al club onubense es por su condición de decano del fútbol español.

Villar incluso insinúa en sus escritos que ayudó al Recre y que fue porque este es el club decano del fútbol español