¿Qué pierde el Atlético sin Carrasco?

La lesión del extremo belga ante el Getafe deja a los rojiblancos sin desborde por banda y sin su único jugador con traslado de pelota

Ferreira Carrasco abandonó el césped del Coliseum Alfonso Pérez ayudado por los responsables médicos del Atlético. No podía apoyar el tobillo derecho después de habérselo doblado en una jugada desafortunada. Fue él solo, ningún jugador del Getafe tuvo nada que ver. Era el minuto 58 de partido, el Atlético se había adelantado en la primera jugada del partido (0-1) gracias a una cabalgada suya precisamente por la banda izquierda, y esta vez se encontraba al otro lado del campo tratando de generar superioridad en una banda por la que últimamente asoman poco los rojiblancos. El diagnóstico médico al que fue sometido Carrasco, uno de los futbolistas más en forma del equipo de Simeone, fue tan rápido como concluyente: esguince del ligamento lateral externo del tobillo derecho. Lo que no se especificaba era el tiempo de baja, aunque lesiones de este tipo requieren de dos semanas de recuperación. Por lo que es posible que el belga no llegue al encuentro de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones frente al PSV Eindhoven del próximo 24 de febrero.

"Ojalá que esté fuera el menor tiempo posible", deseó Simeone tras el encuentro. Es lógico el anhelo del técnico argentino pues desde la eclosión del jugador con actuaciones como la que protagonizó ante Valencia y Real Sociedad allá por el mes de octubre le convencieron de que se trataba de un jugador fundamental para la ejecución de la mejor arma del Atlético, el contragolpe. La potente zancada de Carrasco unida a una elegante conducción de balón hacen del belga el mejor transmisor a la hora de trasladar la pelota desde el campo propio hasta el área rival. El golpeo en largo de Koke es otra de las armas, sin embargo, ante la falta de envergadura en ataque enviar la pelota al belga resulta más efectivo.

Óliver, Vietto y Correa parten como las soluciones aunque modifican el estilo de juego

Pegado inicialmente a la banda izquierda Carrasco no rehúye el regate, una de sus armas favoritas y no esquiva la posibilidad de rematar a portería si al girar el cuerpo hacia dentro consigue una posición franca. La jugada del gol ante el Getafe resume bien de lo que es capaz. Agarrar la pelota, guiarla pegada a la línea de banda, ganar en velocidad a su marcador y centrarla.

Lesionado Carrasco las alternativas que maneja Simeone para sustituirle desdibujan el patrón inicial de juego. Óliver fue el encargado de cubrir su puesto en el campo, lo que aumentó el volumen de posesión aunque negó la posibilidad de desborde. Situar a Correa, Griezmann y Torres como punta de lanza permitiría a los rojiblancos mantener su pujanza ofensiva, aunque volvería a menguar la posibilidad de salir desde atrás con la pelota jugada. Misma circunstancia si en lugar de Correa es Vietto quien ocupa la posición de Carrasco en la banda. De ahí que la baja del belga condicione incluso la pareja de creación en el centro del campo donde seguramente Koke de un paso hacia adelante para tratar de ejercer de conector en una parcela más peligrosa. Hasta Saúl podría ser un recurso en una hipotética línea de tres aprovechando sus condiciones físicas.

Sobre todas esas opciones trabajará Simeone durante la semana antes de enfrentarse al Villarreal el domingo en el Calderón (20:30, C+Liga), aunque lo más probable es que no de pistas durante los entrenamientos de sus intenciones. Un clásico. Aunque esta vez el problema requiere de tantas pruebas que resultará complicado esconderlas.

Más información