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Contador y el sueño de correr el Tour con su propio equipo

El ciclista cree cada vez “más posible” fundar su propio equipo para seguir en 2017

Decenas de ciclistas, chavales juveniles y amateurs, con el nombre de Alberto Contador en su maillot azul invadieron ayer uno de los gimnasios del Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Subieron a un escenario animado con bicis estáticas y ante el ciclista que les patrocina y da nombre y el presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Miguel Cardenal, representaron lo que podría llamarse ensayo general con todo de lo que dentro de un año podría ser uno de los grandes equipos del pelotón mundial.

“Esa es la idea y la aspiración”, dijo Alberto Contador. “Será el siguiente paso. En ello estamos trabajando. Necesitaremos un buen aporte económico, pero cada vez cobra más fuerza la posibilidad de que salga”. 2016 es el último año de contrato de Contador con el Tinkoff, un equipo que desaparece.

En enero de 2015, también durante la presentación de los equipos de categorías inferiores que patrocina su Fundación, Contador anunció que muy probablemente se retiraría al terminar la temporada 2016, antes de cumplir los 34 años. Trece meses más tarde, el único español que ha ganado Tour, Giro y Vuelta repitió el mensaje, aunque le añadió dos matices. Dijo que seguiría un año más si en 2016 se vuelve a caer en el Tour, como en 2014, y se tiene que retirar herido, lo que no espera. Y que también correría en 2017 si sacara su propio equipo profesional, de lo que había, calculaba, un “50% de posibilidades”.

“Debería ser un gran equipo, no un equipo cualquiera”, dijo el chico de Pinto, que mañana en la Vuelta al Algarve inaugura su 14ª temporada como ciclista profesional. “Debería ser un equipo de garantías que me pudiera ayudar a ganar el Tour”.

“Más de 15 millones de euros”

Las buenas perspectivas trazadas por Contador, que habló de “más de 15 millones de euros” como presupuesto necesario para el equipo de sus sueños, despertaron expectación en la fría sala, y especulaciones, que comenzaron a flotar felices, por lo grande que sería para el depauperado ciclismo español que naciera otro gran equipo. Hubo incluso entre los asistentes al acto quien habló de que estaban ya muy avanzadas las negociaciones con posibles patrocinadores extranjeros, que le habrían dicho a Fran Contador, el hombre que está al frente del proyecto, que si su hermano Alberto siguiera sería todo más fácil.

“Pero si no sale el proyecto a lo grande, la idea de sacar un equipo profesional, aunque de menor nivel, seguiría adelante”, dijo el ciclista, quien rechazó la posibilidad de comprar la estructura del desapareciente Tinkoff, aunque no despreció la posibilidad de contratar a algunos miembros de su staff técnico, muy importantes para la solidez del equipo dada su gran experiencia. “Y si solo sale el equipo menor, yo dejaría el ciclismo, y seguiría a mi equipo en un segundo plano, apoyándolo. No me veo ni como director deportivo ni como mánager”.

Hasta que llegue ese momento, Contador, muy fino de cara y de cuerpo, como siempre —“he pasado bastante hambre este invierno”, dijo—, no piensa en negociaciones ni en las nubes, sino en sus objetivos últimos como corredor: ganar un nuevo Tour y una medalla olímpica en Río.