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Seis años de internamiento para el menor acusado de la muerte de ‘Jimmy’

La sentencia declara probado que le ayudaron "tres jóvenes mayores de edad"

Tras más de un año sin culpables del asesinato del ultra de Riazor Blues Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, la juez del Juzgado de menores número 4 de Madrid ha condenado al que, de momento, es el primer autor material del crimen. Se trata de Álvaro G. C, alias Kit-kat. Era menor de edad en el momento de los hechos. Y se le considera líder de las juventudes del Frente Atlético. La sentencia le impone seis años de internamiento en régimen cerrado y dos de libertad vigilada, frente a los ocho años de reclusión que solicitó el fiscal.

La juez atribuye así total credibilidad a la declaración del testigo protegido G303, convertido en pieza clave de este procedimiento judicial, que tiene una segunda derivada en el juzgado de instrucción número 20 de Plaza Castilla. Allí se sigue la causa contra los cuatro mayores de edad acusados por la policía de participar en la brutal agresión aquel 30 de noviembre de 2014. Sin embargo, fueron excarcelados “por falta de pruebas” el 21 de mayo pasado.

La sentencia entiende que el menor es responsable de un delito de homicidio, además de otro de riña tumultuaria y tenencia ilícita de armas. A Isaac D. C., otro de los menores investigados, le responsabiliza de un delito de riña tumultuaria y de tenencia ilícita de armas y le impone un año de libertad vigilada. Y al tercer menor encausado, Javier Pedro C. N., le acusa de riña tumultuaria y le impone 60 horas de servicios a la comunidad.

Textos de WhatsApp

La juez se basa también en los WhatsApp que el inculpado intercambió esos días con amigos para considerar probado que quedaron para pegarse. Los vídeos y grabaciones que pudieron verse de la descomunal reyerta entre centenares de ultras —de extrema izquierda los de Riazor Blues y de extrema derecha los del Frente Atlético— aquella mañana en las horas previas al encuentro que enfrentaba al Deportivo y al Atlético, mostraban que no hubo un solo agresor, sino que fueron varios los que apalearon al hincha gallego de 43 años y lo arrojaron al río. Así lo entiende la juez, que en el texto de la sentencia asegura que Álvaro. C. G. fue “ayudado por tres mayores de edad”.

La magistrada precisa en su texto que en un momento de la reyerta, Álvaro, “tras observar cómo un joven mayor de edad golpeaba en la cabeza a Jimmy, y que éste caía al suelo, valiéndose de la defensa extensible que portaba le golpeó con esta en la zona abdominal y, con ánimo de causarle la muerte, continuó propinándole golpes ayudado por tres mayores”. Acto seguido y a sabiendas de su crítico estado, le lanzaron al río. La juez destaca que Jimmy murió por los golpes en cabeza y abdomen, como confirmó la autopsia.

La juez y el testigo protegido señalan a los adultos acusados

P. O. D.

El testigo protegido señaló además de a Álvaro G. C. a otros dos presuntos autores materiales, concretamente a Francisco Javier Jiménez Linares (de 28 años) y José Luis Zarzoso (de 38 años), como agresores de Jimmy. Son dos de los cuatro (adultos) acusados de homicidio por la policía y que el último juez dejó en libertad.

La juez de menores considera que el testimonio del testigo protegido, detenido el día de autos en la riña tumultuaria, es válido por “ausencia de incredibilidad subjetiva, verosimilitud de los hechos y persistencia en la incriminación”. Y justifica su demora en declarar por “temor a represalias”, que de hecho sufrió en forma de amenazas de dos líderes del Frente Atlético días antes de declarar. Está por ver cómo encajará el juez de Plaza de Castilla las declaraciones de este testigo.

Un error inicial en la identificación de la víctima ha lastrado el proceso contra los adultos. Uno de los vídeos recogidos sirvió a la defensa —coordinada por el exfiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Gordillo y la penalista Margarita Santana— para deslegitimarlo como prueba. “Jimmy no fue el primero en caer al río, sino el segundo, y el vídeo muestra la agresión en la que tiran al primero, que no murió”, argumentó Santana. Hubo dos hinchas gallegos que fueron agredidos y arrojados al Manzanares. Uno logró salir por su pie. Jimmy fue rescatado y murió ya en el hospital. La policía siempre dijo que en ambos ataques —con segundos y metros de diferencia— se trataba del “mismo grupo agresor”.

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